Nos levantamos con un poco de dolor de cabeza y bajamos a desayunar. En cuánto comimos algo se nos pasó todo.
Hicimos el check out y buscamos un taxi para que nos llevara al aeropuerto. El taxi nos lo ofreció el hotel y de entrada nos pedían bastante a lo que les dijimos que ya nos buscaríamos la vida y así hicimos. Cogimos un taxi por ahí que nos llevara, le pedimos el taxímetro pero hasta el aeropuerto no nos lo quería poner y como teníamos prisa pactamos un precio con el que fueron unos 70MYR.
Le dijimos ADIÓS a Kuala Lumpur.
...IMPRESIONES DE LA CAPITAL MALAYA...
-Una ciudad limpia y ordenada
-Gente por lo general amable y simpática
-Buena conexión de los transportes.
-Prácticamente todo lo importante a visitar es GRATIS.
-Comida barata y buena y como no, picante.
-Ciudad segura.
-La religión musulmana es la más predominante del país pero yo iba en shorts y camisetas de tirantes y ni una sola mirada.
-El alcohol es quizás algo más caro que en otro punto del sudeste asiático pero es normal al ser musulmán.
-Los dulces buenísimos
-Y algo curioso es como hacían la traducción del inglés al malayo jeje
Llegamos al aeropuerto en cuestión de 1 hora más o menos. Le pagamos y buscamos el mostrador de AirAsia a Bali. Lo encontramos fácilmente, además que empezabas a ver gente con el pelo oxigenado facturando la tabla de surf.
Facturamos nosotros sin ningún problema y nos fuimos directos al control de pasaportes.
Al cruzarlo y ya estar en la zona de embarque para esperar el vuelo nos dimos cuenta que no llevábamos ni euros ni dólares. Vale.... Ahí empezamos a preocuparnos porque al llegar a Bali lo primero que hay que hacer es pagar la Visa On Arrival Teníamos un problema porque empecé a buscar información por si se podía hacer de otra manera y en todos los foros y páginas de internet te advierten que debes llevar en efectivo en una de esas 2 monedas... Bufff nos estábamos poniendo nerviosos porque no sabíamos que nos iba a pasar...
Subimos al avión ya por la tarde y no hablábamos mucho entre nosotros por el come come que teníamos en la cabeza por el puto visado... Si es que.. En que hora... En fin llegamos en cuestión de 2 horas 45 min más o menos y bajamos del avión.
Esto que se ve a la izquierda supusimos que era el volcán porque se veía como salía un humillo...
Al llegar lo primero que hicimos fue rezar porque hubiese un cajero o alguna cosa y EFECTIVAMENTE! Lo primero que hay en cuanto entras en la terminal a mano izquierda es una sala con 4 cajeros a la que no éramos ni los primeros ni los únicos que entrábamos de ese vuelo. En el cajero sacabas dinero local (las rupias indonesias) las cuales hacen parecer que seas millonario. Una vez con 2.500.000 de rupias encima que era lo máximo que dejaba sacar y que eran al cambio 160€. Respiramos muy muy aliviados porque ya con dinero del país encima ya podía pasar lo que buda quisiera...
Lo primero que debes hacer es la inmensa cola que hay para pagar la visa. Una vez pagada coges un formulario que debes rellenar y entregar en el control de pasaportes junto con el pasaporte y el visado.
Nosotros de los nervios primero rellenamos el formulario deprisa y corriendo en la primera cola ya que pensábamos que se tenía que entregar ahí, pero no, se debe entregar después... No pasa nada... Cuando llegamos al mostrador para pagar la VOA (visa on arrival) le dijimos que no teníamos euros ni dólares sino rupias y nos miró con cara de: Y que pasa? Así que le pagamos en rupias que al cambio salió a 35€ por persona
Ya había un cartel a la entrada del aeropuerto indicando el nuevo precio. Así que si alguien tiene que ir que no lleve 25€ porque se quedara corto. De todas maneras no nos hubiese servido llevar euros porque no llegábamos.
Bueno, una vez con la VOA, el pasaporte en mano y el formulario bien cumplimentado nos pusimos en una cola que aquello parecía el Dragon Khan en un festivo primero de mes y en halloween... MADRE MÍA! Pues 2 horitas de cola que nos chupamos...
Eran ya las 9 de la noche y salimos fuera para ver si estaba el conductor que contratamos desde el hotel o nos había abandonado como el de Siem Reap ¬¬ jaja. Pero no, allí estaba esperándonos desde hacía bastante rato. Del aeropuerto al Ubud que era nuestra primera estancia tardó como una hora... Todo una hora! Que pesadilla ya con la hora..
El hombre era bastante simpático y nos preguntaba bastante, nos dijo que si teníamos algún guía contratado y le dijimos que no.
Esto fue por un poco dejarlo a última hora todo y cuando quisimos darnos cuenta todos los conductores y guías en castellano estaban ocupados. Igualmente creo que 50€ por día y coche como vi por internet creo que era un tanto excesivo pero bueno...
Así que nos ofreció a su hermano en un principio que nos comentó que sabía español y que era buen guía y tal. Así que quedamos para pasado mañana ya que primero queríamos hacer toma de contacto y conocer el pueblo de UBUD
Le pagamos el trayecto tal y como habíamos pactado con el hotel días antes; 400.000 rupias. Empezamos a percatarnos de que Bali no es un país barato ni mucho menos... Y cada vez sube más.
El hotel: SRI BUNGALOWS UBUD
Al principio cuando llegamos lo vimos un tanto pequeño pero en cuánto nos acompañaron a la habitación nos quedamos así
Pasamos rodeando una de las piscinas, atravesamos por un sendero campos de arroz donde habitan patos y otras aves hasta que llegamos a un bloque de 2 pisos y nosotros estábamos arriba... Era increíble aquel lugar! Nos dejó boquiabiertos.
El hotel está situado en plena calle MONKEY FOREST que es la perpendicular a la Jalan Raya (principal) pero es donde se concentran a lo largo de la calle todos los restaurantes, bares, centros de masaje, locales de música en directo... Por eso elegimos el hotel, más que nada por su ubicación y porque tenía buenas críticas.
Era una habitación enorme con el techo típico balinés y con 2 terrazas! Una para cada uno así nos podíamos enfadar sin problema jeje
Lo único más justo era el baño, no es que fuera pequeño porque tenía bañera y ducha pero muy muy simple, lo necesario para lo que queríamos.
Dejamos las cosas y pensamos a ver donde nos dan algo de cenar que estoy más que hambrienta.
Salimos del hotel y fuimos a un bar- restaurante muy bonito en el que había una banda de músicos tocando y cantando en directo. Así que allí nos sentamos y pedimos un variado de tapas balinesas que estaban deliciosas mientras escuchábamos esas baladas de rock.
Sabía que Bali (o al menos Ubud) me iba a enamorar.
De allí ya nos fuimos a descansar que menudo día...






