Para mi,la esencia de un viaje la encuentro en cada uno de sus rincones,pero si os digo la verdad,la verdadera esencia comienza hoy. Se acabaron las grandes ciudades y nos dirigimos a las raíces de los lugares que sirvieron para marcar la historia de una nación. La ruta 66,transitada por miles y miles de personas que buscaban el sueño Americano en la Costa Oeste,se descubrirá a partir de hoy,y eso.........Me gusta!!!!
La mañana del Viernes 2 de Agosto fue especial porque nos íbamos de ruta hacia el Gran Cañón. Como en todo el viaje,no me costó levantarme a las 6:30.Un bañito en la piscina para despertarme de todo,desayuno,check out y a cargar las maletas en el coche.
Para que os hagais una idea de la capacidad del maletero de nuestro "Chevrolet Captiva",os adjunto unas fotos del maletero vacío y lleno. La maleta roja del medio os puedo asegurar que es grande y las otras dos,de tamaño intermedio. A todo eso que veis le añadimos en los huecos las mochilas,bolsas con compras,etc.......¿sería necesario un maletero más grande?.....a ver,pues iríamos un poco más cómodos,pero fue suficiente...no problem!!


Ponemos la dirección en el navegador y nos vamos dirección al pueblo de Calico. 207 kilómetros que recorrimos en 2 horas y media,con lo que a las 11 llegamos a nuestro primer destino.
El pueblo de Calico está hecho para el turisteo,pero no deja de ser curioso pasear por su calle principal e imaginarse como sería la vida en este lugar hace un par de siglos. La verdad es que debía ser duro,porque no hay nada de nada a su alrededor y el calor aprieta de lo lindo. Después de recorrer el pueblo,decidimos entrar en la mina y........bueno,totalmente prescindible,no os perderéis nada por no entrar. 1 hora fue suficiente para recorrerlo por completo y sacar las fotos de rigor. No os esperéis nada diferente de lo que os podéis encontrar en la zona del Oeste de Port Aventura.


A las 12 partimos dirección Kingman,nuestro objetivo,conocer la famosa locomotora "Santa Fe" y comer en el "Mr. D´z"...of course!!
Se nos hizo un recorrido bastante largo y cansado ya que cogimos obras en la carretera y nos demoramos bastante en llegar al destino,pero....no problem!!....así llegamos con más hambre y degustamos una fantástica hamburguesa y unas patatas llenas de maravillosas calorías y que nos duró lo que un caramelo en la puerta de un colegio. A todo ello se unió el mágico ambiente del lugar,que recuerda a las películas de los años 50-60. Ah!!....encontrareis una gramola,que casualmente debía tener alguna moneda sin usar en el interior y la cual comenzó a sonar a tope con Elvis Presley haciendo que los ojos de los que allí se encontraban me miraran con sorpresa.......¿cual fue mi reacción?....pues la lógica en estos casos......ponerme a bailar!!......jajaja.....fue muy divertido.
Al terminar,salimos a ver la locomotora,que os asombrará por sus extraordinarias dimensiones.....Espectacular!!

Después de rellenar nuestro depósito de gasolina,nos dirigimos con el estómago lleno a Seligman. Es una pena que esté tan abandonado,pero guarda ese misticismo de lo que llegó a ser algún día esta ruta llena de vida pero que ha caído en el olvido en pos de los "avances del progreso". Si habéis visto la película de "Cars",sabréis a que me refiero. Unas fotos de rigor y......



....y de Seligman a Williams. Parada y fonda en el hotel Days Inn Williams. Hotel de paso,pero que recomiendo totalmente por tamaño de habitación,servicios de dicho hotel,desayuno más que aceptable y piscina que nos sirvió para relajarnos después de una larga jornada de coche.
Mañana más pero no igual porque nos enfrentamos nada más y nada menos que al......"Grand Canyon".....y esto ya son palabras mayores.