Nada más levantarnos nos dirigimos rápidamente al hotel LOEV que quedaba muy cerca del nuestro a recoger el coche que habíamos dejado alquilado desde España. Ya con nuestro flamante Ford Escape (más adelante agradecería un montón el haber alquilado un coche todoterreno) volvimos al hotel a recoger nuestro equipaje que habíamos dejado allí.

Cuando fuimos a hacer el “Check Out” ,el recepcionista nos pregunta si habíamos tenido problemas con alguna maleta en el vuelo ya que lo llamaron del aeropuerto para decir que habían localizado nuestra maleta, pero como no les habíamos dicho nada, no la aceptaron y como consecuencia la mandaron de vuelta a España. Nosotros nos estábamos enfadando, con él por lo que decía y con nosotros mismos por no haber dicho nada en el hotel, cuando entra a una sala y sale sonriendo con nuestra maleta en la mano y dice “It was a joke” (no nos pareció nada gracioso, pero genial que recuperamos la maleta antes de dejar la ciudad).

Con todo nuestro equipaje recuperado nos montamos en el coche y pusimos rumbo a nuestro primer destino que estaba dentro del área metropolitana de los Ángeles, concretamente en la ciudad de San Bernardino.

Despúes de un poco de atasco llegamos al primer Mc Donalls del mundo situado como ya dije en San Bernardino en plena Ruta 66. Aquí los hermanos Mc Donalls fundaron en 1940 el primer restaurante de la hoy ya conocidísima franquicia. Nosotros esperábamos comernos una hamburguesa a pesar de ser por la mañana temprano, pero quedamos decepcionados al comprobar que tan solo era un museo. Sin embargo estuvo muy bien la experiencia ya que pudimos ver cosas y personajes de la empresa acumulados a lo largo del tiempo. Incluso conservaban la carta con la comida original que tenían en aquel momento.



Coche decorado de Juan Pollo





Después de hacer unas cuantas fotos y curiosear seguimos nuestro camino dirección Este hacia la entrada noroeste del Parque Nacional de Joshua Tree situado entre los condados de San Bernardino y Riverside y que como curiosidad la banda Irlandesa U2 se hizo fotos en este parque para el álbum que llevaría el título “The Joshua Tree”
Ya antes de entrar al Parque ya empezamos a ver ejemplares de esta curiosa especie de árbol que crece en un ambiente desértico hasta alturas que pueden alcanzar 13 metros. Paramos en el centro de información de la entrada del Parque para comprar el Pase Anual de Parques Nacionales y que nos dieran algo de información de sitios para ver.

Una vez equipados , empezamos a recorrer el parque haciendo paradas para fotografiarnos con los Joshua tree que a cada cual tenia una forma mas rara. Este parque es un paraíso para los escaladores ya que tiene zonas con muchísima concentración de rocas que es ideal para los amantes de la escalada.



Nos dirigimos al mirador llamado Keyes View donde tuvimos una espectacular vista del valle. Lo malo es que hacía muchísimo viento y calor.

Continuamos nuestro camino hacia Lost Horse Mine, una ruta de senderismo que conducia a una antigua Mina abandonada. Empezamos a caminar, pero al poco nos encontramos con unos chicos que nos dijeron que el recorrido era bastante largo y que llevaba aproximadamente 3 horas, lo cual no nos podíamos permitir porque aun teníamos cosas que ver en el parque y después nos quedaban muchísimos kilómetros hasta Flagstaff. Por lo tanto volvimos al coche para ir a hacer un recorrido más corto e igualmente espectacular.


De camino, vimos a poca distancia una especie de pequeños tornados girando en círculos. Estos fenómenos se llaman diablos de polvo que son remolinos de viento vertical que levantan el polvo del desierto. Nos acercamos a ellos para grabar videos y sacar fotos ya que son fenómenos que no se ven todos los días.

Pequeño de video de los diablos de polvo
Nos dirigimos por tanto a hacer el Baker Dam Trail, una bonita ruta de 1,3 millas que lleva hasta una pequeña presa. Hicimos la primera parte del recorrido acompañados de una ranger que nos fue explicando algunos datos del Parque que como ella decía no es de los más conocidos, pero si muy bonito.






La ruta nos fue llevando entre impresionantes formaciones de rocas y diferentes tipos de plantas y cactus. Incluso encontramos en el interior de una roca petroglifos hechos por los antiguos habitantes de la zona. Finalmente casi nos perdimos por improvisar el camino de vuelta, sin embargo valio la pena ya que encontramos unos paisajes espectaculares.


Nuestra siguiente parada fue el Cholla Cactus Garden que es una gran extensión con miles de cactus que en ciertas épocas del año dan flor.

El camino estaba marcado y recomendaba no salirse de él, sin embargo nosotros nos salimos para hacer unas fotos y terminamos los dos con puas de cactus en diferentes partes del cuerpo que tuvimos que arrancarnos.

Como ya se nos hacia tarde nos fuimos a la entrada norte parando de camino en la Skull Rock, una imponente roca que tiene forma de calavera.

Muy cerca de la salida encontramos el Oasis Of Mara, un Oasis en medio del desierto que aunque no tenia agua (los carteles informaban que el agua se encontraba bajo tierra) estaba lleno de palmeras y plantas.

Muy cerca de allí vimos un correcaminos que huyó rápidamente del objetivo de mi cámara, aunque logré hacerle alguna foto de lejos.

Era tarde y nos quedaban muchísimos kilómetros por recorrer así que nos dirigimos hacia el norte por la Amboy Road ,una bonita carretera que nos llevaría a la Ruta 66 y dirigirnos hacia Flagstaff.

Casi llegando a la Ruta 66 nos encontramos una zona de producción de sal donde se acumula la sal del agua evaporada de la zona. Hicimos una parada ahí para hacer unas espectaculares fotos de la puesta de sol.


De ese modo llegamos a la Ruta 66 ya de noche para dirigirnos hacia Kingman donde pensábamos para en Mr D'z una típica hamburguesería ambientada en los años 50 de la ruta 66. Sin embargo cuando llegamos ya estaba cerrada así que nos conformamos con hacer alguna foto desde fuera y ver la gigantesca locomotora Santa Fé que fue donada a la ciudad de Kingman en el año 1953 después de recorrer dos millones de kilómetros desde 1928.



Continuamos nuestra ruta 66 nocturna parando en Seligman que estaba llena edificios y salones-bar títipos del oeste americano. Por supuesto todo cerrado por lo que hicimos fotos desde fuera y continuamos el camino directos hacia Flagstaff al que llegamos casi a las dos de la madrugada y después de recorrer casi 900 km. Con el cansancio que teníamos nos fuimos directamente a dormir al hotel.
