Nuestro siguiente destino era Komodo. Cogimos el avión a Labuan Bajo (Flores) desde donde íbamos a coger un barco para ir a donde pasaríamos los próximos 4 días. Concretamente la isla de Kanawa. Kanawa es una islita muy pequeña en la que solo hay un hotelito (
kanawaislandresort.com) con bungalows y bales (una especie de altillo con 4 persianas y un colchón que hace las veces de habitación) y un restaurante. En la isla la electricidad está limitada y no hay internet. Lo que si hay es un arrecife que bordea toda la isla, con muchísimos peces con los que pasar las mañanas. También hay una pequeña montaña a la que se puede subir para ver el amanecer o el atardecer. O dar una vuelta alrededor de la isla (menos de 1 hora). Vamos, relax total. Solo hay un barquito que sale una vez al día al pueblo para devolver a los huéspedes que se van, y llega otro con los nuevos huéspedes. Este barco también trae toda la comida y bebida para la isla. Desde la isla también organizan excursiones para bucear o para visitar Komodo o Rinca. El día de antes, si alguien está interesado, se organiza un grupo y se pone en una pizarrita para que se apunte el que quiera, hasta un límite de 8. Cuanta más gente, más barato sale. A nosotros nos toco una bale. Y digo nos tocó, porque a pesar de escribir con 4 meses de antelación, todos los bungalows estaban ocupados, y nos tuvimos que conformar con la bale. Una vez allí no nos importó. Las bales estaban en primera línea de playa. Lo malo es que el baño es compartido con todos, pero bueno, tampoco nos supuso mucho problema.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Allí pasamos 4 días en los que nuestro mayor problema era qué pedir para comer en el restaurante. Todo el día tomando el sol, haciendo snorkel, leyendo, una siestita de vez en cuando…que mala vida, jeje. Volviendo al tema restaurante. La cocina la lleva un italiano, por lo que tampoco se comían mucho la cabeza. En el menú pastas varias, pizzas varias (solo para cenar), nasi goreng, mie goreng, y todos los días había un par de platos del día apuntados en una pizarra. El desayuno estaba incluido en el precio, no así la comida o y la cena, o si te apetecía tomarte una coca-cola o una cerveza.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Uno de los días nos fuimos de excursión a Rinca para ver los dragones de Komodo. Íbamos 8, 4 parejas. Elegimos Rinca en vez de Komodo porque el guía nos dijo que por los vientos que hacía costaba más llegar a Komodo (?). Por otro lado había leído que en Rinca era más fácil ver los dragones, así que tampoco nos importó mucho. Después de un trayecto en barco de una hora y media aproximadamente, llegamos a Rinca, donde había más barcos atracados. Íbamos con 2 guías (por cada 5 turistas hace falta un ranger), uno mayor y uno jovencillo los dos provistos de “armas”: un palo en forma de Y para que si se acerca un lagartillo de estos le puedan parar los pies. Hay 3 rutas para elegir, la corta, la media o la larga. Nosotros elegimos la larga, más o menos 2 horas andando, dependiendo de la prisa que nos diésemos, y sobre todo de lo que nos encontrásemos por el camino. Nada más empezar la ruta nos encontramos con los dragones que viven en las cabañas del parque.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Es muy fácil encontrárselos. Vimos también algunos pequeños (casi crías). Después empezamos el recorrido por la isla. Lo único que vimos fueron un par de búfalos. Pero nada de dragones. Además el guía parecía que tampoco estaba mucho por la labor de contarnos cosas, así que fuimos todo el rato calladitos, e hicimos el camino bastante rápido casi sin paradas. Bueno, no estuvo mal, y las vistas desde lo alto de los montes mientras haces el recorrido están bien, pero yo esperaba un poco más.
