De nuevo tenemos por delante un día muy largo. Recorrer la Icefields Parkway implica hacer 230 km por una carretera espectacular en la que te pararías en cada rincón. Nuestra suerte continúa con el tiempo, el día vuelve a ser radiante y esta era una de las etapas en las que más temíamos al mal tiempo dado que todos los foreros avisaban de la espectacularidad de esta carretera. No les faltaba razón, las vistas de las montañas, glaciares, ríos y lagos merecen mucho la pena. Nosotros ya habíamos hecho los primeros 100 km el día que fuimos a Athabasca y Wilcox Pass con lo cual empezamos a parar para tirar fotos a partir de este punto. La mayoría de lagos color turquesa empiezan también conforme te vas acercando a Lake Louise.
Primera parada: Mistaya Lake con unos colores increíbles. Hay que decir que los lagos en Jasper no tienen este color turquesa tan especial y cuando llegas aquí y ves este colorido te quedas boquiabierto.




Segunda parada: Peyto Lake. Posiblemente el color turquesa más vivo que podáis ver en Canadá. El lago es ciertamente increíble, su color hace parecer que esté dibujado. Nuestra recomendación es que una vez hecho el minitrail que lleva hasta el mirador donde la muchedumbre ruidosa no te permite disfrutar del paisaje, toméis la senda que asciende por la izquierda en dirección a Bow Summit. Esta es una ascensión de unos 200 metros de desnivel y unos 2-3 km aproximadamente que os permitirá contemplar el lago en solitario, desde un punto más elevado y con una sensación próxima a estar en el paraíso Canadiense.


Descendemos y nos ponemos camino a Lake Louise ya que nos queda mucho por ver. Nuestra siguiente parada será en Bow Lake, otro lago espectacular a pie de carretera junto al histórico lodge Num Ti Jah y que nos ofrece unas magníficas vistas del glaciar Wapta.


Finalmente llegamos a Lake Louise sobre las 4 de la tarde. No tenemos tiempo de mucha cosa con lo cual nos cambiamos y nos ponemos en marcha rápidamente sin saber hasta dónde podremos llegar. Inicialmente subimos hacia Lake Agnes donde encontramos una típica tea house repleta de gente. Esta subida implica 3,4 km y 385 mt de desnivel. Desde aquí y bordeando el lago por la derecha otro camino de 1,6 km y 135 mt más de desnivel nos llevará hasta Big Beehive, un lugar escénico con una vista aérea sobre el Chateau Lake Louise y frente a nuestro objetivo del día siguiente, la montaña de Fairview.


Ya en Big Beehive las vistas pagan de sobras el esfuerzo realizado



Estamos animados y decidimos seguir en dirección hacia Plain of Six Glaciers, con lo cual descendemos hasta enlazar con el camino que viene del Chateau. Al ser bastante tarde encontramos muy poca gente y todos ellos van de regreso.
Llegar hasta el Plain of Six Glaciers supone caminar unos 3 km más hasta encontrar una nueva Tea House. Es tarde pero decidimos continuar con el último kilómetro y medio que lleva hasta el final del camino en el mirador de Abbot Pass.

La sensación en ese punto es fenomenal. Estamos solos (es muy tarde), hace un frio considerable producto del viento que procede de los glaciares. Las vistas sobre Abbot Pass, Mount Lefroy y Mount Victoria nos hacen sentir muy pequeños enfrente de tal magnitud.

Llegar tan tarde ha valido la pena aunque no estuviera planeado. Suponemos que este sitio al mediodía debe estar repleto de turistas que quitan encanto al entorno.

Sin demorarnos más, nos encaminamos hacia el Chateau esta vez utilizando el camino más corto que sigue el rio y finalmente bordea el lago. Esto supone hacer 6,8 km y si no queremos llegar de noche nos tocará correr un rato.



