5 de julio
Pues ayer ni fuegos artificiales ni nada de nada, a dormir y a descansar, que los muchos kms empiezan a pesarnos a todos. Nos levantamos no muy temprano, pues para hoy solamente tenemos previsto visitar Bryce y si diese tiempo acercarnos a Cedar Breaks, Panguitch está justo a medio camino entre los dos. Tras ducharnos y prepararnos, salimos a buscar algún garito para desayunar, será complicadillo, pues Panguitch no es muy turístico y no es que haya precisamente mucho donde elegir. Al final, en la calle principal, vemos un sitio que pinta bien y nos decidimos, el Little L's Bakery, con un aspecto un poco hippie, decoración curiosa y alguna cosa en venta, tanto de ropa como de souvenirs. Pero lo que nos importa es que hacen café, tienen nevera con zumos y refrescos, y además una bollería que no está nada mal. Tras el desayuno, nos ponemos en marcha hacia Bryce Canyon NP, a unos 20 kms.
Hay cola en la entrada, se nota que es fin de semana, y estamos un buen rato para acceder a la caseta de los rangers en la que cogemos el mapa y la información general del parque. Nos paramos en el Visitor Center (más que nada para visitar el WC), y empezamos la ruta con el coche. En este parque existe la posibilidad de recorrer los miradores con el vehículo propio o bien coger unos shuttle gratuitos del propio parque. En primer lugar cogemos el desvío de la carretera principal del parque que lleva hasta Bryce Point y Paria View, puntos finales de la carretera. Las vistas son magníficas, el sol luce y quema de lo lindo, y el calor es abrasador, para seguir con la tónica de los últimos días. Tras estos puntos y las vistas de las curiosas formaciones rocosas del anfiteatro (hoodoos), volvemos al coche y paramos un poco más abajo, en Inspiration Point. Al llegar otra vez a la carretera principal, nos desviamos hacia el final del parque, al sur, hasta llegar a Rainbow Point y Yovimpa Point, últimos miradores. En casi todos los miradores se puede hacer algún sendero, pero al estar todos en la parte superior del anfiteatro, no hay ninguno en llano, todos empiezan con una bajada y acaban con abruptas subidas. Ésto sumado al calor, nos hace desistir de hacer alguno de los recorridos para internarse en el fondo del valle, entre los hoodoos. Sinceramente, creo que es un parque en el que si no haces ningún sendero, con unos pocos miradores tienes suficiente, pues las vistas son muy parecidas desde todos ellos. En alguno en concreto se puede ver algo diferente (Martillo de Thor, en Sunset Point; Natural Bridge), pero aparte de esto, poca cosa más. Eso sí, hay que reconocer que este tipo de formaciones son muy curiosas y casi no se pueden encontrar en ninguna otra parte. Repito que es una opinión subjetiva, habrá gente que estará maravillada de todo el parque.
Tras parar en varios miradores a lo largo de la carretera, damos por finalizada la visita al parque, más o menos a la hora de comer. La intención es ir a la zona de Mossy Cave, unos kilómetros al este de la entrada principal del parque, por la carretera 12, porque hay unas cascadas y una zona en que te puedes bañar, pero al llegar a la entrada del parque, en Bryce Canyon City, se pone a llover de manera exagerada. Nuestros planes acaban de irse al garete, y nos quedamos allí mismo a comer en el Canyon Dinner, un fast food pegado a Ruby's Inn. Tras la comida sigue lloviendo, y ante las pocas ganas de mojarnos, decidimos unánimemente ir un rato al motel a descansar, que poco descanso tenemos estos días. En el hotel, una siesta y un poco de curiosear internet hasta que para de llover, sobre las 6 y pico de la tarde, cuando volvemos al coche y nos vamos hasta Cedar Breaks National Monument a unos 50 kms de Panguitch, por la 143. Llegamos que ha empezado a oscurecer, y solamente podemos gozar de unas vistas muy parecidas a las de Bryce desde un mirador. La carretera para llegar ha subido por la montaña, y al llegar arriba hace un frío considerable, así que tampoco estamos mucho rato fuera del coche. Hemos visto que la estación de esquí de Bryan Head está muy cerca y nos acercamos a ella, pero no es turística como otras estaciones, al menos en estas fechas, así que ni siquiera bajamos del coche. El regreso lo hacemos siguiendo la carretera al sur que se convierte en la 148, desemboca en la 14, y allí giramos al este. Nos detenemos en un campo de lava petrificada y seguimos hasta dar con la 89 para ir al norte otra vez.
Se ha hecho completamente de noche, y aunque no estamos muy lejos de Panguitch tenemos hambre, así que pocos kms antes de llegar, en Hatch, nos paramos a cenar en el Cactus Cowboy, local a pie de la misma carretera, ambientado con motivos del far west. Uno de los camareros va disfrazado de sheriff, con pistola y todo. Tras la cena, recorremos en la más absoluta oscuridad los pocos kms que nos separan del motel y miramos un rato la tele antes de quedarnos dormidos, bien tapaditos con las mantas, pues a pesar de lo caluroso que ha sido el día durante la mañana, la lluvia de la tarde y el frío en Cedar Breaks nos han dejado los cuerpos enfriados.