
Nos levantamos pronto porque teníamos reservada la visita a Antelope Canyon, en Page a las 11:30am, por lo que no podíamos entretenernos. Teníamos varias horas de camino.
Salimos de Mexican Hat y pasamos de nuevo por la Milla 13. Esta vez el paisaje se veía perfectamente iluminado por el sol de la mañana, así que buscamos el punto justo, paramos y nos echamos algunas fotos. Este era uno de los puntos que también tenía especial ganas de ver.

Como siempre, el viaje en coche se hace muy ameno admirando los paisajes. Como esta curiosa roca en forma de búho.

Tras dos horas y poco, ya llegando a Page, pasamos al lado de una fábrica con tres inmensas torres humeantes, altísimas, enormes.

Buscamos la oficina donde teníamos reservado el tour (Antelope Canyon Tours). En la oficina había mucha gente gestionando su tour, vendían recuerdos, había colgados elementos de la cultura india. Confirmamos nuestra reserva y esperamos hasta que nos subieron a unas camionetas descubiertas pero con un techo de lona que nos llevarían a la entrada del Upper Antelope Canyon. El camino fue muy divertido, ya que iban a toda leche por la carretera, y después por un camino de arena.

Llegamos a la entrada.

Entramos y a los primeros metros ya ves las increibles formaciones del lugar. A veces caía area de arriba, ya que no es una cueva completamente cerrada, si no un cañón muy estrecho excavado en la roca por el curso del agua hace miles de años. A veces el cañón se abría un poco a lo ancho formando una pequeña estancia y donde entraban rayos de sol en vertical. El guía, con una pala cogía arena del suelo y la tiraba para arriba destacando el rayo solar.

Una maravilla de la naturaleza. Te cruzabas con otros grupos de personas y a veces resultaba un poco agobiante con tanta gente. El navajo metía prisa mientras intentas hacer una foto sin gente de fondo. Esto es bastante complicado de conseguir.
Llegamos al final del cañón y salimos de nuevo al sol para volver de nuevo por donde vinimos.

Cogimos de nuevo las camionetas de vuelta a la oficina. Cogimos el coche y buscamos un restaurante para comer.
Salimos llenos, cosa que nos pasaría factura para la siguiente visita, Horseshoe Bend, otro lugar que tenía especial gana de ver.
Está a unos kilómetros al sur de Page, por la carretera 89. Estaba cortada por un hundimiento hace unos meses atrás, pero para ir a Horseshoe Bend no había problema.
Dejamos el coche en un parking en todo el sol y cogimos un sendero cuesta arriba.

Y luego cuesta abajo.

Fue bastante duro por el calor que hacía, pero mereció la pena. Cuando llegamos al borde del acantilado... ooooooohhh! Me quedé con la boca abierto. El paisaje más impresionante que he visto en mi vida. Posiblemente el que más me impactó de todo el viaje. En una inmensa herradura excavada en la roca por el río Colorado.

Abajo del todo se veía algún barco pequeñísimo que te hacía una idea de la grandeza de aquello. Después de disfrutar las vistas nos volvimos. De nuevo una subida bastante dura y luego bajada hasta al coche.
Volvimos a Page para ver la presa Glen Canyon en el lago Powell. Fuimos al centro de visitantes de la presa para dejar el coche.


Después cogimos de nuevo el coche y nos acercamos un poco más al lago. Llegamos a una zona alta donde se veía gran parte de este.

Cogimos el coche y pusimos rumbo a Meteor Crater pasando por Flagstaff.
La carretera 89 desde Page a Flagstaff estaba cortada desde hace unos meses por el derrumbe de la carretera debido a las lluvias, así que tuvimos que dar un rodeo yendo por la carretera 98 hasta coger la 160 y bajar hasta Tuba City para ya si coger la 89.

Perdimos bastante tiempo en este rodeo, cosa que nos afectó como veremos más adelante.
Según llegábamos a Flagstaff el paisaje cambiaba a más arbolado y más fresco. Se veían muchos alojamientos ya que es un lugar que está cerca del Gran Cañón. Pasando la población el paisaje era otra vez llano y semidesértico.
Cuando llegamos a la entrada del Meteor Crater vimos que la verja de entrada estaba cerrada. Habíamos llegado tarde. No caímos en que era un lugar privado con horario de cierre. Menudo chascos, un camino tan largo desde Flagstaff para no poder ver el crater. Encima casi nos llevamos por delante a una manada de ciervos que se cruzaron delante de nosotros ya casi de noche. Tener mucha precaución por las carreras de USA, sobre todo en los parques nacionales. Los animales se te cruzan delante de tus narices y pueden darte algún disgusto.

Hicimos algunas fotos del cráter desde la lejanía, pero bueno, otra vez será.

Volvimos a Flagstaff y buscamos el alojamiento, el Snow Peak Inn para hacer el checkin y cenar algo.