Esto era lo que teóricamente tenía que pasar:
-Salida del vuelo a las 15:15 de Madrid.
-10 horas de vuelo.
-Llegada a Santiago de Cuba a las 19:00 de la tarde (hora local).
-Llegar al alojamiento y visitar Santiago de Cuba.
Esto fue lo que pasó:
Llegamos a Barajas a las 12:00, nos indicaron que teníamos que estar 3 horas antes de la salida del vuelo en el aeropuerto.
En la cola para facturar las maletas empezamos a hablar con una cubana, su marido de Bilbao y su hijo. Solo la cubana volaba. Tras media hora hablando nos pregunta si nuestro equipaje son solo las mochilas que llevamos a cuestas, y le decimos que si, y nos dice si le podemos facturar una maleta, ya que a los cubanos les cobran 10 CUC (9,35 €) por kilo que introduzcan en el país a partir de 20 kilos. Le decimos que sin problema y le facturamos una maleta de 20 kilos con lo que le ahorramos sobre 200 €.
Durante la cola de facturación aparece un cubano de la compañía Cubana de Aviación y nos dice que debido al calor el vuelo se retrasa 6 horas, porque “hace demasiado calor para poder despegar”. Le decimos que si tuviera algo de cierta su teoría ningún avión despegaría y que somos el único vuelo de todo el aeropuerto que no sale. Nos dice la cubana que lo hacen siempre y que tenemos derecho a 600 € de indemnización y se va a la sucursal de Cubana a por las hojas de reclamación y nos las trae. Nos dice que a ella ya le pasó 4 veces y que en las 4 veces reclamó y le dieron 600 €, y que el hombre este lo que intenta es que la gente no reclame. Nos dice que nos llevarán a un hotel a comer y descansar hasta la salida del vuelo.
Nos llevan en autobús al Hotel Auditorio que tiene 4 estrellas y lo que tenemos derecho es al menú buffet con agua y vino y luego a estar en una sala toda la tarde que solo tiene sillas. Así que los que pueden se cogen 4 o 5 sillas y se montan una minicama para poder descansar. Solo tenemos derecho a estar sentados en una sala y a botellas de agua, vamos a reclamar que por lo menos nos den cafés o cervezas a los del hotel y se ríen de nosotros y los precios en la cafetería son prohibitivos, así que allí sentados esperando que pase el tiempo.
A las 19:00 nos llevan para el aeropuerto y pasamos todos los controles de acceso y cuando estamos a las 20:30 en la cola para embarcar nos dicen por megafonía que sigue haciendo demasiado calor para despegar y que nos retrasan el vuelo una hora mas. Aparece una chica de una compañía para reclamar por el retraso y le reparte tarjetas a todo el mundo de su compañía diciendo que tenemos derecho a 600 €.
A las 21:30 por fin nos meten en el avión y es peor el remedio que la enfermedad. Nos tienen una hora dentro del avión con un calor tremendo sin aire y las azafatas trayendo agua para que la gente no se maree.
A las 22:30 por fin despegamos y la gente cuando el avión comienza a acelerar empieza a aplaudir, pero a mitad de pista la gente deja de aplaudir y el avión no sube (mira que viajé muchísimas veces en avión y en ninguna el avión tardó tanto tiempo en despegar). Al final despega y el avión no coge altura y en ocasiones parece que la pierde y pánico general durante varios minutos hasta que al final coge algo de altura.
El avión iba completamente lleno y durante el vuelo se rompió por completo un asiento. Otros iban fatal, se recostaban solos. Por lo que al principio siempre había alguien de pié en el avión, luego no se que solución le dieron a esta persona. Pero bueno, 10 horas interminables de vuelo debido a las mas de 7 horas de retraso hasta que por fin aterrizamos en Santiago de Cuba.
Llegamos a las 2:30 hora local. Controles exhaustivos para los cubanos y normales para turistas (pensé que sería mucho peor), lo único que tienes que cubrir un papel poniendo si llevas cosas raras en el equipaje. Cogemos la maleta de nuestra amiga cubana y se la damos y nos despedimos.
Debido a que leímos en algún sitio que hacía falta tener reservado el primer día alojamiento llamamos 2 días antes de ir a la agencia con la que reservamos que nos reservasen la primera noche y dijeron que vale, que no nos preocupásemos que nos iban a recoger al aeropuerto y ya nos llevaban a la casa (no teníamos ningún nombre ni dirección ni nada, y no hace falta reservar o por lo menos no nos pidieron nada). Debido al retraso de 7 horas dudábamos que allí hubiese nadie. Pero salimos y vinieron 2 cubanos preguntando por el nombre de uno de nosotros y nos fuimos con ellos. Nos habían dicho que por las 7 horas de retraso habían estado allí esperando bebiendo ron. Nos meten en un Moskvitch (coche ruso de los 60 o 70) y vamos para Santiago de Cuba con el coche apagado en las bajadas, y sin luces. Nos llevan en coche dar una vuelta por el centro de Santiago explicándonos mas o menos los puntos clave para orientarnos, las plazas y monumentos. El que conduce es profesor de física y el otro ni idea, pero que viajó bastantes veces a España. Llegamos a la casa y son las 4 de la mañana y le decimos si el día siguiente nos pueden hacer de guías, el profesor dice que no que tiene que trabajar y el otro que si y quedamos a las 10. Entramos en la casa, nos da el casero nuestra habitación y nos saca un litro de jugo (zumo) de mango riquísimo, agua y a pesar de las horas se queda allí hablando con nosotros. Le damos los pasaportes para hacer el registro, nos pone a cargar los móviles. Los adaptadores que llevábamos nosotros no valían y nos vamos a dormir.