Como desde el primer día del viaje habíamos madrugado todos, y contando que habíamos avanzado por el Strip el día anterior mas de lo que pensábamos, decidimos levantarnos con un poco mas de calma, que el cuerpo lo agradece en un viaje de mas de dos semanas. Además, al día siguiente era uno de los días principales del viaje.
Después de un buen desayuno en el buffet de nuestro hotel dimos una vuelta por la piscina del hotel antes de salir afuera.
FOTO: Oasis Pool del Luxor
Nuestro primer punto del día era ir al Cartel de Welcome to Las Vegas. Desconocía exactamente la distancia, así que fuimos a preguntar. Tened en cuenta que nosotros estábamos en el Luxor, que está en la parte sur del Strip, donde acaban los hoteles.
FOTO: Zona exterior del Luxor
Sin embargo Las Vegas Boulevard continúa, y el cartel está siguiendo hacia el sur. Desde nuestro hotel habrá unos 2-3 km, así que desde el centro del Strip tranquilamente habrá casi 5 km. A eso había que añadirle que había mas de 40ºC.
Por tanto, la mejor opción fue coger un taxi, que te lleva hasta el cartel, y puedes hacer que te espere para volver.
Cuando llegamos allí, había una cola de unas 10 personas para hacerse la foto, y una chica allí que si querías te la hacía para poder salir los dos. Un par de fotos y de vuelta al taxi, al que hicimos que nos dejara ya en el centro del Strip.
FOTO: Cartel de Welcome to Las Vegas.
Antes de comer, nos metimos en el Bellagio por dentro. Es uno de lo más lujosos hoteles y la decoración es exquisita. También tiene uno de los casino más bonitos. Sin embargo, al no ser temático, le quita un punto de atractivo para mí respecto al Caesar´s, hace que sea un hotel que pueda estar en otras ciudades del mundo.
Tras el Bellagio, fuimos a comer y después de dar vueltas acabamos en el buffet del Flamingo. No os lo recomiendo para nada, muy poca variedad y nada buena la comida.
Tras comer dimos una vuelta por el Flamingo. Está bastante anticuado y envejecido respecto a la mayoría de los hoteles. Su único atractivo es que en un jardín exterior tiene varios animales; flamencos, pájaros o pelícanos.
Seguido volvimos atrás para ir al interior del París Las Vegas. Las calles de tiendas del hotel, son calcadas a cualquier callejuela parisina, con las típicas farolas, señales y portales. Toda la parte interior también tiene hecho el techo como si fuese un cielo al igual que el Venetian.
Volviendo a cruzar por la pasarela por encima del Strip, nos metimos dentro del Caesar´s. Sin duda es el más impresionante, tanto por dentro como por fuera. En la zona de tiendas, están todas las marcas de lujo. Paseas por su interior y te puedes encontrar desde el David de Miguel Ángel, a unos figurantes imitando a Julio César y Cleopatra.
Como el día anterior nos fue bien ir a buscar las entradas para el espectáculo a media tarde para no hacer colas, hicimos lo mismo y nos metimos en el Wynn, para ir al will call y recoger las entradas para las 21:30. El Wynn y el Encore, son dos hoteles gemelos uno al lado del otro. Son de los más modernos del Strip y tienen un diseño vanguardista en forma de media luna. Por dentro, son muy lujosos en la decoración, con lámparas de pedrería, alfombras larguísimas o figuras brillantes.
