Las noches variaban de una a otra… no había guion predefinido, tocaba ir a restaurante temático, unas veces solos otras acompañados… eso era lo bueno de la pandilla, que no había obligaciones ninguna, todo era muy a nuestro aire, ir improvisando, sin ataduras ni guiones…
Lo que no debía de faltar en lo posible era el B52. Uno de los mejores inventos y que debemos su conocimiento a Sinita, como tantas otras cosas…
El B52 es un reconstituyente que mejor es probarlo para ver su efecto, advierto: es adictivo, luego no se me quejen…
A nosotros en particular nos gustaba cenar en el Steak House y en La Adelita… aunque también fuimos a muchos otros, incluidos Le Chanterelle y Royal Gourmet, pero los dos primeros citados… la verdad es que repetimos muchas veces, consideramos que la calidad así lo merecía, y las langostas pensamos que las mejores del complejo.
Algunas veces íbamos solos, la mayoría acompañados de nuestros amigos…
También al final solíamos ir al Buffet Las Torres, que no estaba mal…
Discoteca del complejo de vez en cuando.
Música en directo en los Lobbys, sobre todo el del Bávaro mientras abrían la disco…
Copitas en la piscina del Royal o en su Lobby.
Salidas al Drink Point… de lo más divertido, es algo que recomiendo a l@s forer@s y sobre todo inolvidable el sonido del aturuxo resonando en la oscuridad.
Coco Bongo… tenemos una deuda pendiente con este lugar. Resulta que formamos un gran grupo entre los foreros, los catalanes, Miguelito, las “niñas” y más gente que se apuntaron para ir a Coco Bongo, lamentablemente no pudimos ir porque al día siguiente teníamos excursión con Capitán Gringo a Isla Saona… fue uno de nuestros mayores errores, como pudimos comprobar cuando nos lo contaron… Eso queda pendiente para el año que viene. No podemos faltar y os aconsejo que si podéis, vayáis a Coco Bongo, no os vais a arrepentir.










