El viaje ha acabado, aunque, aparte de ésta, quedan las etapas décimo sexta y décimo séptima. Estas dos últimas no son del relato del viaje, sino de información práctica que espero que os sirva. Como tienen mucho texto se me ocurrió salpicarlo de vez en cuando con alguna foto que sacamos en el 2006, por ejemplo del Puente de los Suspiros en (casi) todo su esplendor (porque ya había vallas por el lado del edificio de las Prisiones Nuevas), pero, sobre todo de nuestro delicioso paseo en góndola.
Está claro que no nos podríamos haber perdido la gozada de disfrutar por lo menos una vez de un viaje en góndola (en el 2006, no en el 2008). No seáis rácanos y rascaros un poco el bolsillo que la experiencia vale realmente la pena. A fin de cuentas, si vais en pareja y sois de los que os gusta cenar bien, en alguna ocasión seguro que os habéis gastado 80€ o poco menos (o más) los dos. Pues no hay ocasión más justificada que ésta para hacerlo: cenas habrá un montón en vuestra vida, viaje en góndola sólo en Venecia. Que sí, que es una trampa para turistas, que se aprovechan, que es carísimo, que incluso para algunos es una turistada cursi (???)… Todo es discutible, habría que oír la versión de los gondoleros, que no todo el año es temporada alta y hay otros gastos… Por no decir que, hasta donde sé, los precios oficiales se mantienen inalterados por lo menos desde 2006. Y, dejando la cuestión económica a un lado, es un relax infinito navegar por los pequeños canales de Venecia en pleno silencio escapando del bullicio de las aglomeraciones y pasando entre edificios que nunca podrás hacerlo y que nunca verás si no es en góndola, porque no hay aceras a los lados de ellos. Los 40 minutos de duración, de lo bien que estás y de vivirlos tan intensamente, os parecerán 15. El deleite y el romanticismo están servidos, aunque vayas tú solito (mejor con la mejor de las compañías).
Está claro que no nos podríamos haber perdido la gozada de disfrutar por lo menos una vez de un viaje en góndola (en el 2006, no en el 2008). No seáis rácanos y rascaros un poco el bolsillo que la experiencia vale realmente la pena. A fin de cuentas, si vais en pareja y sois de los que os gusta cenar bien, en alguna ocasión seguro que os habéis gastado 80€ o poco menos (o más) los dos. Pues no hay ocasión más justificada que ésta para hacerlo: cenas habrá un montón en vuestra vida, viaje en góndola sólo en Venecia. Que sí, que es una trampa para turistas, que se aprovechan, que es carísimo, que incluso para algunos es una turistada cursi (???)… Todo es discutible, habría que oír la versión de los gondoleros, que no todo el año es temporada alta y hay otros gastos… Por no decir que, hasta donde sé, los precios oficiales se mantienen inalterados por lo menos desde 2006. Y, dejando la cuestión económica a un lado, es un relax infinito navegar por los pequeños canales de Venecia en pleno silencio escapando del bullicio de las aglomeraciones y pasando entre edificios que nunca podrás hacerlo y que nunca verás si no es en góndola, porque no hay aceras a los lados de ellos. Los 40 minutos de duración, de lo bien que estás y de vivirlos tan intensamente, os parecerán 15. El deleite y el romanticismo están servidos, aunque vayas tú solito (mejor con la mejor de las compañías).