Tras recoger las entradas, fuimos a recorrer la parte del Strip que nos quedaba en el extremo norte. Para mí es la parte menos llamativa. A destacar está el Treasure Island con un espectáculo de un abordaje pirata en el exterior y el Circus Circus, con números de contorsionistas, magos o acróbatas en su interior, aunque muchos de ellos dedicados a niños.
Al final del Strip se eleva la Torre Stratosphere. Nosotros no subimos, pero para quien le gusten las atracciones y quedarse colgado hasta a 300 metros del suelo, es el lugar idóneo. Simplemente una locura. Son las atracciones más altas del mundo.
FOTO: Torre Stratosphere
De vuelta ya en dirección al centro, nos paramos en el Fashion Show Mall, que un centro comercial de tiendas y cadenas de comida rápida. Por si alguno no lo sabe, las marcas americanas están tiradas de precio en comparación con España. entre un 40 y 70% en marcas como Levi´s, Tommy Hilfiger, etc..
Fuimos a cenar ya dentro del Wynn, junto a la entrada del espectáculo. Una ensalada César (es la única manera de comer pollo a la plancha) y un fish and chips para compartir entre los dos, y listos para disfrutar de Le Rêve.
Simplemente el entrar en el escenario, ya te deja boquiabierto. Una piscina circular, de la que salen cuatro pasarelas una de cada esquina y que se llegan a juntar en medio, sumado a un techo que se abre y del que bajan distintas estructuras. Nosotros cogimos entradas en lo que ellos llaman Splash Zone, que son las dos primeras líneas de asientos junto a la piscina. Son las entradas más baratas, porque conllevan el riesgo de que te puedas mojar algo por la proximidad. Si os digo la verdad, apenas nos salpicaron un par de gotas en todo el rato, así que vale la pena porque lo ves todo a unos pocos metros.
La descripción de Le Rêve es sencilla: EL MEJOR ESPECTÁCULO QUE HE VISTO EN MI VIDA. sin ningún tipo de duda. Si ver al Cirque du Soleil es una experiencia increíble, Le Rêve todavía le supera. Para mí, si vais a Las Vegas es imperdonable, no ir a verlo, por delante de cualquier otro espectáculo. Es una combinación de danza, natación y acrobacias. El escenario es una piscina circular, de la que salen plataformas desde los cuatro lado y desde el centro, y a la que bajan con cuerdas desde el techo.
FOTO: Cartel a la entrada de Le Rêve
En la mayoría de sitios donde miré, en todos lo recomendaban como el número 1, y no se equivocaban en nada. Así que si vais, y sólo tenéis la oportunidad de ir a uno, elegir este sin ningún tipo de duda.
FOTO: Le Rêve
Dura alrededor de una hora y media, así que cuando acabó eran mas de las 11. De modo que regresamos ya para el hotel, ya que el día siguiente iba a ser largo.
Después de un buen desayuno en el buffet de nuestro hotel dimos una vuelta por la piscina del hotel antes de salir afuera.

