Nuestro AirAsia desde KK llegó a Bali sin problemas a eso de las 8 de la tarde. Después de pagar las tasas de entrada (que por cierto, subió de $25 a $35 a primeros de julio, y nosotros sólo llevábamos $NZ y algo que nos había sobrado de Malasia, ni euros ni $ americanos… al final nos dejaron pagar con tarjeta, aunque se supone que no se puede, pero ya me veía sin poder entrar al país!!) recogimos las maletas y nos dispusimos a buscar un taxi que nos llevara al hotel que teníamos reservado para esa noche, el bHotel Bali. Lo primero que teníamos que hacer era cambiar, pero supusimos que en Kuta nos darían mejor cambio que en el aeropuerto y al final buscamos un taxista que nos llevara primero a alguna tienda de cambio (un poco arriesgado, pero nos salió bien). El taxi hasta el hotel nos costó 100.000 rupias; yo había leído en los foros que a esa zona se podía conseguir por unas 80 o 90.000 pero estábamos cansados y por poco más de un euro de diferencia no nos apetecía seguir regateando. El taxista nos llevó a una casa de cambio donde nos hicieron un cambio algo mejor que en el aeropuerto (contad bien el dinero antes de salir, hay muchos timos en las casas de cambio, sobre todo en las que ofrecen tasas de cambio demasiado buenas para ser verdad!) y de ahí al hotel. Tengo que decir que cogimos el bHotel por lo barato que era (405.000 rupias) y porque estaba más o menos cerca del aeropuerto, y nos sorprendió gratamente. Está muy nuevo y cuidado. Salimos a cenar a un pequeño restaurante que había junto al hotel y nos fuimos a dormir prontito.
A la mañana siguiente teníamos reservado un ferry con Scoot Cruise que nos iba a llevar a la isla de Lembongan. De entre todas las compañías que hay para ir a Lembongan elegimos esta porque es la única que ofrece el trayecto Lembongan-PadangBai, que nos vendría muy bien para la vuelta ya que el conductor que habíamos reservado nos recogería allí y así nos ahorrábamos un buen tramo de coche. Scoot Cruise es algo más cara que las demás (500.000 rupias por barba) pero ya os digo que por la comodidad del trayecto de vuelta nos compensaba. El conductor vino a recogernos al hotel a la hora acordada (los trayectos desde/hasta el hotel están incluidos en el precio) y nos llevó a la oficina de Scoot en Sanur, donde teníamos que recoger los billetes. Pues bien, cuando me dan los billetes vi que la vuelta pone “Lembongan-Sanur”, y claro, les dije que no, que yo había reservado específicamente la vuelta a PadangBai, lo había confirmado por email, y me habían dicho que no había ningún problema. La chica pone cara de circunstancias y lo consulta con las compañera, y al rato me dice que si me importaría mucho volver a Sanur en lugar de PadangBai, y yo respondo que sí, porque ya he quedado con el conductor allí y demás. Y me suelta un rollo de que si el barco que va a PadangBai a veces se rompe, o hace mal tiempo, o qué sé yo qué excusas… el caso es que no les interesaba mover un barco en ese trayecto para solo dos personas, pero eso no era problema mío, y si me había asegurado meses antes que no había problema en volver a PadangBai yo quería que me llevaran a PadangBai, y punto. Después de muchas sonrisas, muchas disculpas, más consultas, y más empecinamiento por mi parte acabaron accediendo y finalmente me dieron un ticket de vuelta que ponía “Lembongan-PadangBai”, y entonces ya pagué, ya que había reservado por internet sin pagar.
Cuando llegamos a la playa a esperar al barco y vemos que llega un barquito donde van subiendo las maletas a la parte de arriba, cubiertas con una lona, yo alucinaba. Pensé que sería un milagro si llegaban todas y no se perdía ninguna por el camino. En el barco no seríamos más de 10 pasajeros. El mar estaba muy picado, y posiblemente sea el trayecto en barco más chungo que he hecho en mi vida. Yo, que me suelo marear, me había tomado mi biodramina de rigor, pero hubo gente que se tuvo que ir a la parte de atrás a tomar el aire. Con deciros que llegó un punto en que dejé de preocuparme por las maletas y empecé a preocuparme por nuestra integridad física, pero tal cual, os lo digo todo. Lo pasé bastante mal; ya había leído que el mar entre Bali y Lembongan (y Lombok) puede estar muy movido, y empecé a temer la vuelta antes incluso de llegar a Lembongan. Menos mal que al llegar, sanos y salvos, nos esperaba esta imagen de postal:
Bali - Nusa Lembongan - Jungut Batu Beach
El traslado al hotel de Lembongan también estaba incluido así que nos subieron en una especie de furgoneta de esas que llevan la parte de atrás abierta y nos llevaron al Akah Cottage, unas cabañitas monísimas que habíamos reservado en la otra punta de la isla, al lado de Dream Beach. Lembongan no es una isla grande, y lo normal es moverse con moto (scooter). El Akah no tenía piscina pero estaba muy recomendado en tripadvisor, y la verdad es que no nos equivocamos. Hay muchísima oferta de alojamiento en la isla, y yo creo que la mayoría tienen buena relación calidad/precio. Nuestra cabañita nos costó 1.100.000 dos noches con moto incluida. Los dueños son un matrimonio super amable que nos contaba que las habían inaugurado hacía poco tiempo y estaban planeando poner una piscina cuando ahorraran un poco.
