Ese día por la tarde teníamos la excursión por el desierto así que nuestro planning era pasar la mañana en el Mall of the Emirates con tal de no alejarnos mucho de la zona.
Desayunamos con nuestra provisiones made in Carrefour y nos fuimos al Mall que teníamos a cinco minutillos andando desde el hotel.
Ese día tendríamos otro de los platos fuertes del viaje, el Penguin Ecounter en el Ski Dubai.
No teníamos reserva desde casa, así que íbamos con un poquito de miedo de que no hubiera plazas, pero no fue el caso. Cogimos la entrada al Snow Park y reservamos para el encuentro con pingüinos de las 13 horas. Esta actividad tiene un precio de 145 dirhams por persona y como llevábamos un 10% de descuento adicional también nos lo aplicaron. Este 10% lo encontramos en un puestecillo de esos que te encuentras en hoteles, aeropuerto, etc. con publicidadades varias.
El Snow Park lo pagamos con un dos por uno del Entertainer y valió 140 dirhams por los dos. Te puedes estar hasta que el cuerpo aguante porque teniendo en cuenta que se está a unos menos 4 grados…
Yo iba súper preparada con dos mangas largas debajo, que me había echado en mi mochilita, unas orejeras, bufanda y guantes, vamos esquimal total pero ande yo caliente ya se sabe. Cuando llevaba un rato dentro me alegré muchísimo de haberme llevado tanta ropa invernal porque soy muy friolera.
Al entrar te dan un equipo compuesto por chaqueta y pantalón de esquiar, calcetines (que luego te puedes quedar) y botas de esquí.
Los guantes que llevábamos no nos hicieron falta porque usamos los que nos regalaron por hacer el encuentro con pingüinos.
Nos metimos en el Snow Park y estuvimos como hora y media hasta la hora del Penguin Ecounter, tirándonos por los toboganes, montándonos en donuts con los cuales te puedes tirar por unas cuestas tipo trineo… divertidísimo. Hay donuts individuales y dobles. Hay varias esculturas de hielo muy bonitas y me pareció divertidísimo. Todo está incluido menos las pistas de ski que se pagan a parte y el tirarse dentro de una bola de plástico cual hámster, que también va a parte.

Una de las anécdotas del día la protagonicé cuando le dije a mi marido que me hiciera una foto deslizándome por un tobogán con una especie de colchoneta-trineo en la que vas tumbada. En el momento que bajaba me salí de la colchoneta y me hice polvo

Otra de las cosas con las que flipe fue que mucha gente local nos paraba para hacerse fotos junto a nosotros, yo no entendía nada, pero creo que era porque les hacia gracia el pelo de mi marido que lo tiene a lo 11811, jaja mi pelocho levantado pasiones, todo el mundo le decía cosas de su melenaza.
Cuando comenzamos a entrar en fase de congelación ya era la hora de salir para el encuentro con los pingüinillos, que ilusión más grande, vaya viajecito emocionante.
Fuimos al punto de encuentro en la entrada con la ropa que ya llevábamos puesta y otra vez hacia la zona del Snow Park. Más frío, ueee!!!.
No dejan que entres tu propia cámara de fotos, así que te ves obligado a comprar las que ellos te hacen.
Nos llevaron a la zona donde tienen los pingüinos y primero nos pusieron un video en el que un pingüino de dibujos muy gracioso nos dio varias instrucciones que teníamos que tener en cuenta a la hora de tratar con estos graciosos animales. Antes de entrar había que limpiarse las manos con gel higienizador, ya que los pingüinos se tocan con la palma de la mano directamente sin guante, porque el tanto de los guantes no es de su agrado.
Luego una trabajadora de allí nos presentó a un pingüino como los de la película de Jim Carrey, que se ve que son una especie menos sociable en el sentido de dejarse tocar, pero que son muy juguetones y listos. Nos explicó muchas cosas de estos pingüinos, todo en ingles, y pillamos lo que buenamente pudimos porque hablaba rapidísimo.
En el grupo éramos unas 8 personas y por orden nos iban haciendo fotos con el pingüino, que tenia unos andares para comérselo.
Luego fuimos con los dos pingüinos que si podríamos tocar. Me quede con el nombre de Squeaky el pingüino que más me gustó. Otra vez por grupitos foto de rigor, esta vez más bien un foto-reportaje total, acariciándoles y lo mejor dándoles un besito. Me hubiera quedado con mi boca pegada al pingüino de por vida, que sensación, que suavidad, que animalito más tierno, oh me encanto!!!