FOTO: Oasis Pool del Luxor
Nuestro primer punto del día era ir al Cartel de Welcome to Las Vegas. Desconocía exactamente la distancia, así que fuimos a preguntar. Tened en cuenta que nosotros estábamos en el Luxor, que está en la parte sur del Strip, donde acaban los hoteles.

FOTO: Zona exterior del Luxor
Sin embargo Las Vegas Boulevard continúa, y el cartel está siguiendo hacia el sur. Desde nuestro hotel habrá unos 2-3 km, así que desde el centro del Strip tranquilamente habrá casi 5 km. A eso había que añadirle que había mas de 40ºC.
Por tanto, la mejor opción fue coger un taxi, que te lleva hasta el cartel, y puedes hacer que te espere para volver.
Cuando llegamos allí, había una cola de unas 10 personas para hacerse la foto, y una chica allí que si querías te la hacía para poder salir los dos. Un par de fotos y de vuelta al taxi, al que hicimos que nos dejara ya en el centro del Strip.

FOTO: Cartel de Welcome to Las Vegas.
Antes de comer, nos metimos en el Bellagio por dentro. Es uno de lo más lujosos hoteles y la decoración es exquisita. También tiene uno de los casino más bonitos. Sin embargo, al no ser temático, le quita un punto de atractivo para mí respecto al Caesar´s, hace que sea un hotel que pueda estar en otras ciudades del mundo.
Tras el Bellagio, fuimos a comer y después de dar vueltas acabamos en el buffet del Flamingo. No os lo recomiendo para nada, muy poca variedad y nada buena la comida.
Tras comer dimos una vuelta por el Flamingo. Está bastante anticuado y envejecido respecto a la mayoría de los hoteles. Su único atractivo es que en un jardín exterior tiene varios animales; flamencos, pájaros o pelícanos.
Seguido volvimos atrás para ir al interior del París Las Vegas. Las calles de tiendas del hotel, son calcadas a cualquier callejuela parisina, con las típicas farolas, señales y portales. Toda la parte interior también tiene hecho el techo como si fuese un cielo al igual que el Venetian.
Volviendo a cruzar por la pasarela por encima del Strip, nos metimos dentro del Caesar´s. Sin duda es el más impresionante, tanto por dentro como por fuera. En la zona de tiendas, están todas las marcas de lujo. Paseas por su interior y te puedes encontrar desde el David de Miguel Ángel, a unos figurantes imitando a Julio César y Cleopatra.
Como el día anterior nos fue bien ir a buscar las entradas para el espectáculo a media tarde para no hacer colas, hicimos lo mismo y nos metimos en el Wynn, para ir al will call y recoger las entradas para las 21:30. El Wynn y el Encore, son dos hoteles gemelos uno al lado del otro. Son de los más modernos del Strip y tienen un diseño vanguardista en forma de media luna. Por dentro, son muy lujosos en la decoración, con lámparas de pedrería, alfombras larguísimas o figuras brillantes.
Tras recoger las entradas, fuimos a recorrer la parte del Strip que nos quedaba en el extremo norte. Para mí es la parte menos llamativa. A destacar está el Treasure Island con un espectáculo de un abordaje pirata en el exterior y el Circus Circus, con números de contorsionistas, magos o acróbatas en su interior, aunque muchos de ellos dedicados a niños.
Al final del Strip se eleva la Torre Stratosphere. Nosotros no subimos, pero para quien le gusten las atracciones y quedarse colgado hasta a 300 metros del suelo, es el lugar idóneo. Simplemente una locura. Son las atracciones más altas del mundo.

FOTO: Torre Stratosphere
De vuelta ya en dirección al centro, nos paramos en el Fashion Show Mall, que un centro comercial de tiendas y cadenas de comida rápida. Por si alguno no lo sabe, las marcas americanas están tiradas de precio en comparación con España. entre un 40 y 70% en marcas como Levi´s, Tommy Hilfiger, etc..
Fuimos a cenar ya dentro del Wynn, junto a la entrada del espectáculo. Una ensalada César (es la única manera de comer pollo a la plancha) y un fish and chips para compartir entre los dos, y listos para disfrutar de Le Rêve.
Simplemente el entrar en el escenario, ya te deja boquiabierto. Una piscina circular, de la que salen cuatro pasarelas una de cada esquina y que se llegan a juntar en medio, sumado a un techo que se abre y del que bajan distintas estructuras. Nosotros cogimos entradas en lo que ellos llaman Splash Zone, que son las dos primeras líneas de asientos junto a la piscina. Son las entradas más baratas, porque conllevan el riesgo de que te puedas mojar algo por la proximidad. Si os digo la verdad, apenas nos salpicaron un par de gotas en todo el rato, así que vale la pena porque lo ves todo a unos pocos metros.
La descripción de Le Rêve es sencilla: EL MEJOR ESPECTÁCULO QUE HE VISTO EN MI VIDA. sin ningún tipo de duda. Si ver al Cirque du Soleil es una experiencia increíble, Le Rêve todavía le supera. Para mí, si vais a Las Vegas es imperdonable, no ir a verlo, por delante de cualquier otro espectáculo. Es una combinación de danza, natación y acrobacias. El escenario es una piscina circular, de la que salen plataformas desde los cuatro lado y desde el centro, y a la que bajan con cuerdas desde el techo.

FOTO: Cartel a la entrada de Le Rêve
En la mayoría de sitios donde miré, en todos lo recomendaban como el número 1, y no se equivocaban en nada. Así que si vais, y sólo tenéis la oportunidad de ir a uno, elegir este sin ningún tipo de duda.

FOTO: Le Rêve
Dura alrededor de una hora y media, así que cuando acabó eran mas de las 11. De modo que regresamos ya para el hotel, ya que el día siguiente iba a ser largo.