Hoy es un día diferente. Un día de aventura. Hemos decidido hacer Snorkel y Buceo.
En el grupo, son cuatro los que tienen el carnet para poder bucear, Gus, Rocio, Ana y Miguel ( este último instructor ) Así que, como es lógico, no podían dejar pasar la oportunidad de bucear en las aguas de Bali, bueno mas bien en Nusa Penida y Manta Point, lugar donde hemos contratado el Buceo.
Vamos a ver como empiezo. Desde España y gracias a Miguel contactamos con Antonio y Vanessa, una pareja española que tiene una agencia de buceo en Bali. Se llama Benthos Buceo Bali.
www.benthosbuceobali.es/ ( Jamás volvería a contratarlos ) Me parece increíble o no, que a miles de kilómetros, las personas menos gratas del viaje resultasen ser dos Españoles que intentan buscarse la vida en Bali.
A Miguel, una gente amiga se los recomienda, son conocidos, y ante la seguridad debajo del agua no se juega. Así que mantenemos contacto, y reservamos con ellos.
Nos recogerían en Padang Bai, en Bali y desde allí en Barco hasta Nusa Penida y Manta Point. La excursión es mas o menos desde las 10H de la mañana hasta las 5h de la tarde. Consta de dos inmersiones para los buzos y de tiempo ilimitado para los Snorkels.
Hasta Padang Bai nos lleva el marido de Begoña en el autobús de la ONG KUPU KUPU, jajaja!!! Un autobús muy divertido regalo de los bomberos Españoles.
Allí nos esperaba Antonio.
Días antes, y ya David nos había hablado en su momento, decidimos que en vez de regresar a Padang Bai una vez acabada la excursión con Benthos, acordar con Antonio que nos dejase en Lembongan, isla pegada a Nusa Penida y de la que hablan maravillas. Antonio nos dice que el barco en el que vamos no puede desembarcar en Lembongan por la eslora que tiene, que tendríamos que contratar que alguien nos recoja en alta mar y nos acerque; él se encarga de la gestión y nos dice que nos cobra 40$ por llevarnos. Los discutimos entre todos y aceptamos.
Pues bien, llega Antonio y se presenta. Y lo que se supone una reunión inicial para ponernos en contacto con el mar, es más bien una quedada para que el tío cobre. Les pagamos 70€ los snorkels y 120€ los Buzos, mas los 40$ de llevarnos a Lembongan.
Mi primera impresión al verlo fue de una persona sobrada de sí misma, y cierto es que no me equivoqué.
Nos lleva al barco. Allí tenía dos personas que se encargaban, una de conducir y la otra del equipo. Nos dice cual es el traje de los snorkels y cual el de Buceo.
Una vez en el punto de bajar al agua. Los snorkels nos enfundamos en el traje y el tío nos dice, ¡¡¡ Ala venga bajen ustedes que ahí hay mantas para ver!!!!
El mar estaba fuerte, un oleaje considerable., el barco no estaba quieto. Miguel, nuestro compy se tira al agua para ayudarnos. Primera bronca de Antonio. Yo no doy crédito, pues que baje èl a echarnos a una mano.!!!
Total que ya en el agua, y sin P. Idea de snorkel, ni de cómo se coloca el tubo, ni de como se nada con aletas, ….etc, el tío va y nos dice que nos deja una bolla, donde sólo se pueden agarrar dos personas ( somos cinco snorkels ) por si nos cansamos, que él se va con el barco y los buzos a otro lado, y que en una hora más o menos volverán. Si tenemos algún problema, que levantemos los brazos y nos recogen …..
Comooorr!!! Pero este pavo de que va!!!! Va y nos suelta como perros en el agua, en alta mar, al lado de una roca donde con fuerza rompen las olas, que nos busquémonos la vida, sin nadie con experiencia con nosotros,……Pero este tío de que va!!!!
Me pongo a gritar como una loca. No me quiero quedar allí, me da pavor, las olas te meneaban todo y mas, aquello no es el snorkel tranquilo, en aguas de coral que te venden en la web.
Esteban estaba blanco como un A4, mareado, tampoco quería estar allí. Sigo gritando!!! Nuestros compys, en el barco, estaban un poco consternados, la verdad que tampoco entendía aquella actitud del tío. Nos creíamos que algún guía, monitor, o experto se quedaría con nosotros.
No se le ocurre al pavo otra idea que echarnos una cuerda al agua para remolcarnos hasta donde estaban las Manta Gigantes. ¡¡¡Esta Loco!!! Nos agarramos como pudimos. Y yo sigo gritando que paren, que yo me subo al barco, que aquello es una vergüenza.
Se frenan y nos subimos María, yo y Esteban, este último se encontraba bastante mal. Muy mareado. Se sentó en el barco con la mirada fija y no se movió.
Al pavo, solo se le ocurre decir, que no era para tanto, cuando nuestro compy Miguel, repito, instructor de buceo, reconocía que aquel no era lugar para Snorkel, el mar estaba muy bravo.
Me callé, porque igual la liaba y los buzos aún no habían podido disfrutar por nuestra culpa, pero Antonio se merecía una buenas palabras, porque de profesional no tiene nada.
Total que se quedan en el agua Ruben y Juan y el barco se aleja para bajar los buzos. Se preparan y bajan. Desde donde estábamos no mirábamos a los snorkels, no se yo como pretendía el tío que avisásemos con los brazos.
Total que un barco se nos acerca para indicarnos que dos Snorkels piden ayudan. ¡¡¡¡Jodeer!!! Alla vamos. Llegamos y sube Juan, en la misma situación que Esteban, mareado por el oleaje, y dentro del agua. Rubén aún lo llevo bien, pero ya estaba un poco agobiadillo. ¡¡y con razón!!!
