Después de levantarnos a las 9 de la mañana con un sueño terrible, bajamos a desayunar. El buffet bastante bien. Faltaba el Nesquik para Luci pero por lo demás bien.
Salimos del hotel y nos fuimos andando hasta el metro que lo teníamos a unos 150 m o sea muy cerquita. Nuestra estación se llamaba Sharaf DG. El metro es en la mayoría del tiempo exterior. Va al lado de la autopista principal que se llama Sheikh Zayed Road.
Vista desde el metro de nuestro hotel:

Nuestro destino principal era el Mall of Dubái.

Desde esta pasarela vimos unas cuantas obras que estaban al lado, que nos parecían Legoland. Inmensas y con un montón de personas (pakistaníes) trabajando allí con sus cascos.

Tiene diferentes zonas: Una de “Village” como en Las Rozas, otra de “Souk” imitación de mercado típico árabe, otra con alfombras que super exclusiva con las tiendas más caras, luego los típicos “Food Court” donde puedes comer de todo, ….
Lo especial de este centro comercial son por un lado su acuario y la pista de patinaje. Esta pista, que se llama ICE RINK, es de tamaño olímpico. A Luci se había puesto entre ceja y ceja que quería patinar así que para allá nos fuimos.

Después seguimos pasando para llegar al acuario. Pasamos por la zona del souk que tiene expuesto un esqueleto de un dinosaurio real.





Paramos a comer en el Food Court en un italiano y seguimos.
Nuestra siguiente parada fue el Parque de Atracciones de SEGA. Muy chulo también. Luci se tiró por una mega columpio.



Como ya se acercaba la hora para subir al Burj Khalifa fuimos yendo para sacar nuestras entradas que ya habíamos encargado de antemano y para hacer tiempo salimos fuera para verlo todavía con la luz del día. ¡QUE PASADA!


Nos fuimos entonces a hacer cola en el ascensor. Te marcaba afuera lo que tardaba en subir los 124 pisos = 1 minuto.
Cuando llegamos arriba (ni te das cuenta que subes tanto) fuimos directamente a la terraza acristalada que hay para hacer fotos todavía de día.

Información sobre el Burj Khalifa:
Burj Khalifa es el edificio más alto del mundo con sus 828 metros y tiene 163 plantas. Se puede subir al observatorio de este rascacielos situado en el piso 124, un balcón con una visión de 360 grados, desde donde podemos divisar gran parte de la ciudad y sentir su majestuosidad, en horario de día y por la noche, siendo más gratificante a la caída del sol. La duración total de la visita suele oscilar entre unos 60 o 90 minutos.
Para hacernos una idea de su altura lo mejor es compararlo con el rascacielos más famoso del mundo, el Empire State de Nueva York. Con 381 metros de altura (431 si incluimos su antena), el rascacielos neoyorquino es la mitad que el Burj Khalifa.
La construcción del Burj Khalifa comenzó el 21 de septiembre de 2004 y finalizó el 4 de enero de 2010, más de un año después de lo previsto. El rascacielos destaca por tener un gran número de plantas residenciales, algo insólito hasta el momento.
En la construcción del edificio han participado más de 12.000 personas de 30 países. Anteriormente fue conocido como Burj Dubai (Torre de Dubái).
El Burj Khalifa cuenta con dos miradores que ofrecen vistas sorprendentes. En la planta 124, localizado a 442 metros de altura, encontraréis el que hasta ahora era el único mirador de la Torre Califa, sin duda alguna el mejor punto de Dubái para contemplar la ciudad.
El segundo de los miradores, de reciente inauguración, acapara todas las miradas tras haberse convertido en el más alto del mundo arrebatando este título al de la Torre Canton en Guangzhou. Localizado a 555 metros de altura, el mirador ocupa la planta 148 del edificio para ofrecer unas sorprendentes vistas de pájaro de la ciudad en miniatura, como no podría ser de otro modo desde semejante altura.
Cuando bajamos cogimos la foto que nos habían hecho arriba para la colección y nos fuimos a cenar algo rapidito y ver las fuentes, esta vez desde abajo


Muy muy bonito. La música casa perfectamente con los chorros. Nos encantó…
