Por fin llagamos a Cap Skirring. El primer día libre para disfrutar de sus playas vírgenes y la cordialidad de su gente. Bueno, no. Que hicimos una pequeña escapada a otro poblado animista que este sí que me impresionó, CABROUSSE. Nos comentaba casi en susurros que en este poblado había una energía especial. Que aquí, curiosamente, a la gente que ha hecho fotos, no les han salido ninguna. Fuimos testigos a lo lejos como una mujer con su hijo acudía al chaman, que nos estaba observando a lo lejos y muy serio. Uff… que respeto. Imposible entrar en un poblado asi si no es con alguien de ahí.

Pedazo de hotel a pie de playa. Impresionante, de verdad.
Segundo día, fue intenso, visita a la Islas de los pájaros y esos impresionantes Baobabs


Por la tarde fuimos a visitar un orfanato. Ya que llevamos un par de bolsas con gorras, lápices…. Que cariñosos son los niños en Senegal. No sólo aquí. Durante todo el viaje nos saludaban dándonos las manos y diciendo “Ça va?” Te enternecen, realmente cordiales ya desde pequeños. Te ganan esos ojos vivos y esas sonrisas tan dulces. Que injusta es la pobreza joder. Fuimos a dos orfanatos, con bolsas de material escolar. MBOUR al norte de Senegal y OUSSOUYE en Casamance.
Por la noche Campos nos tenía preparada una pequeña fiesta y una cena espectacular con su familia. Música, baile… y langosta fresca recién pescada esa mañana para nosotros. Gracias de nuevo por habernos tratado como familia y haber abierto las puertas de tu casa.