Luego de echar hasta la tripas, Juan y Esteban descansan acostados en el Barco.
Suben los buzo, contentos, habían visto las Mantas y muchos peces de colores. Me alegro por ellos, al menos un buena experiencia. Aún así Ana nos cuenta detalles de Antonio que no le había gustado.
El tío, no tiene ni la delicadeza de preguntar como estabámos. Él disfrutó con su inmersión y es lo que le importa. Ya tenía la pasta en el bolsillo, así que,….
En fin, decidió ir a un lugar tranquillo. Cerca de la orilla. Toca la segunda inmersión para los buzos.
Con dudas, de si meternos o no, decidimos que si. Esta vez los snorkels bajamos sin traje de neopreno, el agua esta con buena temperatura. Aquí si es un lugar idóneo para ello. Aguas tranquilas, peces de colores, estrellas de mar azules y gigantes, ostras gigantes, y corales de muchas formas y colores. Esteban todavía está reacio a bajar, pero luego de insistirle bajó y lo disfruto. Poco tiempo estuvimos, los buzo salieron a superficie y fuimos a recogerlos.
Total, que acabada la actividad, nos obsequia con un sandwich y el barco se dirige hacia Lembongan. Vemos que es el propio barco en el que íbamos el que se acercaba a Lembongan y no venía otro ( el que habíamos contratado por 40$) a recogernos.
Total, que nos dicen que bajemos, que habíamos llegado y que el barco no se podía acercar mas. El desembarque se hace en una playa, con el agua hasta la cintura, maletas en la cabeza, y a caminar toca hasta la orilla.
Esto fue la estafa final. El pavo nos cobra 40$ porque un barco nos recoja y nos lleve a Lembongan y no existe tal barco.
Aun encima de NO recomendar esta agencia Benthos Bali, para la práctica del buceo, menos aún lo recomiendo como persona. No se puede ser tan poco profesional. Se cree él hacerse de oro actuando de esta manera. Nunca le deseo mal a nadie, pero esta gente tiene que aprender a vivir con el turismo y no del turismo.
Llegamos a Lembongan, la llegada aún siendo como fue, estuvo simpatica, parecíamos náufragos.
Nada más llegar nos acoge un local en moto que nos ofrece alojamiento. Le hacemos caso, le seguimos y nos lleva a unos bungalows de madera preciosos. Viene el dueño y negociamos el precio. No nos convence, así que decidimos irnos. Casi en la puerta, nos llama y nos dice que deja el precio en lo que nosotros le ofrecíamos.
De acuerdo, aceptamos, el sitio está estupendo. 1 habitación doble, una triple y otra para cuatro.
Nos ofrecen motos, y las alquilamos. La isla es pequeña y se recorre muy rapido. Hoy es día de cremaciónes en todo Bali, aquí tambien en Lembongan. De curiosos nos acercamos a verlas, pero aquello te pone los pelos de gallina. Muchos cadaveres, todo juntos ardiendo, como quien asa corderos, uff!!! Es horible!!
Seguimos carretera arriba y nos paramos en un mirador. Las isla es estupenda.
Nos acercamos hasta el mirador del Diablo. El oleaje era bestial. Ver como entraba el agua en aquellas rocas volcánicas era bonito, podríamos quedarnos alli admirándolo, pero el tiempo es oro, asi que vamos a aprovecharlo.
Decidimos conducir las mujeres. Tanto Yo ( Silvia ) como Rocio, nunca condujimos una moto. Parecía fácil.
Nada mas encender la moto, rocio acelera y desaparece en medio de un maizal, madre mía!!! Jajajajja!! Un cachondeo!! Sale ilesa, las risas se disparan. ¡¡ pero a donde vass loca!!! Jajajaj!!!
Luego de respirar, continuamos buscando las diferentes playas recomendadas en la Isla, una de ellas era “Dream Beach”, nos perdemos y acabamos en una camino de grava. Otra vez Rocio, hace una de sus peripecias, acelera la moto a la vez que frena de delante y ¡¡Cataplash!! Esta vez si que si hizo daño. Al hospital toca. 4 puntos en el codo, rasguños en la cabeza, brazos y piernas y dolor molesto en el hombro. Hasta llegar a España, 5 días después no supo que había roto la clavícula. Menos mal que esta mujer es fuerte y valiente!!!!.
Para descansar nos sentamos en un restaurante a pie de playa. Alli pasamos la tarde, tomando algo, cenando y observando la puesta de sol. Una tarde relajada no viene mal.
El lugar es espléndido. Paradisíaco. Esta isla bien merece visitarla. Tiene su encanto, y si te alojas en los bungalows típicos de la Isla mejor que mejor, nosotros lo habíamos intentado días antes, pero estaban ocupados, ( os dejo la dirección de los bungalows, aquí se alojo nuestro amigo David ). Nosotros decidimos ir a la aventura y ver lo que encontrábamos, tuvimos suerte.
INDOS DIVE RESORT AND SPA.
TF +62 87876593513
Email: info@indosdiver.com
Web:
www.indosdiver.com
Pasamos la tarde y cenamos en la terraza del Hotel OKA Nª 7 BUNGALOW NUSA LEMBONGAN, no fue este donde nos alojamos, lo nuestro fue en unos bungalows de un señor particular. Pero este Hotel, a juzgar por la cena e instalaciones tiene una pintaza, ¡¡Algun día volveré!! Jajajaj!!!
Puesta de sol en Lembongan y por hoy toca descansar. Nos vamos a nuestro alojamiento.