Era ya la hora de comer así que cogimos la moto y nos fuimos derechos a la otra punta, cerca de donde nos había dejado el barco (son unos 10 o 15 minutos en moto), a uno de los warung (pequeños restaurantes, normalmente humildes, familiares y económicos, donde probar la gastronomía local) que llevábamos apuntados, el Pondok Baruna Warung. Qué rico!! Comimos de vicio, muy recomendable (154.000 rupias). Llegados a este punto, yo decidí que era hora de pasar por un médico a que me recetase antibióticos, pues llevaba arrastrando la diarrea que me entró al salir hacia Kinabatangan varios días y no terminaba de curarse. Aprovechamos que la clínica estaba muy cerca del warung, y la visita al médico, incluyendo las pastillas, me costó 150.000 rupias. Teníamos seguro de viaje pero la franquicia ya era más de las 150.000 así que ahí quedó la cosa. Cuando terminamos decidimos acercarnos a ver la parte más al norte de la isla, una carreterilla que lleva al Mangrove Forest, pero a mitad de camino cambiamos de idea y pensamos dejarlo para el día siguiente, pues teníamos pensado hacer snorkel allí. En esa zona se cultivan algas (la principal actividad de la isla) y con la marea baja se podía ver cómo las recogen:
Bali - Nusa Lembongan – granja de algas con las montañas de Bali de fondo
Dimos media vuelta y volvimos al sur de la isla, a la zona del hotel, para ver la playa de Mushroom Bay por el camino (una decepción, pero porque la marea estaba baja y pierde mucho) y Dream Beach, justo al lado del hotel:
Bali - Nusa Lembongan – Dream Beach
Como la playa no nos llamaba mucho la atención pero nos apetecía darnos un bañito, seguimos las recomendaciones de otros foreros y fuimos a unas villas que hay cerca del Akah que sí tienen piscina y no tienen problema en que hagas uso de su piscina si te tomas algo en el bar (creo que se llamaba Komodo Garden o algo así, un sitio muy bonito). Nos tomamos unas cervezas en una piscina para nosotros solos:
Bali – Nusa Lembongan – Komodo Garden
Después de ducharnos y descansar un rato, fuimos a cenar. Conducir por Lembongan de noche es toda una experiencia, pues la iluminación es escasa y es muy fácil perderse, pero lo bueno es que la isla es pequeña así que es hasta divertido. Como no nos apetecía cruzarnos otra vez toda la isla nos quedamos en la zona de Mushroom Bay, que era la zona con sitios donde comer más cercana al hotel. Cenamos en un pequeño warung por 118.000 rupias y de ahí derechitos a la cama.
El día siguiente lo teníamos completo en Lembongan. El principal objetivo de visitar la isla era el snorkel, pues habíamos leído que es de lo mejorcito de Bali, y en un principio pensábamos hacerlo a primera hora, pero no recuerdo exactamente por qué cambiamos de idea y pensamos que sería mejor pasar la mañana en Nusa Ceningan y dejar el snorkel para la tarde. A través del señor del Akah reservamos la excursión para las 4 creo recordar, y quedamos con los del snorkel directamente en el Mangrove Forest, ya que queríamos ir en moto y la excursión empezaba ahí.
Nusa Ceningan es una pequeña isla pegada a Lembongan, tan pegada que están unidas por un puente muy pintoresco, de forma que se puede cruzar en moto y pasar la mañana allí. De camino al puente pasamos por Lembongan Village y vimos el templo principal:
Bali – Lembongan Village
El Puente que une las dos islas está hecho con tablones de madera que traquetean cuando los cruzas con la moto, y a veces da la sensación de que no va a aguantar y te vas a ir al agua con la moto y todo:
Bali – Lembongan – Puente a Ceningan
El principal atractivo de Nusa Ceningan, mucho menos desarrollada que Lembongan en cuanto a infraestructuras y alojamientos, son unos acantilados en la punta sur de la isla en una zona llamada Blue Lagoon. La verdad es que tiene unas vistas espectaculares, y a algún espabilado se le ocurrió montar un negocio de saltos al agua desde distintas alturas (en la foto está el punto desde donde se saltaba a 13 metros). Todavía hay videos en youtube de turistas saltando, pero cuando nosotros fuimos parecía que aquello había quebrado porque estaba todo abandonado.