En total han sido más de 16 km un poco estresantes por empezar tan tarde pero al mismo tiempo merece la pena para evitar la romería que puebla estos lugares tan turísticos. Aun así nuestro día no ha terminado ya que debemos llegar hasta Banff , unos 59 km de carretera, donde tenemos reserva en el aparthotel Douglas Fir Resort. Banff tiene unos precios carísimos para el alojamiento y la reserva nos cuesta 160 $ canadienses por noche, impuestos incluidos. El lugar es muy amplio y además disponemos de cocina que nos evitará algunos gastos extras en restaurantes. En nuestra preparación del viaje barajamos la posibilidad de pasar unos días en Lake Louise y otros en Banff pero dado que Lake Louise tiene poco alojamiento, bastante caro y pocas opciones como pueblo finalmente optamos por pasar 5 noches en Banff y desplazarnos diariamente en función de las necesidades y de paso contemplar el paisaje en cada desplazamiento.
Tras el ajetreo del día anterior nos cogemos un día un poco más relajado. Después de hacer la compra para llenar la nevera y hacer la colada nos vamos hasta el lago Minnewanka, situado 5 km al noreste de Banff. Desde el mismo parking se accede al lago y en su paseo inicial encontramos mucha gente haciendo picnic. Nosotros iremos hasta Stewart Canyon y una vez cruzado en vez de seguir la orilla del rio nos adentramos un poco en el bosque siguiendo el curso del rio Cascade. En esta zona hay restricción en algunos trails que obligan a ir 4 personas por riesgo de osos y encontramos 2 holandesas que nos preguntan si vamos a recorrer alguno de los trails de Aylmer a lo que respondemos que no (hoy es nuestro día de relax). Este es un paseo totalmente llano y relajado de unos 5 - 6 km.


Volvemos al apartotel, comemos, nos permitimos el lujo de hacer una pequeña siesta y nos ponemos en marcha hacia la Bow Valley Parkway, otra carretera panorámica que recorre en paralelo por el este desde Banff hasta Lake Louise. Nos paramos en Johnston Canyon a unos 22 km de Banff donde visitaremos las Lower y las Upper Falls. Se trata de otro recorrido fácil de unos 7 km ida y vuelta con 150 metros de desnivel positivo y que nos permite observar unas cascadas espectaculares. Hemos subido un poco tarde y al regreso se nos echa la noche encima. Vuelta a Banff, ensalada del Subway y a dormir.


El domingo nos levantamos pronto y nos ponemos en dirección a Lake Louise donde vamos a subir el Fairview, una montaña con unas magníficas vistas sobre el lago y el Plain of Six Glaciers. Esta es una excursión un poco más dura, 10 km ida y vuelta pero con un desnivel positivo de 1.000 metros.




El camino parte por un sendero a la izquierda del lago y es muy frondoso hasta Saddleback donde empieza el tramo más duro y rocoso.


En la cima donde pasamos más de una hora conocemos a una pareja muy amable de Calgary que nos aconsejan las mejores excursiones para los próximos días. Las vistas aquí son espectaculares y nos permiten observar Big Beehive y Six Glaciers.


De regreso a Lake Louise comemos un wrap vegetal para reponer energías y nos vamos hacia Lake Moraine, situado a 14 kilómetros y uno de los lugares más turísticos junto con Lake Louise. Llegamos un poco tarde y por suerte la gran masa de gente ya ha empezado a disminuir, pero hay que tener presente que en fines de semana llegan a cerrar la carretera debido a la gran concentración de turistas en la zona. Una vez allí no extraña tanta aglomeración, la vista del Lago Moraine y el Valle de los 10 Picos quita el aliento siendo una de las imágenes más populares del parque nacional de Banff.

Suficiente por hoy, mañana vamos a hacer una de las excursiones recomendadas por la pareja de Calgary, el loop de Cory Pass con algo más de 12 kilómetros y 915 metros positivos.
Para acceder a la salida hay que ir de nuevo al principio de la Bow Valley Parkway, una de las carreteras donde en teoría también hay posibilidad de ver osos y que a nosotros después de más de una semana se nos resisten.


