Recorrido del día según Google Maps: 285 km. Mapa:
Hoy tocaba caminata y por tanto para que no nos cogiera mucho calor había que madrugar. Como no estaba incluido el desayuno lo hicimos en la habitación con la cafetera que ponen y acompañado de lo que teníamos. Hicimos el “ritual” de preparación de la nevera y carga del coche. Echamos gasolina en la gasolinera de allí e iniciamos el día dirigiéndonos al
Bryce Canyon National Park, en donde entramos, enseñando ,nuevamente, la tarjeta anual. En diez minutos habíamos llegado pues el hotel tiene la ventaja que está en sus proximidades. Pese a su nombre este no es un verdadero cañón pues no existe un río que lo atraviese. Se podría describir como una larga carretera llena de miradores que dan al gran circo que forma las raras formaciones fruto de la erosión de la lluvia y el viento en esta tierra extraordinariamente roja y que reciben el nombre de “hoodos”.Se le puede dedicar más o menos tiempo según uno desee, pues todos los miradores tienen su parking al lado que permiten echar solo un vistazo aparte hay dos zonas más o menos lejana desde la entrada. La principal y atractiva va hasta Paria View y desde allí hacía Yovimpa Point que es el más lejano. Luego está la posibilidad de hacer distintas rutas de senderismo si se quiere conocer el parque más a fondo.
Nuestra visita consistió en dirigirnos con el coche al mirador llamado Sunset Point
y hacer la caminata más popular del parque, que empieza aquí: el Navajo Loop (que como su nombre indica es de ida y vuelta) pero cuando se llega abajo se puede conectar con la Queen´s Garden hasta subir de nuevo, pero por otro mirador llamado Sunrise Point y caminar hasta donde dejamos el coche bordeando el cañón.

Pese al nombre de los miradores en este parque no se puede ver salir, ni poner el sol, aunque la luz en esos momentos del día aumenta la belleza del rojo de la tierra. El recorrido viene a ser unos 6 km. con unos doscientos metros de desnivel por lo que la subida es moderadamente agotadora. Pero ello creo que acertamos en el sentido que lo hicimos pues pienso que haciendo la caminata en sentido contrario la subida es aún más extenuante. Pese a que se indica que se puede tardar de 2 horas y media a tres horas en hacerlo, nosotros lo hicimos parando a hacer fotos (muchas) solo dos horas. De tal manera que sobre las once, cuando el sol empezaba a quemar ya teníamos hecho el camino. La verdad es que las vistas a lo largo de la caminata son maravillosas.
Luego en el coche fuimos al Bryce Point y luego tras un largo tirón hasta Natural Bridge
y de nuevo volvimos por el mismo camino hasta abandonar el parque aunque antes de dejarlo del todo nos acercamos al Fairyland Point donde echamos el último vistazo a este bonito parque.
Sobre la una y media salíamos en dirección a Page. En esta zona muchos viajeros optan a pasar por otro parque nacional: el Zion Canyon pues coge de camino a Las Vegas. Es un parque que hay que hacer en bus todo él y parece ser que el aparcamiento no es mucho en su interior y más siendo domingo y hay que llegar hasta Springdale y desde allí tomar el bus gratuito que recorre el parque. Por todo ello lo omitimos de nuestro ruta pues además llegaríamos sobre las cuatro y parecía muy poco tiempo para visitarlo en condiciones.
En el camino paramos en Kanab a tomar unas hamburguesa en Wendy´s y luego seguimos.
La siguiente parada sería el Mirador de Wahweap que permite ver el artificial Lake Powell que realmente es una presa que alimenta el río Colorado y que es una zona donde se practica muchos deportes acuáticos. Es el escenario del comienzo del antiguo “Planeta de los Simios”, cuando cae la nave. Según nos acercábamos a dicho lugar observamos como ennegrecía a lo lejos el cielo y caían cortinas de agua por lo que parecía que íbamos a mojarnos. En la foto puede observarse Page y el puente que pasa sobre la presa de Glen Canyon y las cortinas de agua
Quizás en este video el agua es más visible.
Cuando paramos en el mirador, hacía un viento tremendo y empezaban a caer las primeras gotas, así que no pudimos disfrutar mucho de la vista.
Cuando llegó la lluvía ya nos torció los planes y la visita que pensábamos hacer al llegar hasta Horseshoe Bend lo dejábamos para el día siguiente ¡Que remedio!.
He de reconocer que como canarios no estamos acostumbrados a convivir con estos agentes metereólogicos y probablemente nos intimidan más.
Así que nos dirigimos bajo la lluvía al Hotel Super 8 Page-Lake Powell. Este hotel que pertenece a una cadena diríamos bastante económica tiene hoteles sencillos en su decoración pero con habitaciones limpias, amplias y cómodas que es lo que se pretende. Pese a lo de baratos, en Page eso es relativo pues esta ciudad, próxima a varios puntos de interés hace que los precios se disparen. Así pagamos 192,66 $ (inc. tax) por la habitación cuádruple con desayuno. Este cambio de plan era aún más de lamentar pues como habíamos vuelto a Arizona, ganamos una hora, por lo que a las cinco ya estábamos en la habitación.
Pero como todo no va a ser malo a las siete no dispusimos ir a cenar. Aquí hay una gran oferta de todo tipo de restaurantes. Nosotros habíamos elegido que fuera de comida mejicana. Inicialmente fuimos a uno llamado Fiesta Mexicana que tenía buenas referencias, que se fueron al garete cuando llegamos y nos recibieron fríamente diciendo que iba a tardar mucho una mesa, sin ninguna otra opción

. Mucha clientela tendrán para renunciar a siete personas dispuestas a comer. Nos fuimos pues a “El Tapatío”, que también estaba bastante lleno, pero nos dieron la opción que si no queríamos esperar podíamos ponernos en la terraza. Al principio hacía un poco de viento que había quedado seguramente de la tormenta, pero luego paró y estuvimos estupendamente (¿o sería por los margaritas que nos pedimos y como era de esperar eran de tamaño XL?).La comida riquísima. Nos salió por 93 $, a nosotros cuatro. Tras la cena nos fuimos a descansar. En esta ocasión no había sido el día muy apretado que digamos pero el cansancio de lo que llevábamos de viaje siempre lo nota el cuerpo. Mañana más.