A las 9:30 horas ya tocaba despertarse y oh estábamos en Dubai, ¡genial!
Hoy tocaba pasar el día en el Dubai Mall, como primera toma de contacto. Nos pusimos en pie y nos dirigimos al Mall Of The Emirates a desayunar.
Lo primero que hicimos al llegar fue cambiar dinero en una oficina de cambio de Al Fardan Exchange, que es la casa de cambio que mejor cambio ofrece de todo Dubai y también tiene oficina en el Dubai Mall.
Para saber a cuanto está el cambio ahora mismo lo podéis mirar en: www.alfardanexchange.com/
Una vez con el dinero cambiado, fuimos a desayunar. Había visto por el foro que en el restaurante IHop hacían unos desayunos muy ricos y para allí que fuimos.
Muy ricos y muy copiosos. Nos pedimos lo más típico que ofrecen, unas tortitas y oh my God!, que plato más enorme, con su beicon, sus huevos revueltos, sus salsitas y unas tostadas que nos pusieron sin pedirlas y también nos cobraron, y el precio total no es que fuera de lo más asequibles.
Total que después de comer no podíamos ni movernos y habíamos perdido como una hora con el festín, nos habíamos dejado demasiada pasta para uno desayuno, (26 euros), y pensamos que no debíamos tomar esos ritmos de comidas xk o reventábamos o nos arruinábamos, o las dos cosas. Tanto es así que ese día de tan llenos que íbamos ya ni comimos.
Repletos de energía nos cogimos el metro hacia el Dubai Mall, recargamos la tarjeta plateada que nos había dado una clienta de la agencia que había ido meses antes que nosotros, con la ayuda de los empleados del metro (todo el mundo muy servicial) y para allí que fuimos.
Una vez en la parada de metro de Dubai Mall para llegar al Mall hay que andar como más de un kilómetro por unos pasillos interiores que conectan el metro con el mall y la mayor parte del trayecto es por cintas transportadoras, así que es rápido.
Al entrar al mall fuimos paseando hasta que nos encontramos con el Dubai Aquarium. Habíamos comprado el 2x1 por eBay porque era otro de los que nos faltaba y lo habíamos conseguido por unos 4 euros desde Reino Unido. Lo entregamos y pa’ dentro.
El 2x1 es para el ultimate Package que incluye acceso tanto al túnel, como al paseo en barca con fondo de cristal sobre la superficie del acuario, como el acceso al underwater zoo y unos 4 euros por persona para gastar en la tienda de recuerdos.
El túnel en si esta bien, parecido al del Aquarium de Barcelona. Lo del paseillo en barco con fondo de cristal es curioso, no es que las vistas sean muy buenas pero tiene su gracia, anda que si vuelca el barco

Primero se ve el túnel, luego se hace el barco, subes un piso más arriba y te esperas en una salita al siguiente, salen cada 10-20 min. y tienen capacidad para unas diez personas. Y el underwater zoo está dos pisos más arriba y está muy bien. Puedes ver especies de pez muy bonitas, reptiles, pingüinos, cangrejos, etc. Entre todo bien te pueden dar unas 2 horas viéndolo todo con calma.

Luego fuimos a la tienda de recuerdos y arrimando unos dos eurillos más a nuestro bono regalo nos llevamos una tacita de desayuno muy cuqui.
Al salir de allí nuestra idea inicial era ir a comer al Rainforest Café que está en la misma puerta del acuario, con un dos por uno. Pero teníamos reservas de comida hasta la noche…, a excepción de un cupcake que luego nos comimos y son mi perdición.
Seguimos viendo bien el Mall: la escultura de los nadadores, la fashion Avenue (preciosa con sus mariposas colgando), la zona de the Souk, la pista de patinaje sobre hielo y nos detuvimos un ratillo a chafardear en el parque de Sega.

