ITINERARIO DEL DÍA

Yo me despierto a las cuatro de la mañana, definitivamente Mr Jet Lag ha venido para quedarse. Aunque la lluvia también influyó, a esa hora llueve con mucha fuerza.
Dejamos pasar el tiempo, recogemos todo el equipaje, hacemos el check-out y Braddy piensa que no vamos a poder hacer la vista a Antelope Canyon, son las nueve menos cuarto de la mañana y continúa lloviendo. Nos desea buena suerte y hasta la vista.
Volvemos al wallmart de Page, necesitamos hielos y reponer víveres, una vez hecho, rellenamos la nevera y deja de llover, nos pasamos por las oficinas de Antelope Canyon Tours, 22 South Lake Powell Blvd Page, AZ. Preguntamos si está previsto que salga el tour de las 12:00 y acertamos a comprender que a las once y veinte estemos allí y ya se verá.
Así que nos volvemos a horseshoe bend a verlo de nuevo. A mi estos cielos me parece que quedan muy chulos en las fotos.
A una hora prudencial nos vamos de nuevo a las oficinas de Antelope Canyon, continúa sin llover, y al llegar allí nos confirman que la excursión sale, además se empieza a mostrar algún trozo de cielo azul.
Para nosotros fue un alegrón, ya nos habíamos hecho a la idea que no lo visitaríamos y joer mira que es difícil que en junio llueva en Page. Y aunque no fuéramos a tener las mejores condiciones para ver los rayos de luz, no nos importó, íbamos como dos niños con zapatos nuevos. Nos tocó en un camión con dos italianos y una familia de cuatro orientales. Y llegamos, a las doce estábamos entrando.
Para nosotros fue un sitio muy impactante, y no nos pareció que estuviese abarrotado de gente, seguro que la climatología echó para atrás a muchos. Así que pasamos dentro de la grieta y a regalar los sentidos.
La gruía propicia y consigue muy buenas fotos, por cierto antes de entrar, te da unos parámetros de ISO, Balance de blancos, para que los ajustes en la réflex. Nuestra guía fue muy maja y se prestó siempre que se lo pedías a sacarte fotos.
Y llegas al final de la ranura, obligatoriamente tienes que volver por el mismo sitio, así que puedes volver a fijarte en lugares que antes no lo hiciste
Los sitios son los mismos y a la vez diferentes
A la una y cuarto nos dejaban en el parking, dónde teníamos el coche. Le dimos una propina bien merecida a la guía y nos fuimos a buscar a nuestra inseparable nevera a tomar un refrigerio ya que no queremos perder tiempo en llegar a Monument Valley.
Y esa dirección tomamos, parece que nos dirigimos a los “causantes” de las nubes.
Hasta que llegamos a la entrada del parque, antes de pagar (20 dólares) nos advierten desde la garita, que el loop está cerrado por inundaciones. ¡Vaya!, ¿mañana? preguntamos, “hoy no, mañana, puede”, es su respuesta. En realidad nos da igual, ya que nos alojamos en The View, con lo que tenemos que entrar. Nos dan un mapa con los puntos a visitar del loop y para dentro.
Nos acercamos al hotel, parece que la lluvia nos va persiguiendo o mejor dicho, nosotros a ella, también se ven charcos y la tierra empapada. Al menos de momento no nos ha impedido hacer nada y las fotos quedan muy bonitas.
Hacemos el check-in, nos vamos a nuestra habitación, nos dan segunda planta, al entrar en la habitación nos gustó mucho, amplia, bien decorada, baño rústico, pero al abrir la terraza y ver esto:
Ahí supe que este lugar, me iba a enamorar, que se iba a convertir sin género de dudas, en uno de mis favoritos.
Así que digo yo que habrá que celebrarlo como se merece.
Después de acomodarnos, pasar todas las bebidas, comidas y demás a la nevera y quedarnos embelesados en la terraza, salimos afuera a dar una vuelta y acercarnos a reconocer el inicio del circuito que es dónde todo el mundo dice que hay que tener más cuidado.
Allí estaba la pértiga echada con un navajo sentado en una furgoneta para vigilar que nadie entrara, me asomé un poco y no se veía mal, por lo menos en ese tramo parecía que la carretera estaba perfecta, le preguntamos al navajo por las posibilidades de mañana y nos dijo, si llueve esta noche no se abre, si no llueve, sí. Cuando vimos que los vehículos de los navajos, los que hacen los tours estaban dentro del loop, pensamos, mañana no lo abren seguro, beneficia a su negocio.
Caminamos y de repente vimos un cartel que nos hizo recuperar la alegría por no poder hacer el circuito de Monument Valley, al que tantas ganas teníamos.
Y de allí entramos a la tienda, compramos algún que otro recuerdo y a la habitación, a prepararnos para cenar desde la terraza.
Mientras observábamos el jugueteo de los rayos de sol con las nubes y con los mittens

Rojo, verde, amarillo, azul. Y las nubes yendo y viniendo.

Sintiéndonos privilegiados, por estar aquí y ahora.
Posiblemente, si tuviera que elegir un momento de todo el viaje sería este
. Cenando mientras veíamos caer el sol, haciendo fotos, vídeos. Más tarde viendo la película de John Wayne que proyectan en la terraza exterior. No quieres irte a la cama, incluso sabiendo que el despertador sonará a las cuatro de la mañana. Un día de los de recordar y enmarcar, horseshoe bend, antelope Canyon y las sensacionales vistas de Monument Valley. Demasiada geografía…..
The View, el mejor hotel del viaje, sólo me esperaba “las vistas” y poco más, a nosotros nos gustó la decoración, el baño, las camas, aunque sólo la terraza, compensa su precio, que no es barato. Las chicas de recepción y la limpieza también fueron muy amables.