Después de la visita a Rinca nos dieron de comer en el barco (el día anterior tenias que haber elegido si querías Nasi goreng, mie goreng o ensalada) y partimos al snorquel. Cuando llegamos al sitio yo me quede un poco planchada, porque esperaba un sitio tranquilo en el que se pudiesen ver peces bien. Nada más lejos de la realidad. Hicimos snorkel alrededor de un islote. La idea inicial del capitán era dar la vuelta al islote, pero las corrientes eran tan fuertes que no se podía. Tuvimos que dibujar una especie de luna, es decir, fuimos a la derecha hasta donde pudimos y después hacia la izquierda. Aunque las corrientes no eran tan fuertes (al menos por donde fuimos nosotros) como para llevarte, si que tenias que estar todo el rato nadando, casi no podías parar, y tenias que estar pendiente de no alejarte demasiado del grupo y del capitán. Además necesitaban un nivel de nado bastante bueno. De hecho a uno de los chicos que no le vio muy hábil en esto de nadar le mandó para el barco…Lo que sí que es verdad es que había muchísimos peces en ese lugar, y corales y de todo. Hasta una tortuga estuvo nadando con nosotros un poquillo. Después de 20 minutos más o menos regresamos al barco, y de vuelta a Kanawa. En resumen, la excursión me gustó, pero me esperaba bastante más tanto de Rinca (mas animales) como del snorquel (más tiempo y mejores condiciones).
Una curiosidad que nos pasó, es que estando un día cenando, de repente empezó a salir la gente del restaurante y a gritar alborotados. Y es que una turista se había encontrado un bebe tortuga justo al lado de su pie! Al parecer un par de tortugas habían ido a desovar a Kanawa hacia un tiempo (los nidos estaban señalizados y protegidos para que no les pasase nada) y de uno había salido un bebe tortuga! La isla no está iluminada por la noche, así que todos con las linternas a ver si había más tortugas. Creo que alguna más apareció. A partir de entonces yo vigilaba bien por donde iba, no fuese a pisar una tortuguita!
Un último apunte: tanto el alojamiento como la comida y las excursiones en Kanawa se pagan el último día, lo cual está bien porque no tienes que andar con dinero de aquí para allá. Ahora bien, nosotros decidimos llevar una cuenta de lo que íbamos gastando, ya que como de ahí nos íbamos directamente a Singapur, habíamos cambiado el dinero justo para que no nos sobrase mucho. Os imagináis que nos pasamos del presupuesto? Nos hubiésemos tenido que quedar a fregar platos, jajajja. Lo que sí que hay que pagar en el momento son las tasas de las excursiones, que son para el parque, para la cámara, para el guía y para hacer snorquel. En total casi tanto como la excursión.
Desgraciadamente la estancia en esta islita tan tranquila tenía que acabar y al cabo de 4 días cogimos el barco de vuelta a Labuan Bajo. Nos dejaron en el puerto y cogimos un taxi para ir al aeropuerto (precio fijo). Habíamos cogido el avión a Denpasar con un poco de margen para no perderlo, pero resulto que llegamos antes de lo previsto. Además nuestro vuelo se retraso una hora, cosa un poco problemática ya que en Denpasar teníamos que coger otro avión. Así que nos tocó esperar en el mini aeropuerto de Labuan Bajo 4 horitas a que saliera nuestro avión…Afortunadamente al final todo salió bien, llegamos a Denpasar a tiempo, y cogimos nuestro vuelo a Singapur sin ningún problema (aunque casi nos perdemos en el aeropuerto de Denpasar que está en obras). Recordaros que hay una tasa de salida del país. En Denpasar son 2000000IDR (creo que en otros aeropuertos es menos)
Gastos (por pareja):
Alojamiento 1.149.500IDR (4n)
Transporte: Vuelo Denpasar-Labuan Bajo (Trasnusa):2230000IDR
>>>>Vuelo Labuan Bajo-Denpasar: 2461000IDR
>>>>Taxi a Labuan Bajo i/v: 100000IDR
>>>>Tasas Denpasar: 40000IDR
>>>>Tasas Labuan Bajo incluidas (vuelo con Garuda)
>>>>Tasas salida de Denpasar: 200000IDR
Entradas: Excursión: 600000IDR
>>>>Tasas: 350000IDR
Comida: unos 70000 IDR comida/persona