Yo bailando en el parque Sega


Fashion Avenue, Dubai Mall
También pasamos por la puerta de la famosa pastelería Laduree con sus famosos macarons y por Magnolia Bakery con sus riquísimos Cupcakes. Pero mi paradiña cupcakeriana no fue en Magnolia Bakery, que ya los había probado en NY, si no que aproveche un 2x1 del Entertainer y nos paramos en Bloombury’s otro local con muy buena pinta y trato excelente. Nos sentamos con nuestro cup y nuestro cafelito y esa parada nos supo a gloria después de tanto andar por el mall. Que dura la vida de turista

Después de esto visitamos la zona exterior del Mall para hacer fotos del Burj Khalifa y el calor era un poco insoportable. Nos perdimos el zoco que hay enfrente del Mall porque en ese momento no sabíamos ni que existía.

A las 17.30 teníamos la subida al Burj y como ya era casi la hora nos fuimos a buscarlo y siguiendo las indicaciones del foro dimos con la entrada relativamente rápido, que está en la planta baja del Mall.
Al tener las entradas compradas por Internet no hay que hacer cola, nos habían costado 53.71 euros por la Web compradas con un mes justo antes de antelación que es lo máximo antes que se pueden comprar.
Para mi era la mejor hora ya que veríamos el atardecer con tranquilidad allí, que sería sobre las 18.30 horas pasadas. Tened en cuenta que entre una cosa y otra tardas cerca de media hora en llegar arriba, sobre todo por la cola que hay para el ascensor.
Una vez allí las vistas son chulisimas, lo malo es que debido a la arenilla que siempre suele haber en suspensión, la visibilidad a kilómetros de distancia es limitada. También depende mucho del día pero eso es una lotería, ya que como hay que comprar las entradas con tiempo para evitar pagar un pastizal por ellas allí directamente, pues es lo que hay.

Edificio The Adress y recorrido de las fuentes
En concreto ese día costaba divisar las islas de The wold así como el Burj Al Arab, pero pudimos ver perfectamente y fotografiar el espectáculo de las fuentes con el edificio de The Adress de fondo, (que bonito). Eso si, cuando veáis que se acerca la hora del las fuentes ir haciéndoos un huequito junto al cristal para poder verlas y fotografiarlas con tranquilidad, que a esas horas la gente se agolpa para tener la mejor visión y casi no hay espacio.

Tras ver dos veces el espectáculo de las fuentes desde arriba y admirar también las vistas de los rascacielos de Sheikh Zayed Road nos dispusimos a bajar para ver de nuevo el espectáculo de las fuentes desde abajo. Una vez visto desde abajo otra vez al metro y de vuelta al hotel.

Al llegar el hotel, duchita rápida y volvimos a salir para aprovechar al máximo el tiempo.
Cogimos un taxi y fuimos al Zouk Medinath Jumeirah (una especie de centro comercial que imita a un zoco), al que llegamos sobre las 10 de la noche, la decepción llego cuando vimos que estaban todas las tiendas ya casi cerradas y no nos encontramos con el ambiente que esperábamos, para ser un jueves por la noche. Teniendo en cuenta que allí el viernes es como el domingo nuestro.

Intentamos hacer el truquillo de pasar el famoso puente para poder fotografiar el Burj al Arab y el guardia nos dijo que nanai
Así que como estábamos tan cansados decidimos ir hacia el hotel y pararnos antes en el Carrefour del Mall Of the Emirates a comprar algún plato preparado para cenar, cosa que se convertiría el la tónica de varias noches posteriores. Lo bueno de Carrefour allí es que aunque las tiendas del Mall cierren a las 22 horas el Carrefour está abierto hasta las doce de la noche. Me gustó mucho una pizza que venden allí con la masa muy finita, parecida a la turca, pero no recuerdo el nombre, y como no mi bebida oficial fuera de España la “Mirinda”. (Que pena que la que venden aquí no sepa igual).
Pero al final llegando al hotel desde el taxi vimos que había un Subway a 100 metros del hotel y decidimos comprar allí unos bocatas para llevárnoslos a la habitación.
Después de eso a preparar las maletas y a dormir que al día siguiente tocaba Atlantis