Desayuno copioso y compramos un ticket de ida y vuelta a Versalles. El precio fue de 3,9€ ida. Nos bajamos en Inválidos y cogimos el RER C dirección Versalles. El trayecto duró una media hora. Prácticamente el 90% de la gente que iba en el tren iban al Palacio. Según sales de la estación, te van dirigiendo para que compres la entrada a Versalles. Solamente el Palacio cuesta 15€. Si quieres visitar el pequeño y el gran Trianón, la entrada es de 18€. Nosotros compramos la de 15.
A 10 minutos de la estación está la entrada al Palacio. Recomiendo coger una audioguía, que son gratis, para comprender la construcción e historia de Versalles. Hay que hacerse una idea de la vida de entonces, que con tanto derroche y lujo dio lugar a la revolución francesa. Las estancias son maravillosas; las más famosas son la habitación del rey, la de la reina y el salón de los espejos, donde se firmó la Paz de la II Guerra Mundial (Tratado de Versalles).
Justo detrás están los jardines (de entrada gratuita). Son inmensos!!!!! Tiene que ser maravilloso pasear en primavera o en verano, pero no lo es en invierno
Después de esta visita, volvimos a la estación de tren y nos fuimos al apartamento para comer.
Echamos una pequeña siesta y a las 5 nos fuimos a visitar el Museo del Louvre. Ya comenté que no nos gustan mucho los museos, pero cómo no vamos a visitar el Louvre si vamos a Paris??? La entrada cuesta 9€ y el museo es inmenso. Son 3 alas y cada ala tiene 4 plantas. A destacar:
- Victoria de Samotracia
- Gioconda
- La Balsa de la Medusa
- La Libertad guiando al Pueblo
- Venus de Milo
- El código de Hammurabi
- El escriba de Saqqara
- El beso
- La encajera
- El esclavo moribundo
- Los caballos de Marly
- Los apartamentos de Napoleón
Después de ver tanto arte, cogimos el metro dirección al apartamento, con pena porque al día siguiente era el último en París