Día 8: Nos levantamos temprano y lucía el sol...bien!!! Porque la temperatura era fresca pero sin lluvia, asi que a desayunar por el centro y al Capitolio directos, ya que saqué las entradas gratuitas para la visita por internet desde España. A las 9.30 hay gente esperando en el Visitor Center, por lo que está bien madrugar para no pillar cola. Cuando entras, validas tus tickets con un personal super amable y entras a una especie de cine donde te explican la historia de Washington y el Capitolio, además de algo sobre los EEUU. Todo en inglés. Después te forman grupos donde te ofrecen auriculares para que escuches al guía desde cualquier parte. También en inglés. Mi mujer iba un poco perdida, hacía de traductor, pero no pasa nada, al final lo captó todo.
Te enseñan varias salas y te explican su historia. Así como la de las estatuas, pinturas y otras curiosidades que no voy a contar para no quitarle su atractivo.
Una visita que merece la pena. Cuando salimos, la cola era inmensa, por lo que vuelvo a recomendar, madrugar.
De ahí, cruzamos todo el Mall, hasta llegar a los archivos. Nos hicimos unas fotos, pregunté algunas cosas al portero de dicho edificio por curiosidad. Pasamos por el edificio del FBI, y no es más que eso, un edificio. No puedes entrar, te puedes hacer fotos y si tienes algún coche cerca del FBI, también.....yo lo hice
De ahí, a la Casa Blanca, que al principio me decepcionó, pero claro, puedes verla por delante, que la vista es desde más lejos, o por la parte de atrás que la vista es más cercana, donde se concentran las protestas y los grupos de turistas para hacer fotos. Había mucha seguridad, ya que al día siguiente venía el Papa.
De ahí, fuimos por los jardines donde están las ocas, hasta llegar al obelisco. No entramos, por lo que después de las fotos, nos fuimos recorriendo varios memoriales, hasta llegar al memorial de Lincoln. Muy chulo, el entorno también, con el lago en el centro y bien alineado con el Capitolio al fondo, como bien saben los masones. He de decir, que no esconden nada sobre esto, está claro que es una ciudad de masones y así lo creen sus pocos habitantes. Mucha simbología y mucha arquitectura masónica, la definen como una de las capitales de este movimiento.
De ahí, decidimos descansar, no si antes ver a un actor, a Dolph Lundgren (para el que no lo conozca, salió en Soldado Universal con Van Damme y en los Mercenarios entre otras). Vimos más memoriales sobre la segunda guerra mundial, Vietnam, Korea...Comimos por el centro de la ciudad, visitamos algunas tiendas, algún museo....hasta que nos fuimos para el hotel.
Como vimos que había partido....allá que fuimos sin saber el horario ni el precio. La reventa en esta ciudad es la leche. No había visto tanta reventa. Pero cualquiera se fiaba, por lo que preguntamos en taquilla y por 25 euros cada uno, teníamos entradas y en una zona fabulosa. Antes de entrar, decidimos ser mas fans, comprando 2 gorras del equipo. Después de ver varios puestos y precios, al final cada gorra 5 dólares y eso que las vendía al principio por 25 dólares....que cabrones!!! La cara de turistas seguro jajaja
Con nuestras pintas más de los Nationals, vimos el partido de béisbol, que recomiendo a todo el mundo. Es una pasada. Aunque no lo entiendas, acabas enterándote de cómo se puntúa. Además la emoción de la gente, la kiss cam, las canciones de cada jugador cuando batea y cuando tiene 2 strike, porque al 3º va fuera...para darle mas nervios al rival y más motivación a los suyos. No debía faltar los nachos, perritos, las patatas fritas....vamos alucinante. Eso de que se quedan las pelotas....es cierto, se vuelven locos por coger una. El rival era los Orioles de Baltimore....que nos ganaron 4 a 2....vaya por dios...Lo gracioso es que cuando no te enteras ya no sabes ni a quién aplaudes, pero solo pasó al principio, que me emocionaba hasta con el rival jajaja hasta que mi mujer dijo, no saltes más que te miran mal cuando puntúa el equipo contrario....el tema es que había gente de los 2 equipos mezclada y yo claro...enseguida me dejo llevar
Acabó la noche divertida y nos fuimos para el hotel a descansar. Antes cenaríamos en un restaurante que abre los días de partido, pero algo rápido y muy bueno todo.