La vista del Mount Louis, un monolito de piedra caliza merece la pena pero será entre comillas la recomendación más floja puesto que visto las excursiones posteriores esta queda un escalón por debajo. Para más inri encontrar el camino en Edith Pass no fue precisamente fácil.

De regreso a Banff aprovecharemos para dar un buen paseo por el pueblo, comprar algún souvenir y buscar algo fácil para cenar aunque no es precisamente tarea sencilla ya que los precios en Banff son bastante caros.

El siguiente será el último día que pasaremos en Banff y ante la dificultad de escoger excursión nos declinamos por visitar Yoho NP siguiendo otra de las sugerencias de la simpática pareja. La ruta escogida se llama Iceline y será sin duda una de las mejores de las que hemos realizado. Para llegar a Yoho hay que ir de nuevo hasta Lake Louise y un poco más al norte tomar la Trans-Canadá nº1. Antes de llegar a Field hay que girar a la derecha y subir hasta el parking de las Takakkaw Falls donde empezará un loop de unos 18 kilómetros y 700 metros positivos.
Solo aparcar y empezar el camino ya encontramos el rio Yoho con su color grisáceo típico del agua procedente de los glaciares.


A los 4 kilómetros encontramos las Laughing Falls donde abandonamos el camino llano y nos dirigimos en subida hacia el lago Celeste.


El Celeste, tal como su nombre indica tiene un azul aturquesado y aunque pequeño, posee gran encanto.

Desde aquí el camino gana altura para dirigirse hacia el límite del Emerald Glacier encontrando multitud de rincones de ensueño.



Al inicio de nuestro descenso observamos a lo lejos las Takakkaw Falls, una de las mayores cascadas del Oeste de Canadá.

Una vez cerrado el círculo y antes de volver al parking nos acercamos a observar las Takakkaw de cerca.

De vuelta al apartamento decidimos que al ser nuestra última noche en Banff iremos a cenar fuera. En la avenida principal hay multitud de opciones, nosotros optamos por ir a un local llamado Brewing Co, donde haremos una típica cena estilo yankee, con mega-hamburguesa, patatas fritas y coca-cola.
Acabada nuestra estancia en Banff nuestro próximo destino es el Parque Nacional de Glacier de nuevo en Estados Unidos, Montana. No hay que confundir este parque con el Glacier de Canadá que es mucho más pequeño y a nuestro parecer menos interesante. En nuestro desplazamiento cruzaremos el Parque Nacional de Kootenay en el cual aprovecharemos para estirar un poco las piernas ya que nos espera una larga jornada de coche. El trail escogido es Stanley Glacier, situado al inicio del parque y que supone unos 10 kilómetros ida y vuelta con 360 metros positivos.
Kootenay sufrió un fuego en 1968 que quemó 3.000 hectáreas y transcurridos más de 40 años aun se aprecia el rastro de devastación.



Después del paseo seguimos rumbo a Whitefish (USA) donde tenemos previsto dormir y ya en trayecto, por fin, justo el último día antes de salir de Canadá vemos al margen de la carretera un oso negro. Después de leer muchas crónicas en las que todo el mundo había visto osos a nosotros se nos resistió hasta el último momento.


Al límite en la salida del parque pasamos por Radium Hot Springs, unas piscinas de agua caliente mineral donde nos daremos un buen baño relajante y donde suponemos que ese mismo baño en invierno y con ese entorno debe ser increíble. Después de muchas horas de coche, cruzar de nuevo la frontera, y algún que otro susto dada la gran cantidad de animales que cruzan la carretera especialmente de noche, llegamos a Whitefish. Dormimos en el Cheap Sleep Motel por 65 $, modesto como siempre pero limpio y correcto.
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