Llegamos cerca de las 10 de la noche a Delfos. El pueblito nos encantó, todo lleno de casitas de piedra, calles bastante iluminadas....lo que nos pareció curioso es que parecía que las calles estaban iluminadas con luces de navidad!

Preguntamos a un hombre que vimos por algún hotel y nos indicó uno que estaba al final de la calle. Fuimos y cuando nos dijo el precio casi nos caímos de culo...25€ con desayuno incluido una habitación que estaba bastante bien, con un balcón que tenía unas vistas preciosas al valle

Nos la quedamos sin dudar, dejamos las mochilas y como hacía una noche fantástica y no habíamos cenado, salimos a dar una vueltilla y buscar algo para cenar.
Además de bonito es un pueblo bastante tranquilo (por lo menos en las fechas que fuimos). Da gusto pasear por un pueblo que no esté invadido por hordas de turistas!
Dando vueltas encontramos un bar abierto, y como vimos a griegos cenando, pensamos que sería un buen sitio para cenar, asi que allí nos sentamos. Allí fue cuando comimos por primera vez pittas. Los pittas son lo que sería aquí kebab (más o menos) aunque los preparan muchisimo mejor (por lo menos para mi gusto) y les echan mas cosas....uno cuesta alrededor de 2,30€ y en mi caso, yo con uno de esos ya he comido!


Cenamos cada uno un pitta de pollo y una botellita de vino blanco de la casa. Total de la cena: 6€ y nos quedamos muy satisfechos

Una vez cenados fuimos al hotel a descansar, que habíamos estado todo el dia viajando y mañana teníamos que ver cosas!


Al día siguiente madrugamos un poquito para desayunar a gusto y sin prisas, y nos dirigimos andando a la Antigua Delfos.
Desde el pueblo está a unos 10-15min andando mas o menos. Para ver está el museo y el yacimiento arqueológico. El museo personalmente creo que no mereció la pena, y más teniendo en cuenta que los yacimientos en sí son un museo como quien dice.
La entrada sólo al museo o al yacimiento cuesta 6€, y para ver las dos cosas 9€. Cogimos la de 9€, el museo no mereció la pena para nada, pero el yacimiento muy bonito.
Dentro del yacimiento hay un teatro, un estadio, el Templo de Apolo y más cosas para ver.
Tras ver esas ruinas, si andais hacía adelante siguiendo la carretera, os encontrais con el famoso oráculo de Delfos.
Entrar es gratis, y a mí es lo que más me gustó de Delfos. Siempre lo había visto en libros y fotos, pero en la vida real me pareció mucho más bonito

Una vez acabada la visita, fuimos volviendo a paso ligero al pueblo, ya que hacía un calor de la pera y queríamos preguntar los horarios de buses para coger a la tarde uno rumbo a Meteora (ya que en Delfos no había nada más para ver y queríamos exprimir nuestro viaje al máximo).
Cuando preguntamos por los buses nos quedamos de piedra: resulta que teníamos sólo una opción. Los buses que iban a Delfos sólo pasaban a la mañana, y el último era a las 11....y justo eran las 11:15h!
el chico nos dijo que si nos dabamos prisa llegaríamos a cogerlo, que iba con un poco de retraso (los transportes griegos no son conocidos por su puntualidad), así que corrimos como alma que lleva el diablo al hotel a por la mochila (menos mal que solo habíamos sacado 3 cosas), la recogimos en 2 minutos y salimos a toda leche a la parada de bus!
Justo cuando estábamos llegando nos fijamos que el bus venía detrás nuestro...justo a tiempo! asi que después de uno de los mayores sprints de nuestra vida cogimos el bus rumbo a Meteora.