Día 9: Se acaba la estancia en EEUU. Y casualidad que llegaba el Papa a la ciudad para verse con Obama. Cuando cogimos el metro por la mañana, ya se notaba la seguridad. Había mucha gente en el metro y en las calles para ser temprano. Estaba claro que era la gente que había viajado o se había acercado a la capital para ver al pontífice. Nosotros no es que sigamos todo el tema de la iglesia, pero ya que estaba la figura del Papa por allí, pues verlo tampoco hace daño, así podremos decir que lo vimos. Llegamos a la Casa Blanca y estaba todo acordonado. Habían entradas con arcos de seguridad que llevaban al Obelisco y a la calle por donde pasearía el papamóvil. No esperamos mucho y aunque había gente, estábamos bien situados para poder verlo bien. Al poco tiempo, el murmullo de la gente y el alboroto de los más fieles, anunciaba su paso. Efectivamente, lo vimos muy cerca, pasó lento y simplemente lo anotamos como una anécdota más. Hicimos video y foto y de ahí a seguir viendo la ciudad. Eso sí, esquivando a gente y coches del FBI, CIA, Servicio Secreto, etc...
Quería ver el Verizon Center, el estadio del equipo de baloncesto de Washington, pero estaba cerrado por concierto. Aún así, pudimos ver algo del pabellón y sus alrededores, algunas tiendas y demás. Cerca, está el museo del espía. Simplemente por curiosidad, visitamos la parte gratuita, porque pagar por ver eso...a quien le guste pues bien. Fuimos a ver el museo del espacio. Yo ya he visto alguno por Europa y este está super bien. Muchos aviones históricos, modernos....Comimos, paseamos, fuimos a un Macy´s a ve si había suerte....y nada...odio este centro comercial, lo siento.
Visitamos el memorial de Jefferson, pasamos por el cementerio de Arlington y paramos en el Pentágono como despedida. Tenía una visita guiada, pero llegamos tarde, así que lo vimos por fuera. Mucha seguridad, los militares no hablan ni pueden del incidente del 11S en el Pentágono, cosa que me pareció extraña y algo había leído y por eso pregunté. Es un edificio grande, con muchos trabajadores, ya que nos pilló la hora de salida de todos ellos. No se puede hacer fotos ni video, pero bueno, alguna disimuladamente calló. Me impresionó las medidas de seguridad que hay para entrar, hasta para los propios trabajadores. Después ya era tarde, cogimos el metro, fuimos a cenar y a dormir, porque al día siguiente, el vuelo salía por la mañana y hacíamos escala en Charlotte para desde allí volver a Madrid.
El décimo día no hicimos gran cosa, por lo que considero que otra etapa para 2 chorradas, no merece la pena. Pero si haré recomendaciones y cosas a tener en cuenta para este tipo de viajes, y comentaré aquello que se me haya olvidado en las anteriores etapas.










