Nuestro vuelo salía a las 11.00h de la mañana desde el aeropuerto de Barcelona. Ya con todo a punto, nos dirigimos hacia allí y esperamos la salida de nuestro avión con impaciencia. Esta vez volamos con Delta Airlines, en un Airbus gigante con pantalla en el asiento y mando a distancia que hicieron el vuelo muchísimo más ameno de lo esperado. La comida también muy bien. Encontramos algunas turbulencias pero en este tipo de aparatos no se notan tanto como en los vuelos internos (ahí si que nos enteramos bien, sobre todo por la zona de Oklahoma, famosa por sus huracanes).
Después de 10 horas mortales llegamos a Atlanta, donde hacíamos escala un par de horas y media hasta el siguiente avión. Pasamos el control de inmigración con bastante tranquilidad, pues esta era nuestra tercera vez en los EEUU y ya empezamos a tener todo por la mano. Para los que seáis fumadores que sepáis que existen salas habilitadas para ello. Mi pareja fuma y después de 10h fue un consuelo poder hacer un cigarrillo en una de ellas. Aunque son muy estrictos con este tema, el aeropuerto dispone de Smoking Areas sin necesidad de tener que salir del edificio ni tener que volver a pasar el control de seguridad. No están muy bien indicadas, normalmente hay que subir en ascensor a una de las plantas de la terminal donde tienen un habitáculo cerrado. Si no las encontráis, lo mejor es que preguntéis a algún guardia de seguridad, que amablemente os indicará. Que sepáis también para los que lleguéis a EEUU por Atlanta que este es uno de les aeropuertos más grandes del mundo (el segundo o tercero, creo) y para desplazaros entre terminales hay habilitado trasporte tipo metro por su interior. Si decidís ir a pie de una terminal a otra tardaréis al menos 30 o 45 minutos como mínimo porque las distancias son enormes, de modo que si vais con prisa optad sin dudar por este tipo de transporte, totalmente gratuito.
Un poco más tarde y sin ningún contratiempo cogimos el segundo avión, que nos llevaría hasta San Francisco. Pasadas 4h y unas cuantas turbulencias, llegamos a la ciudad casi a las 20.00h, hora prevista. En el aeropuerto cogimos el Air Train, un medio de transporte habilitado parecido al metro que es gratuito y que te acerca a las estaciones tren (BART), que sirven para trasladar a los pasajeros hasta las ciudades más próximas (es equivalente a un cercanías). El precio desde el aeropuerto hasta la ciudad fue de 9 dólares por persona, bastante económico si tienes en cuenta la distancia. Los billetes se pueden comprar en las máquinas habilitadas pagando en metálico o con tarjeta. Después de unos 20 minutos, por fin estábamos en San Francisco...
Nuestro hotel estaba en Chinatown, el Grant Plaza Union Square. Escogimos este por su ubicación y porque tenía buenas referencias de él. A pesar de que pudiera parecer estar en un lugar inseguro, resultó ser todo lo contrario. Había gente a todas horas y un ambiente bastante agradable. Reventados por el jet lag, hicimos el check in y ni siquiera cenamos, nos fuimos directos a dormir.
Después de 10 horas mortales llegamos a Atlanta, donde hacíamos escala un par de horas y media hasta el siguiente avión. Pasamos el control de inmigración con bastante tranquilidad, pues esta era nuestra tercera vez en los EEUU y ya empezamos a tener todo por la mano. Para los que seáis fumadores que sepáis que existen salas habilitadas para ello. Mi pareja fuma y después de 10h fue un consuelo poder hacer un cigarrillo en una de ellas. Aunque son muy estrictos con este tema, el aeropuerto dispone de Smoking Areas sin necesidad de tener que salir del edificio ni tener que volver a pasar el control de seguridad. No están muy bien indicadas, normalmente hay que subir en ascensor a una de las plantas de la terminal donde tienen un habitáculo cerrado. Si no las encontráis, lo mejor es que preguntéis a algún guardia de seguridad, que amablemente os indicará. Que sepáis también para los que lleguéis a EEUU por Atlanta que este es uno de les aeropuertos más grandes del mundo (el segundo o tercero, creo) y para desplazaros entre terminales hay habilitado trasporte tipo metro por su interior. Si decidís ir a pie de una terminal a otra tardaréis al menos 30 o 45 minutos como mínimo porque las distancias son enormes, de modo que si vais con prisa optad sin dudar por este tipo de transporte, totalmente gratuito.
Un poco más tarde y sin ningún contratiempo cogimos el segundo avión, que nos llevaría hasta San Francisco. Pasadas 4h y unas cuantas turbulencias, llegamos a la ciudad casi a las 20.00h, hora prevista. En el aeropuerto cogimos el Air Train, un medio de transporte habilitado parecido al metro que es gratuito y que te acerca a las estaciones tren (BART), que sirven para trasladar a los pasajeros hasta las ciudades más próximas (es equivalente a un cercanías). El precio desde el aeropuerto hasta la ciudad fue de 9 dólares por persona, bastante económico si tienes en cuenta la distancia. Los billetes se pueden comprar en las máquinas habilitadas pagando en metálico o con tarjeta. Después de unos 20 minutos, por fin estábamos en San Francisco...
Nuestro hotel estaba en Chinatown, el Grant Plaza Union Square. Escogimos este por su ubicación y porque tenía buenas referencias de él. A pesar de que pudiera parecer estar en un lugar inseguro, resultó ser todo lo contrario. Había gente a todas horas y un ambiente bastante agradable. Reventados por el jet lag, hicimos el check in y ni siquiera cenamos, nos fuimos directos a dormir.