VIENA (14 AGOSTO)
Dicho y hecho, a las 8:15h ya estábamos en la calle, el calor era prácticamente inexistente. Fuimos directos a visitar la Catedral de San Esteban; queríamos subir a las dos torres y visitar las catacumbas.
Sin apenas nadie en la puerta de la catedral
La Torre Norte es accesible por ascensor, pero la Torre Sur son 343 escalones. Menos mal que fuimos pronto porque encontramos pocos turistas, no me quiero imaginar cómo será aquella estrecha escalera compartida por los que suben y bajan a la vez. Y del calor ya ni os cuento. Las vistas no son especialmente espectaculares aunque están bien, en cualquier caso puede valer la pena subir a la Torre Norte que es la que tiene ascensor y una azotea de dimensiones grandes. En la Torre Sur puedes subir hasta una estancia en donde hay unas ventanas para poder echar un vistazo.
Al salir de la visita de las dos torres faltaba una hora para la apertura de las Catacumbas (abrían a las 10:00h; visita guiada), nos fuimos a dar una vuelta por la zona este del Innere Stadt (el distrito centro) y regresamos para visitar las Catacumbas.
Nunca visto antes, una maquina dispensadora de efectos religiosos
lo inusual es que este dentro de una iglesia.
Las Catacumbas fueron 30 min de fresquito reparador. A parte de eso tampoco son una maravilla. Si acaso las explicaciones que dan sobre los Habsburgo y algunos osarios serian lo más destacable.
Si los de las "Katakomben" ven esta foto se enfadaran mucho, está prohibido hacer fotos
Salimos de las “Katakomben” y vamos a visitar lo que es el mismísimo centro de Viena. Nuestro recorrido lo hicimos siguiendo la ruta que propone la Guía de “El País Aguilar”. Nos ahorramos todas las visitas a interior de Palacios, Museos, etc. etc. por decisión particular. (puede sonar a sacrilegio pero la verdad es que este tipo de visitas y en especial las que son guiadas si no están bien amenizadas nos aburren un poco, en fin, nadie es perfecto). Además, los puntos de interés más turísticos estaban atestados de gente.
.....y como que una imagen vale más que mil palabras, aqui os dejos unas pocas fotos de Viena para que os podais hacer una idea.
Quisimos ir a comer a nuestro restaurante español pero nos encontramos que al mediodía cerraban, de manera que decidimos ir por la noche. El Restaurante se llama “Lola”. Nos fuimos a otro Restaurante de la zona.
Ya hacia unas horas que el calor apretaba de lo lindo, lo más recomendable era irse al hotel ya que llevábamos desde las 8:15h caminando.
Tenía varias ideas para visitar al día siguiente en Viena según mis anotaciones, pero una propaganda que me dieron en el hotel de una empresa de servicios turísticos me hizo pensar que una visita a Bratislava (Eslovaquia) podría ser interesante. Entre otras cosas estas actividades en las que “te llevan” son más cómodas que empezar a caminar por tu cuenta y esto me acabó de convencer. Habíamos caminado más que Kung-Fu y nos merecíamos un descansito. Hice la reserva en el mismo Hotel.
Pasamos la tarde en el hotel y a eso de las 19:00h tomamos un taxi para ir al Prater y subir, como no, a la mítica noria.
La Noria tiene una exposición antes de subirse a ella que explica la historia de la atracción.
Apenas hicimos 15 minutos de cola para subir a la cabina de la Noria. Son cabinas bastante grandes y se agradece que no la llenen de gente, lo cual te permite moverte dentro de ella sin grandes dificultades para disfrutar de las vistas desde todos los ángulos. Una vuelta puede tardar unos 15-20 minutos.
Tras eso nos dimos una vuelta por el parque, subimos a alguna atracción y nos fuimos (en taxi) al Restaurante español en calle Gonzagagasse 14, 1010 Wien, Austria.
Comimos de maravilla a base de embutidos ibéricos, tortilla de patatas (que ricaaaaa), quesos, pulpo a la gallega (que no falte) y demás. Nos invitaron a los postres y café. De bien que comimos nos reservamos una mesa para cenar al día siguiente.
Salimos de cenar a eso de las 23:00h (inaudito en Viena). Nos apresuramos al hotel ya que mañana tenemos que madrugar un poco.









