A la salida a comprar la fotito, por unos 20 euros cada una. Había que decidirse por una, así que como no, la que yo salía besando al Squeaky. Aunque mi marido salía con su cabeza pelucón cortada esa foto era genial, jaja.
Al salir del Penguin Ecounter volvimos a quedarnos un rato más en el Snow Park y así pudimos ver el Penguin Show, hasta que el frío pudo con nosotros.
Luego nos fuimos a comer a Shake Shack, una cadena de hamburgueserías muy famosa en NY que solo tiene una sede en Dubai y de la que soy muy fan, sobre todo por esas patatas con queso que están de vicio. Reclamo un Shake Shack en España ya!!!
Tras ponernos las botas, volamos hacia del hotel ya que a las 15:30 horas nos recogían los de Arabian Nights para la excursión por el desierto.
Nos recogieron en un 4x4 bastante cómodo donde íbamos 7 personas. Hicimos una parada más o menos a medio camino en una tienda, donde nosotros sólo entramos para ir al lavabo. Deshincharon las ruedas y en total fue como una hora y poco de camino.
Una vez en el desierto la primera parada fue para hacerse unas fotillos de rigor y encontrarse con todos los coches de Arabian Nights que hacían la excursión ese día, había un montón!
Ese día habíamos quedado con unos clientes míos de la agencia de viajes, con los que desde aquí habíamos dicho de coincidir en hacer la excursión el mismo día, fue curioso y divertido, porque en todo el viaje no nos relacionamos con más españoles, porque no vimos que hubieran muchos.
Después de esta parada en la que se reunían todos los coches empezamos con la acción. Nos habíamos llevado Biodramina por si acaso nos mareábamos y nos la tomamos media hora antes de los meneos. Había escuchado tantas historias de que si era tan fuerte y que si mareaba un montón que yo hasta me esperaba más cosquillitas en el estomago.
Quizás nuestro conductor conducía más suave, pero ya digo, aunque me gustó la experiencia no lo vi para nada montaña rusa.
Tras una media hora - cuarenta minutos de subes y bajas, nos pararon para ver la puesta de sol y nos repartieron agua. Ese día la puesta de sol fue preciosa, porque no había nada de nubes. Después ya nos llevaron al campamento.
Cada empresa tiene su campamento y el de Arabian Nights estaba muy bien.
Las actividades gratuitas que nos entraban eran: paseo en camello (de cinco minutos), tatuajes de henna, foto con el halcón, surf por las dunas, vestirte con los trajes típicos, fumar shisha y los espectáculos.
La cena a mi no me gustó mucho, pero yo soy muy problemática para comer. Había barbacoa, kebabs, ensaladas, arroz… y para beber bebidas sin alcohol ilimitadas.
Hicieron dos espectáculos. En el primero salió un hombre a bailar con un traje muy voluminoso que hasta se iluminaba, parecía un árbol de navidad, me pareció hasta bochornoso. Luego salió una chica bailando danza del vientre que estuvo bien.
Pudimos hacerlo todo sin problemas y sin nada de colas. Lo que más me gustó fue el vestirnos con trajes típicos, me pusieron uno muy bonito con mucha pedrería.
La excursión la pagamos allí directamente a nuestro conductor con el dos por uno del Entertainer. Antes de ir la habíamos reservado por Internet.
Sobre las 22 horas ya nos habían dejado en el hotel.
No se como serán otras empresas, pero nosotros con Arabian Nights quedamos muy contentos.