A las 7:30 de la mañana nos venía a buscar una furgoneta a casa de Lac para ir recogiendo gente por los hoteles y llevarnos a la agencia de viajes en la que salía el sleeping bus. Nos despedimos con bastante pena (él quería que nos quedásemos por la mañana para llevarnos al centro con él y enseñarnos el pueblo) y nos marchamos.
El sleeping bus no era 5* como el que cogimos para ir a Siem Riep, los espacios para tumbarte eran semisentados y bastante justos para una persona europea de estatura media. Tampoco tenía baño. Salimos a las 9 de la mañana y llegamos a Hue como a las 13:30 tras una parada en el camino y un viaje desesperante y despacito en el que te alucinas con los adelantamientos que hacen, vengan o no vengan coches de frente y les hagas frenar o desplazarse a su arcén.
Nos fuimos al alojamiento, el Hong Tien 1 Hotel (17$/noche). Sin quejas, típico hotel de nivel medio de Vietnam, con su cama dura y su olor a humedad, pero con una piscina chiquitita que nos sirvió para refrescarnos y un desayuno a la carta muy amplio y bueno.
Preparamos una mochila y nos fuimos caminado a la Ciudadela que estaba a un paseo del hotel. La Ciudadela es un recinto enorme que forma parte de la ciudad y en el que vive gente. Dentro del recinto se encuentra la Pagoda Nacional de Dieu De que fuimos a visitar pero no tenía demasiado, el mmuseo de bellas artes y el Recinto Imperial que es lo que tiene la chicha. La entrada al museo y al Recinto imperial había subido a 110.000 VND (unos 5$) y se entra por la puerta más cercana al río, porque las otras cuatro son de salida. El recinto Imperial es bastante grande, tiene varios palacetes, un teatro, templos, muchas ruinas y otros edificios. Lo que ocurre es que fue destruido por la guerra y se encuentra en plena reconstrucción (además de forma muy rápida). A mí me gustó (pese a que en unos años cuando levanten todos los edificios será bastante mejor) pero mi novia se llevó una gran decepción que hace que ella diga que se saltaría Hue del viaje.
Teníamos intención de alquilar una moto e ir a visitar las dos tumbas más bonitas, pero hacía 15 años que mi chica no montaba en moto y viendo el tráfico de la ciudad no se atrevía
Después nos arreglamos y nos fuimos a buscar transporte a Da Nang para el día siguiente. Preguntamos precios en varios hoteles y al final cogimos un bus normal en una de las pequeñas agencias que había por la calle (90.000 VND/4$). Nos fuimos a cenar a un sitio donde hacían pollos a la brasa que estaban muy buenos y además probamos el calamar relleno de carne picada, que no nos gustó mucho... La cena con abundante cervecita por menos de 9$ los dos. Unos cócteles en un bar que nos pareció aparente y para "casa" a dormir.
Nos despertamos y bajamos a recepción, donde nos recogía el autobús sobre las 9-9:30, pero allí no aparecía nadie... Muy amables llamaron en dos ocasiones para ver qué pasaba (y eso que ellos el día anterior nos intentaron vender transportes y no lo cogimos porque era más caro) y nada, que iba con retraso. Por fin nos montamos y el bus era un autocar normal de hace 40 años... Bastante viejo y con muchos asientos rotos que no se podían poner rectos... Pues nada, otras tres horas a paso de tortuga a Da Nang...
Cuando nos acercábamos a Da Nang le echamos morro y le pedimos al copiloto si nos podía dejar lo más cerca posible de nuestro hotel. No nos puso ninguna pega (en general la gente es muy maja, hay pocas normas y si te puede ayudar te ayuda) y nos bajamos a 1 kilómetro del hotel. Fuimos caminando a dejar las mochilas y nos