Nos levantamos temprano, para ver durante la mañana, el casco antiguo, y poder ver mejor los lugares, ya que el día anterior, al ser de noche, no los pudimos ver bien.
Empezamos la caminata viendo la Mezquita Dzhumaya, y a sus pies, el circo romano.


Luego, fuimos subiendo la colina en busca del mirador Nebet Tepe, a través de las calles empedradas y ante la presencia de varias casas-museos y galerías.



A continuación, buscando el teatro romano, vimos la Iglesia de Santa Bogoroditsa, con unos murales interiores muy bonitos

Finalmente, para concluir nuestro recorrido por el centro histórico, vimos el teatro, situado en una ladera y mirando hacia los montes Ródope.


Una vez visto prácticamente todo el casco antiguo de Plovdiv, volvimos al hotel, y pusimos rumo a Shipka, dónde teníamos el hotel. Había hablado por email con el propietario, que podíamos entrar y salir sin hora definida al estar fuera de temporada, así que la intención, era llegar descargar y a ver cosas. Así lo hicimos, sin antes volver a pasar apuros con el GPS, al mandarnos por unas calles con unos charcos inmensos (hubo un momento, en que no me atreví ya a pasar con el coche, porque no se veía hasta dónde podía llegar el agujero y momentos antes, ya había salido humo del motor al pasar otro gran charco, así que vuelta atrás y a buscar nueva alternativa).
Por fin, llegamos al hotel. Pero enseguida, salimos, en busca de un monumento comunista abandonado en la cima del monte Buzludzha. A medida que íbamos subiendo, apareció la niebla, y yo pensando que mala suerte, no podremos visionarlo bien

Pero bueno, la niebla empezó a desaparecer y pudimos verlo bien.
Se trata de uno de los mayores monumentos comunistas en Bulgaria, y desde hace unos años, se encuentra en estado de abandono. Dado su ubicación privilegiada, sus dimensiones y su forma de platillo volante, le dan un toque de cierto atractivo turístico (según me comentó el propietario del hotel en Shipka). A mí, personalmente me gustó bastante, lástima que no pude entrar dentro al estar cerrado (por internet, se pueden ver fotos del interior, cuando se podía acceder).


Una vez satisfecha mi curiosidad por dicho monumento, volvimos hacia Shipka, pasando por una gran estatuta cercana a la carretera que une Shipka con Kazanluk (exactamente en el desvío hacia Buzludzha). La estatua es del fundador del socialismo en Bulgaria, Dimitar Blagoev.

Comimos cerca de Shipka, y desde allí, accedimos a ver algunas tumbas tracias (entre Shipka y Kazanluk, es conocido como el Valle de los Reyes Tracios, dónde enterraron a varios reyes y nobles tracios). Estaban cerradas, así que las vimos por fuera. Son montículos de tierra y en su interior, están las tumbas de piedra selladas.


A continuación, fuimos al pueblo, a ver la Iglesia Rusa. Nos encantó, con sus cúpulas doradas que se pueden ver desde lejos. Iglesia construida en 1902 como recuerdo a los soldados rusos y búlgaros que lucharon contra los otomanos.



Finalmente, nos acercamos a pasear por Kazanluk (a unos 10 kms de Shipka), y allí compramos la cena y nos volvimos al hotel.