DÍA 8
Pasamos la mañana en Reykjavik. El aparcamiento es de pago en muchas zonas, pero descubrimos una calle donde no lo era y había hueco, y estaba en el centro (Tjarnargata), alado del estanque . Fuimos a la oficina de turismo a coger mapas (hay varios distintos gratis), y dimos unas vueltas por la zona portuaria, entramos al Harpa, en “auditorio” de cristal, vimos la escultura vikinga (barco) y vimos varias cosas por el centro, además de ir después a la iglesia de hormigón (Hallgrímskrikja) al final de una de las calles más turísticas y comerciales(skolavvvordustigur. La otra es Bankastraeti, ambas repletas de tiendas de souvenirs). Comimos en un lugar pequeño que preparaban noodles con o sin sopa muy ricos, plato grande y económico. No visitamos ningún museo por falta de tiempo, pero he de decir que había varios con muy buena pinta, sobre la historia del país y las sagas escritas sobre él.
La tarde la pasamos en
• Blue lagoon: se llega cogiendo las carreteras 41>>43. La entrada básica cuesta 40€ por persona =12400isk 2 personas. Hacía una tarde de perros, con lluvia y viento, y dudamos mucho en entrar.
Al final nos decidimos, y valió la pena. No deja de ser una piscina grande que cubre poco , de agua caliente. Pero el tiempo pasa rápido relajándote ahí, bebiéndote un batido / cerveza (1050isk) a remojo. Hay unas cubetas en sus alrededores con lodo de sílice para aplicarse en la piel. Hay zona de chorros de agua, sauna, agua fría… aunque éstas últimas estaban más concurridas. Está todo muy bien organizado. Te ponen una pulsera electrónica que sirve de llave de taquilla y para pagar en el chiringuito. En las duchas hay gel y acondicionador para el pelo, además de secador, por lo que con llevar bañador, chanclas y toalla es suficiente (aunque ellos te alquilan si necesitas).
Esa última noche la pasamos también en Reikjavik. Cenamos en un local de Sushi interesante lladado Osushi, con platos rodantes en la cinta, pagando según el color de los mismos.
DÍA 9
El avión sale por la tarde, con que da tiempo a hacer las últimas compras en la ciudad. Dejamos el coche donde nos lo habían entregado, y nos llevan al aeropuerto, donde nos toca esperar por la huelga de controladores franceses a iniciar la ruta de vuelta. Este retraso nos obliga a dormir en Barcelona, fuera de nuestros planes, pero no nos importa, porque el viaje ha sido genial ¡ Volvemos y hay nuevo rey, la selección eliminada del mundial… pero ha sido genial desconectar estos 9 días.
Ya hemos decidido que volveremos para poder ir al Askja y a las cuevas de hielo cercanas, y a hacer excursiones sobre glaciares, y caminatas más largas…. Islandia tiene mucho de todo!