Éste iba a ser un día duro. Mucho planning para una jornada pero teníamos tantas ganas de ver cosas que era lo que tocaba. Hoy íbamos a Lower Manhattan. Por el jet lag nos levantamos prontito y nos fuimos directamente para el sur. Sobre las 7.30 ya estábamos por la zona.
Nada más salir del metro te encuentras con ella. La torre One World es enorme.

Hicimos unas fotos rápidas desde abajo (iríamos más tarde) y pasamos por una de las “piscinas”. Qué impresión, son muy profundas. Ahí te das cuenta de la magnitud que tenían las torres gemelas.

Teníamos las entradas sacadas desde España para ir a las 9h al Museo del 11S. Para hacer tiempo fuimos a hacernos la foto con el toro pensando que al ser temprano aún no habría gente. Error. Había muchos japoneses. Pero con paciencia y morro conseguimos hacerlos la foto.

Por cierto, nos costó una barbaridad encontrar el toro. Perdimos mucho tiempo por lo que pillamos algo de desayunar por la zona y andando hacia el museo nos lo fuimos comiendo. De camino vimos la escultura del cubo rojo.
Museo 11S
Fuimos a las 9 de la mañana (hora de apertura) porque vimos en un vídeo de “Mola Viajar” que lo recomendaban para evitar aglomeraciones. Hicimos una pequeña cola y a las 9 en punto abrieron. Control de seguridad como en todos los lados y para dentro.
Tengo que decir que fue una de las cosas que más nos gustó. Algunos pueden pensar que es puro morbo o que no es justo hacer negocio de unas víctimas. Yo no opino igual. Está súper cuidado, muy bien tratado todo con una sensibilidad tremenda. Me gustó recordar lo que pasó. Porque ya son 14 años y olvidas los detalles y estas cosas no pueden olvidarse porque cambiaron el mundo. En fin, me pareció increíble ser testigo y estar tan cerca de esos objetos, vigas, portadas de periódicos, que por desgracia fueron protagonistas aquel día además de las víctimas. Viéndolo rápido estuvimos dos horas y media. Es muy grande. Varias plantas bajo tierra.
A la salida visitamos muy de pasada la St. Paul Chapel donde descansaban los bomberos y policías durante el rescate del 11S. Un lugar muy curioso y súper rápido de ver.
Muy cerca está Century 21. Entramos y nos tiramos hora y media. En el foro se decía que estaba desordenado y que era todo cutre. Dependerá de los gustos de cada uno y de la suerte que se tenga al ir a la tienda y verlo desordenado o no. Yo tengo que decir que fuimos 4 veces en esta semana y siempre estuvo ordenado y siempre salimos con cosas. Por ejemplo: unos levis preciosos por 22$, un sujetador de Calvin Klein por 15$, unas deportivas de Levis por 20$, 4 pares de calcetines de Polo por 10$, etc. Cuatro veces que fuimos y cuatro veces que hicimos una buena compra y nos dejamos una buena pasta pero es que por 100 dólares o menos te renovabas el armario.

De ahí fuimos a Wall Street que me encantó. Mucha gente por la zona.

Justo enfrente de Wall Street está TJ Maxx. Es un outlet que conocemos de nuestro anterior viaje a la Costa Oeste de EEUU y en el foro no se habla mucho. Es tipo Century 21. Os lo recomiendo, hay muchas gangas.
Sobre las 13h nos cogimos el metro y nos fuimos a un restaurante de la zona norte de Little Italy que tenía apuntado de la web Sola en NY: Cafe Gitane.

A mi marido no le gustó mucho. Bueno, sí le gustó, pero no como para irnos a la otra punta y andar mucho. A mí sí me gustó. Nos pedimos un tabulé con hummus que estaba tremendo. Eso sí, pedimos uno para cada uno y dos bebidas pero fue demasiado. Con uno tienes para dos personas de sobra. Estos americanos ponen unas raciones...
De ahí pasamos por Little Italy que yo lo hacía más pequeño pero tampoco es tan pequeño. Y Chinatown.

Conocíamos el Chinatown de San Francisco así que ya sabíamos a lo que íbamos. En NY lo único que más guarro aún. Es curioso de ver. Te das un paseo de media hora y ya lo has visto. Por la acera te “acosan” continuamente ofreciéndote relojes, rayban, michael kors y cosas así. A una de las mujeres le preguntamos por un bolso para un regalo que quería hacer yo y cuando nos dijo el precio le dijimos educadamente “no, gracias” y la mujer nos soltó “stupid, fucking...”. No le contestamos por si nos salían más chinos pero se merecía que le dijeran lo mismo o algo peor.

En este barrio es un buen momento para pillar souvernirs. Nosotros compramos dos camisetas de bebé de I Love NY por 4 dólares cada una y algún imán. Para estas cosas tienen precios económicos.
Vuelta al metro para ir de nuevo a Lower Manhattan. Vimos la zona del Ayuntamiento desde lejos porque estaba vallado. Y nos fuimos al One World.
Teníamos las entradas a las 19 horas. En España investigué a qué hora anochecía ese día y ponía en la web del tiempo que a las 19.45 por lo que cogimos las entradas para un rato antes para ver el atardecer.
Llegamos a la cola a las 18.15 y hay una persona al final de la cola que te pregunta a qué hora tienes las entradas. Al decirle que a las 19h nos dijo que volviéramos a las 18.45h. Así que nos sentamos a descansar y a las 18,45h ese mismo chico pegó un grito: “los de las sieteeee” y fuimos todos a la cola. Seríamos unas 40 personas o así. Haces 5 minutos de cola y te dejan pasar. Control de seguridad y vas por un pasillo con audiovisuales proyectados en las paredes con los testimonios de los contructores del edificio. Está muy chulo la verdad. Llegas a los ascensores y fue increíble. En Youtube podéis ver el vídeo del ascensor que es toda una pantalla. Sube muy rápido, yo me maree y se me entaponaron los oídos.

Y cuando sales del ascensor te hacen esperar en una cola y sucede una cosa que para mí fue lo más increíble del viaje, lo que más me ha gustado de NY. No lo voy a contar para nochafar la sorpresa a quien no haya ido. Inolvidable.
En el mirador puedes estar todo el tiempo que quieras. Son 360 grados, con cristal. Hay cafetería, tienda. Hacen una especie de pequeño espectáculo cada cierto tiempo.

Bajamos y directos a Times Square que el día anterior no lo vimos mucho tiempo.