Tsavo west está a unos 100 km de Amboseli,

el trayecto en coche es corto y entretenido porque se va viendo el cambio de paisaje. El paisaje de Tsavo está marcado por su origen volcánico, se ven los cráteres de arena negra procedentes de extintos volcanes

Los caminos de Tsavo son de arena muy rojiza

y otros de arena completamente negra

Los elefantes se llenan de esa arena tan rojiza y se vuelven del mismo color, mimetizándose casi con el ambiente, como este viejo animal sin colmillos ni dientes, solo y separado de su manada.

Por estos caminos se ve abundante vegetación, más que en los otros parques, sobresaliendo la belleza de los baobabs

Y algunos arbustos con flores de un color espectacular, como la rosa del desierto

También en este parque vimos un tipo de antílope africano al que llamaban kuyu.


Nos cruzamos con una gran manada de búfalos

Y con los pequeños y rápidos dik dik que van en parejas

Y, en cuanto a animales, mirad que ejemplar más precioso de leopardo hembra nos encontramos sentada al lado del camino cuando pasábamos con el coche

Es más joven que los leopardos que vimos en Maasai Mara pero igual de bello y elegante
Se levantó de repente y se puso a andar por el mismo camino que nosotros, estaba marcando el terreno, nosotros a su paso con el coche, sin hacer ruido

Estábamos solos hasta que a lo lejos, se acercaba otro coche y la leoparda lo vió

Se metió por entre los matorrales y la dejamos de ver. Lo último que vimos de ella fue su característica mancha blanca en el extremo de la cola.
Camino al lodge, desde un mirador nos detuvimos a ver la puesta de sol en Tsavo.

El hotel en el que estuvimos fue Kilaguni Serena Safari Lodge, muy confortable, pero lo que más destaca de él son las maravillosas vistas desde la terraza del restaurante y desde las terrazas de las habitaciones.

Enfrente hay unas pequeñas lagunas donde vienen a beber los animales, tanto de día como de noche

