Después de levantarnos y desayunar nos disponíamos a salir hacia el Masai Mara cuando Tony nos dice que un japonés vendría con nosotros, al final se vinieron dicho japonés y con dos personas de Israel que eran pareja más un holandés que iba cerca de donde estaba nuestro campamento. Salimos y estuvimos 4 horas hasta que paramos a comer en lugar donde paran los turistas. La comida aceptable y las bebidas a euro. Antes paramos en un lugar a las afueras de Nairobi para ver una panorámica de la sabana, muy chulo pero con vendores agobiándote. Después de comer otras 4 hasta llegar al campamento, llamado Enchoro camp. Nos pareció un lugar correcto, nos asignaron una tienda de campaña con cubierta de paja por si llovía, de hecho esa noche llovió y no nos enteramos salvo por el sonido de la lluvia. Ducha con agua caliente, baño con cisterna, 4 camas. Muy bien para lo que pagamos. Nos gustó.
Deciros también que antes de empezar el viaje al campamento, en Nairobi, el gerente de la empresa se encargó de cambiarnos el dinero en un banco, porque en el aeropuerto estaba más caro. Cambiamos 150€, pero no cambiéis tanto porque al final tuvimos que volver a cambiar a euros porque nos sobró. Como consejo os diría que cambiaseis poco a poco.
También compramos unas tarjetas de teléfono para nuestro móvil que está liberado. Eso sí, tenéis que registrar vuestro móvil para poder usarlo, nosotros no lo hicimos y teníamos que usar el de Tony con nuestras tarjetas, que el suyo si estaba registrado.
También compramos agua, una garrafa y una botella de litro que íbamos recargando de la grande, decidimos este método para no llevar mil botellas de litro.
Después de acomodarnos en nuestra tienda, salimos a por nuestro primer safari en Kenia, en el mítico Masai Mara, además es la época de la gran migración y los ñus y las cebras están pasando de Tanzania a Kenia, al Masai Mara, esperamos poder verlo.
Entramos en el parque por la entrada oloolaimutia. En la puerta nos esperan miles de mujeres masais vendiendo mil cosas, se acercan al coche y son muy pesadas la verdad, hasta que no pasas la puerta no te dejan tranquilo. Eso sí, es el momento de comprar cosas a precios asequibles regateando, pues los conductores te llevarán a otras tiendas turísticas donde no se bajan de la moto en el regateo y todo más caro que lo que venden estas mujeres que es lo mismo.
Nosotros no compramos nada y como las otras tiendas eras muy caras terminamos comprando un par de cosas en el aeropuerto, más barato que las famosas tiendas de turistas en las que paran los coches.
En el parque vimos ñus, cebras, gacelas, impalas, topis, búfalos, gallinas de guinea, hienas, una leona y poco más en el rato que estuvimos. Los paisajes eran fabulosos, como los documentales que hemos visto en la tele. Pero tengo que decir que mucha gente, como ejemplo deciros que 24 coches viendo la leona.
En Uganda, donde estuvimos dos años atrás como mucho 3 coches en todo el parque. Esa es la diferencia entre un lugar muy turístico y otro no tanto. Pero tengo que aclarar que sólo fue en ese momento, luego no vimos tantos coches por no decir que casi ninguno.
Salimos del parque por donde entramos y ya no estaban las mujeres masai que nos agobiaron al entrar para que les comprásemos cosas.
Luego nos cambiamos y nos fuimos a cenar con el grupo. Después de cenar nos fuimos a la tienda y a dormir, el próximo día iba a ser largo, safari todo el día.
Comentaros que la cena estaba bien, el cocinero era para nosotros, el grupo, las bebidas a un euro.
El conductor se llamaba Julius y era muy seco no hablaba y el guía del grupo fue Tony que nos explicaba todo sobre los animales, la flora y los paisajes, sin él habíamos hecho un viaje sin información. El peque se los pasó genial el primer safari.