Bali – Ceningan – Blue Lagoon
De vuelta hacia el puente paramos en uno de los pocos bares/hoteles que vimos en la isla, el Pirate Beach Club, donde nos tomamos una coca cola muy a gusto disfrutando del paisaje entre las dos islas:
Esta zona entre las dos islas también se usa para cultivar algas, aunque con marea alta no se adivinan las plantaciones de algas que hay debajo. Las algas son el principal sustento de Lembongan, después se secan y se exportan a China, Japón y Corea para cosméticos:
Bali – granja de algas entre Lembongan y Ceningan
Ya de vuelta en Lembongan nos encontramos con una escena muy curiosa: decenas de niños saliendo del cole, todos vestidos con ropa tradicional balinesa, y todos en moto!! Tuvimos que pararnos y dejarlos pasar porque era como una estampida:
Bali – Lembonga – salida del cole
Justo cuando terminaron de pasar los niños y nos íbamos a poner en marcha aparece el señor del Akah con su moto diciendo que nos estaba buscando (llevaba un buen rato recorriéndose la isla buscándonos! Para que os hagáis una idea de cómo son!) para decirnos que el tipo del snorkel le había llamado para cancelar, porque eso de recogernos directamente en el Mangrove Forest en lugar de en el hotel no iba a sentar bien a los operadores locales que tienen el negocio montado en el Mangove Forest, así que si queríamos ir en moto era mejor que lo contratáramos con alguien allí directamente. Nos quedamos un poco chafados pero pensamos que sería fácil encontrar a otro, así que nos fuimos directamente para allá para poder comer antes. Comimos en otro de los warung que teníamos apuntados (Warung Paradise, al final de la carretera), y pedimos la especialidad, un pescado llamado Jacket Fish que hacen en la parrilla y está buenísimo (comimos por 126.000 rupias). Allí también organizan salidas de snorkel así que fuimos a apuntarnos pero el chico nos dijo que con marea baja no merece la pena, porque está todo muy revuelto y no se ve nada. Qué rabia!! Nos lo podían haber advertido por la mañana y no hubiéramos cambiado nuestros planes. Nos quedamos sin hacer snorkel, porque a la mañana siguiente teníamos el barco reservado a las 8
Bali – Lembongan – Mangrove Forest
Queríamos despedirnos de Lembongan viendo uno de sus famosos atardeceres, así que fuimos hacia la punta oeste de la isla. Allí hay varios puntos para disfrutar del atardecer, y varios hoteles donde poder tomarse algo fresquito en el bar mientras se pone el sol. Elegimos uno que llamaba Dodol Sunset Cliff Sunset creo recordar, y tenía una piscina muy chula, aunque había que pagar un poco más por usarla (no como en el Komodo) y justo llegó una pareja del hotel a bañarse así que lo dejamos para otra ocasión. Pero el atardecer fue espectacular, incluso vimos un grupo de delfines pasar nadando frente a la costa.
Bali – atardecer en Nusa Lemgongan
Con esto nos despedimos de Nusa Lembongan. Nos gustó mucho la experiencia y sin duda lo recomendamos, pero estad atentos a las mareas para poder disfrutar del snorkel! Al día siguiente nos vinieron a buscar los de Scoot y nos llevaron de vuelta a Jungut Village para coger el barco que nos llevaría a PadangBai (tengo que reconocer que llegué a pensar que iban a pasar de mis quejas y nos llevarían a Sanur, pero no, cumplieron y nos llevaron a PadangBai en un barco para nosotros solos!). Al llegar a Jungut Village vimos que todo el pueblo estaba en plena ceremonia de cremación, y vimos cómo desenterraban a sus muertos para luego incinerarlos todos juntos, pero con un ambiente de lo más festivo, como si fueran las fiestas del pueblo, vamos. El conductor nos explicó que las cremaciones son muy caras y normalmente no se las pueden permitir, así que una vez al año se hacen de forma comunitaria, pero para ello hay que desenterrar a los muertos primero. Fue algo muy curioso de ver, aunque no pudimos hacer ninguna foto.
Como curiosidad, el viaje de vuelta fue de lo más tranquilo, el mar estaba totalmente en calma! En PadangBai nos esperaba nuestro conductor para empezar la primera de las cuatro rutas que haríamos con él por Bali.

Bali – Lemgongan - Panorámica de Jungut Village
Próxima etapa: Bali – ruta Este