Día 19 de julio
Por la mañana nos quedamos en la piscina de la urbanización y al mediodía comemos en el Viggo´s: un montón de tapas buenísimas + cervezas + 2 cafés + 2 granizados por 50 euros.
Por la tarde hemos reservado para hacer snorkel en Buceo Hispania (justo al lado del Viggo´s): 20 euros por persona, que incluye el equipo, el traslado en barco hasta el lugar donde lo hacemos y (en teoría) un monitor.

La realidad es que nos juntaron con los bautismos de buceo...

...nos llevaron a una cala donde poco había que ver y allí nos soltaron sin más explicación ni acompañamiento. En definitiva, una auténtica vergüenza.
Para eso no nos hacía falta pagar, cogemos el coche y nos vamos a una de las múltiples calas que tiene la zona. Lo razonable hubiera sido que nos llevásen a un sitio donde sólo se pudiese acceder en barco, hubiese buenos fondos marinos y nos acompañase un monitor. Sólo así se justifica que nos cobren. En fin...
Al terminar nos vamos a tomar algo a la Cafetería el Faro que tiene unas vistas espectáculares de Puerto de Mazarrón y tiene piscina para bañarse.


Tomamos dos granizados, un agua y una Coca Cola por 11 euros. Barato no es, pero merece la pena acercarse al menos una vez.
Al apartamento a ducharnos para volver a bajar al centro (del apartamento al centro tenemos que coger el coche pues no está cerca para ir andando, eso sí en coche son 5 minutos y no solemos tener problemas para aparcar).
Cenamos en la Farola del Mar, (al lado del lugar del menú del primer día):
2 sepias a la plancha + 2 arroces con bogavante + 3 cervezas y un agua + 3 cafés: 56,60 euros.
Otra vez de retirada.
Día 20 de julio:
Hemos hecho unos bocatas para irnos a comer a la playa.
La elegida es la cala Ciscal en la Cañada del Gallego. Una playa virgen a la que accedes con el coche por unos caminos de tierra.

Es la tercera playa que encuentras, pasando Calnegre y Baño de las mujeres y a nosotros fue la que nos tuvo mejor pinta porque apenas había gente y era la más salvaje (de hecho en Calnegre hay chiringuito de playa). Nos gustó mucho.
Eso sí, doy fe de lo que explican otros internautas acerca de lo que hace la gente, acampando en la misma arena de la playa: tiendas de campaña familiares, toldos, cenadores, bombonas grandes de butano... todo eso lo vimos (en las dos primeras playas sobre todo), puesto que fuimos un viernes y ya había mientras estábamos allí, pero cuando ya nos retirábamos llegaban muchos más a pasar el fin de semana.
La verdad es que nos pareció una pena que tratasen así un entorno tan bonito. Jamás nos dejarían hacer semejante cosa en Cíes, por ejemplo.
Por la noche ya nos quedamos en el apartamento porque vamos a hacer una churrascada en la barbacoa de la terraza... ¡qué rico, con el hambre que traemos después de un día entero de playa!
Día 21 de julio
También vamos de comida a la playa. Esta vez la elegida es la de Calblanque.
Como hoy es sábado no dejan pasar el coche hasta la playa, hay que dejarlo en el aparcamiento y coger el autobús hasta allí. Salen con mucha frecuencia. Lo malo es que tienes que fijar hora de regreso para que te reserven sitio en el de vuelta. Por tanto si podeis ir fuera de fin de semana mejor que mejor.
La playa es una chulada. El agua está más fresquita aquí, eso sí.


Después, tenemos reservada una visita a las Minas de la Unión. Totalmente recomendable. En la recepción te ponen un vídeo explicativo y luego te suben en tren hasta la mina Agrupa Vicenta, en la que se entra. Puedes después ver un espectáculo de cante en las minas (nosotros no lo hicimos).




Volvemos a Mazarrón sin tiempo para pasar por casa, tenemos reservado en el restaurante La Siesta, en la playa de Bolnuevo. Se come bien pero más caro. Pagamos 80 euros los 4 por un par de entrantes y un segundo cada uno (eran pescados, pero no recuerdo cuales).
Tras la cena nos quedamos en el chiringuito de la playa, escuchando música y tomándonos una copichuela con una temperatura de lujo. Totalmente recomendable.
Día 22 de julio
Hemos tomado demasiado sol en los últimos dos días y tenemos que descansar, por lo que hoy dormimos hasta tarde y comemos en casa antes de salir hacia Lorca. Vamos a ver el Castillo.
La entrada guiada cuesta 10 euros por persona e incluye la visita a la judería.
También hay visitas nocturnas y visitas teatralizadas. Si vais a estar varios días en la comunidad os recomiendo que llameis cuanto antes para informaros de los horarios que tiene cada una de estas visitas porque la información de la web es algo escasa y no todos los días hay los mismos tipos de visitas.

Nos enseñan los efectos del devastador terremoto en la Torre del Espolón:

Pared desplazada.
: Columna desplazada de su base.
La visita al Castillo lleva unas horas y al salir movemos el coche al centro.
Paseamos en busca de un sitio donde cenar y finalmente lo hacemos en el merendero Los Padillas, un lugar muy pintoresco y parece que con mucho éxito entre los lorquinos. A cualquiera que pregunteis por la calle os sabe indicar.

El sitio es enorme y estaba lleno.
La comida no nos entusiasmó, pero creo que fue que no supimos pedir, igual había cosas más ricas, lo que pedimos era bastante fritangada:
buñuelos de bacalao (en casi todas las mesas los habían pedido, a nosotros nos resultó pesadísimo), patatas con ajo y patatas fritas, michirones, tostadas de camarones, morcilla (la suya creo que es bastante apreciada, a nosotros nos resultó muy fuerte), y calamares (esto fatal, los típicos aros congelados que no había quien los masticase).

Todo eso con bebidas salió por 36 euros.
Y a conducir de vuelta a casa...