
Nos levantamos, desayunamos algo e hicimos el checkout para salir dirección al Gran Cañón del Colorado.
Subimos por la carretera 89 hasta llegar a la 64, la entrada Este al parque, y llamada Desert View. Tras poco más de una hora, llegamos a este punto haciendo la primera parada y primeras vistas del Gran Cañón. Dejamos el coche en el parking y tras andar unos metros llegamos a la conocida torre de piedra construida por los nativos y a la que luego entraríamos. Primero nos queremos asomar al primer mirador. Llegamos al borde del precipicio y oooooooh!, que paisaje y que grandeza se mostraba ante nuestros ojos. Y eso que no era el mejor de los miradores.


Después entramos a la torre cuyo interior estaba decorado con pinturas y adornos típicos de la cultura india.

Salimos y cogimos el coche para seguir hacia Grand Canyon Village, que es donde se encuentran todas las instalaciones del parque (alojamientos, tiendas, transporte, etc.) y los mejores miradores. Un poco antes de llegar paramos en el Yaki Point y luego en Mother Point, ambos con unas espléndidas vistas.



Cogimos de nuevo el coche hasta el villaje para dejarlo en un parking cercano a la parada del bus de la Hermist Route, la ruta roja de los mapas y que solo se puede hacer en bus y no en tu propio coche. Cogimos el bus y nos bajamos en algunos miradores, no en todos ya que aún teníamos mucho recorrido que hacer para este día. Muy buenas vistas también desde estos miradores como Hopi Point.

O Yavapai Point.

Volvimos en el bus hasta el parking donde teníamos el coche. Salimos del villaje y nos despedimos del Gran Cañón. Pasamos por Tuyasan donde vimos desde el coche los helicópteros que sobrevuelan el cañón. No podía faltar el cartel de entrada al parque (en este caso salida para nosotros).

Seguimos hasta Williams, donde empezaríamos a recorrer la Ruta 66. Aquí paramos para comer algo. Por la calle había algunos establecimientos y coches clásico.

Fuimos por autopista hasta Seligman, donde nos desviaríamos para coger la Historic Route 66 que pasa por pueblos típicos de la época del esplendor de esta ruta. Paramos en Seligman para ver bien este peculiar lugar con locales a ambos lados de la carretera que son un tanto estrafalarios y con objetos y coches típicos de la ruta.




Fuimos por la Historic Route 66 admirando el paisaje donde nos cruzamos con trenes kilométricos.

Llegamos a la tienda-museo de Hackeberry. Una gasolinera típica de los años 50 llena de artilugios, placas, cachivaches, vehículos, etc. Era todo silencio, solo se oía la brisa y unas campanillas movidas por el viento que daban un ambiente que te hacían retroceder en el tiempo.



Cogimos el coche y seguimos la ruta hasta llegar a Kingman, donde paramos a tomarnos un batido en Mr. D'z Route 66 Dinner, un bar típico al estilo años 50 en el que hacen unos batidos extraordinarios. Antes fuimos a un parquecillo de al lado a ver la máquina de tren Santa Fe.

Una vez vista la máquina nos fuimos a tomar el batido helado a Mr. D'z Route 66 Dinner.


El batido helado era inmenso y encima te ponían al lado en otro vaso lo que les había sobrado al hacerlo, que era como otro batido más. Salimos llenos con "un simple batido".
Seguimos hasta Las Vegas a la que ya llegamos de noche. Me gustó mucho la entrada a la ciudad de noche, donde miles y miles de luces se extendían todo lo que abarcaba la vista.
Llegamos a nuestro segundo hotel en Las Vegas, el Hotel Luxor, ambientado en el antiguo Egipto.

Este estaba situado al sur del strip, pero no es problema ya que andando poco a poco te recorres el strip casi sin darte cuenta.
Dejamos el coche en el parking y al salir del coche notamos de nuevo el calor del desierto. Subimos y atravesamos todo el casino hasta llegar a la recepción y punto de checking. Subimos a la habitación y vemos que nos dan una inmensa tipo suite una maravilla. Nunca nos vamos a ver en una habitación como esta a ese precio.
Nos fuimos a dar una vuelta “corta” por el strip pero sin entretenernos en entrar a los casinos. Ya lo haríamos al día siguiente.




Esa noche no cenamos porque no teníamos gana gracias al super batido que nos tomamos en Kingman. Ya tarde y muy cansados volvimos al hotel a descansar en nuetra super habitación.