Nos levantamos al día siguiente y el hotel tiene transfer gratuito al aeropuerto, así que para allí que nos fuimos. Yo estaba nerviosísima. Tengo pánico al avión y eso que mi marido es piloto de boeing y he viajado bastante pero no lo puedo remediar. Tras los controles nos fuimos a desayunar y cuando llegó el momento al avión.
Aunque compramos los billetes a KLM volábamos con Delta. Realmente me sorprendió lo bien que estaba el avión y el servicio a bordo. No paran de darte comida. En las 8 horas de vuelo pasaron como 6 veces a darte cosas de comer. Que si frutos secos, que si un aperitivo, la comida con su postre, al rato una tarrina de vainilla y chocolate...
Pasaron dos veces dando botellas de agua además de las veces que te ofrecían zumos, refrescos y otras bebidas. El zumo Minute Maid, riquísimo.
El avión con las pantallas individuales a las cual no hice ni caso pero que todo el mundo utilizaba. Te dan manta, antifaz, tapones... No se movió nada, y yo tan contenta.

Llegamos puntuales.

El control muy rápido. Sales del avión y vas a unas pantallas táctiles para sacar una especie de permiso para entrar en USA.

Sigues los pasos y cuando ya tienes ese papelito te vas al control del policía. Pones tus huellas, foto y alguna pregunta y a por las maletas.
Nosotros llevábamos una maleta de mano que metimos dentro de la maleta grande para la ida ya que apenas llevábamos equipaje. Al ir sin peso y con sólo un bulto cada uno decidimos coger el metro para llegar al hotel.
Súper recomiendo esta opción. Es súper sencillo, barato y rápido. Coges el Airtrain en tu terminal y te bajas en Jamaica Station. Allí (primero pagas el suplemento del Airtrain que fueron 6$) cogimos la línea de metro que nos dejaba en la puerta del hotel (aquí ya compramos la Metrocard para empezar a utilizarla en ese mismo momento). Tuvimos suerte porque había una directa y no teníamos que hacer transbordo.
A eso de las 16 horas ya estábamos en el hotel. Céntrico, a un paso de Times Square, moderno, nuevo y todo muy bien. Eso sí, la habitación enana no, lo siguiente. Aunque por lo menos nos tocó en la penúltima planta. Teníamos buenas vistas.

Salimos a la calle que aún había día por delante para aprovechar.
Nada más salir nos topamos de frente con el Madison Square Garden que estaba pegado al hotel. Y de ahí nos fuimos a Times Square como toca la primera tarde que uno va a NY.
Hicimos la turistada de ponernos para salir en las pantallas, entramos a Toys r us (tiene una zona de chucherías muy chula) y de ahí nos fuimos a cenar al Shake Shack que como he comentado en el foro es mi sitio favorito y al que le haría un monumento. Qué bueno está todo por favor! (Y además no está mal de precio para ser NY).
De ahí dimos un paseíto rápido por Bryant Park donde, por cierto, estaban haciendo yoga como 300 personas a la vez.

Vimos las típicas cosas que ves en la tele como por ejemplo un grupo haciendo hip-hop en plena Quinta Avenida. Estuvimos por Rockefeller Center que nos impresionó mucho. No nos lo esperábamos así. Es gigante y con un ambientazo increíble por los alrededores.

Muy cerca está St. Patricks Cathedral que también impresiona. Y de ahí vuelta a Times Square para terminar este primer día agotador pero bien aprovechado. (Haciendo mi guía antes de ir a NY pensaba que esta tarde no daría tiempo a nada pero nos mentalizamos y al final sí que dio tiempo a bastante).

Llegando al hotel pasamos por el New York Times que me hacía mucha ilusión hacerme una foto...
