Segundo día de nuestra particular escapada. Siendo agosto creo que es de justicia dedicar un día a ver el mar. Por ello, decidimos visitar el pueblo pesquero de Lastres, situado en el concejo de Colunga, y el pueblo más afamado de la zona como lo es Ribadesella.
Comenzamos el día desayunando en la cafetería del hotel. Creo que es hora de hablar de su restaurante, pues a mí me sorprendió. Muy económico y de buena calidad, salta a la vista que es comida totalmente casera. El desayuno incluía zumo, café o vaso de leche y un sinfín de tostadas y bollos que fuimos incapaces de terminar, todo ello por tres euros. Hoy también cenaríamos aquí, por 10 euros tomamos el menú de cena: sopa castellana, escalopes al cabrales, postre y sidra.
Cogemos el coche y ponemos rumbo a Lastres. Un pequeño pueblo pesquero que bien merece la pena perderse en sus calles. Cuesta para arriba, cuesta para abajo, nos recorremos el pueblo que saltó a la fama por rodarse en él los exteriores de la serie Doctor Mateo. También merece la pena acercase hasta su faro, que se encuentra en la localidad de Luces a escasos kilómetros. Desde él tenemos bonitas vistas de la costa y sus acantilados.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
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Un gran acierto fue el lugar escogido para comer: restaurante El Mirador. Totalmente recomendable. El trato recibido y la calidad de la comida fue exquisito, por no hablar de las preciosas vistas de Lastres y la costa. Tampoco es excesivamente caro, dos personas comimos por 51 euros: patatas al cabrales, calamares en su tinta con arroz, cachopo de ternera y postre (leche frita y arroz con leche).
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Después de comer decidimos ir a Ribadesella, pero desviándonos un poco de la ruta más rápida con el fin de subir al Mirador del Fitu, cuyas vistas son espectaculares. Yo diría que es un punto indispensable para todo turista que se encuentre en la zona. En un día claro las vistas que podemos disfrutar son inigualables.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
La última parada del día fue Ribadesella. La villa costense no es que sea de mis preferidas de la zona. Es un pueblo grande, más turístico. Pero siempre se disfruta dando un paseo por las calles de su casco antiguo y descansado tomando una botella de sidra en sus múltiples sidrerías.
*** Imagen borrada de Tinypic ***