Hoy tocaba ver la zona del Palacio Real, así que nos levantamos y a las 8 ya estábamos caminando hacia allí. Como no teníamos desayuno en el alojamiento pasamos por el que se convertiría en uno de nuestros mejores aliados en el viaje, el 7/11. Los sandwiches calientes y las latitas de Nescafé nos sirvieron de desayuno la mayoría de mañanas.
Como estábamos en Khao San Road la caminata hasta la zona del Palacio Real fue relativamente corta, aun que hacía un día radiante y el sol apretaba con ganas. En media hora nos plantamos en la puerta del Wat Pho, que contiene el gran Buda reclinado. Son 100THB de entrada y dentro puedes cambiar el ticket por una botella de agua. Imprescindible la visita, todo el recinto en general y el Buda reclinado también. Una lástima que estuvieran los pies en reformas... Recorriendo el recinto llegamos a una zona llena de puestos de comida, mucha gente de celebración, muchos monjes. Preguntamos y al parecer era una especie de nombramiento de nuevos monjes. Toda la comida de los puestos era gratis y pudimos disfrutar de varios platos. Yo estaba con la sensación constante de que de un momento a otro nos iban a decir que saliéramos de aquel patio ya que éramos los únicos turistas allí, pero todo lo contrario!

Después subimos hasta el Gran Palacio. Quizás deberíamos haber comenzado por aquí y no por el Wat Pho porque estaba bastante abarrotado de gente, sobretodo chinos...

Nada más te vas acercando a las inmediaciones de la puerta principal ya ves a los típicos señores que amablemente te indican que la puerta está en otra dirección o que durante la próxima hora estarán limpiando y no se podrá entrar... Con ignorarlos amablemente todo solucionado. Al llegar allí primero de todo, a la derecha, está la zona de alquiler de ropa, nosotros íbamos con unas bermudas así que tuvimos que alquilar unos pantalones, no recuerdo bien si eran 200THB por prenda, pero puedes dejar lo que quieras ya que luego te lo devuelven. Es más... ¡Te devuelven tu mismo billete!
La entrada al recinto del Gran Palacio son 400THB, algo elevado a mi parecer en comparación con el resto del país y de la ciudad... La visita está bien, hay muchísimas cosas que ver allí dentro, muchas exposiciones (armas, ropa, vajillas, etc...) y entre otras el Buda Esmeralda, que es la joya de la corona. Es bonito, pero algo pequeño comparado con los demás Budas del país. Nosotros lo recorrimos en un par de horas, pero como digo, se puede alargar la visita bastante más.

Salimos de allí y el hambre apretaba, se estaba comenzando a nublar, por suerte, así que decidimos volver a la zona del alojamiento para comer algo. Comimos en un restaurante debajo del hotel, nuestro primer Pad Thai. La verdad que no se cuantos llegamos a comernos en las 3 semanas y pico de viaje pero este supo muy bien.
Subimos a la habitación a darnos una ducha (todavía no nos habíamos acostumbrado a sudar constantemente durante todo el día) y después de descansar un rato fuimos hasta el río Chao Phraya para coger el barco que lo recorre de arriba a bajo. La para más cercana era la de (13)Phra Arthlt y allí mismo nos comentaron unos turistas que el Wat Arun o templo del amanecer estaba en obras, lleno de andamios, y aun que se podía acceder no valía la pena... Con mucho disgusto cambiamos planes y decidimos bajar hasta el Central Pier que conecta con el BTS. El precio del barco, bandera naranja, fue de 15THB.

Una vez llegamos al Central Pier subimos hasta el BTS y fuimos a la parada National Stadium, que conecta directamente con el centro comercial MBK, inmenso, es como un mercadillo pero con aire acondicionado, en la última planta hay restaurantes, recreativas y un cine. Después de dar una vuelta y comprobar precios cogimos un taxi. Al tercer taxi conseguimos que encendiera el taximetro. Fueron cerca de 80THB a diferencia de los 200THB que nos pedían los dos primeros!!
Esa noche nos dimos una vuelta por Khao San Road y Rambutri. Sinceramente mucho mejor la segunda, con mucho ambiente pero menos agobiante. En Khao San era una lucha constante entre bares a ver cual ponía la música más alta. Esquivando gente que te ofrecía de todo, desde escorpiones fritos hasta ping pong shows...
Un foot massage cerca del hotel y a dormir, al día siguiente comenzaríamos a subir hacia el norte!