ESTILO DE LA NARRACION:
Amigos: Un viaje son muchas vivencias, una avalancha de informaciones y experiencias. La mayor parte el conocerlas pueden ser utiles o ayudar, pero luego hay muchisimas cosas que no se cuentan bien porque son chorradas (del estilo : llamamos al ascensor en el hotel y tardo en llegar etc etc) o bien porque entrar dentro de la orbita de lo privado, como sentimientos o detalles particulares. Hay cosas menores, no menos importantes que no se cuentan porque vistas luego son tonterias, como por ejemplo que en Tanzania tienes que lavarte los dientes con agua de botella y lo mismo lavar el cepillo o las propinas que dejas o que si en el avion el señor de al lado dormitaba hacia ti, etc etc. Yo suelo ser serio contando y lo mismo poniendo fotos, el protagonista es el sitio, el relato, no yo. Bueno, espero que me comprendan y sean indulgentes

Para llegar a Tanzania desde Madrid no tienes muchas opciones, solo unas pocas compañías vuelan hasta Arusha, la ciudad a los pies del Monte Meru destino de nuestro viaje, asi que nos decidimos hacerlo con KLM y nos fue muy bien. La agencia organizadora en España fue Viajes Planeta Azul y la verdad que estuvo todo muy bien organizado, perfecto, todo se desarrolló según lo previsto, sin ninguna sorpresa. Nos indicaban en las instrucciones de viaje que remitieron por mensajero a nuestro domicilio, antes de partir, que el vuelo hacia Amsterdam salía a las 6 de la mañana y que había que estar en el aeropuerto 3 horas antes. Por eso salimos del hotel en Madrid donde nos quedamos esa noche a las 3 de la mañana. Llegamos a Barajas, terminal 2, KLM, y allí no había ninguna actividad, hasta casi las 5 no se animó la cosa. El vuelo partío a su hora, como todos los que tomamos, y se hace agradable, el personal es muy amable. Llegamos al monstruoso aeropuerto de Schiphol en Amsterdam, donde ya vamos rápido para hacer el transfer ya que vamos con el tiempo casi justo, pero justo todavía tenemos tiempo de comprar un enchufe adaptador para Tanzania, que nos habiamos olvidado de llevarlo. Alli los enchufes son como los de Inglaterra, de 3 patas rectangulares. Localizamos nuestra puerta de embarque hacia el Aeropuerto de Kilimanjaro (JRO), allí mismo esta la seguridad de la entrada y embarcamos en un avión grande, de los de 3-4-3 asientos, con pantalla individual. Te dan muchas atenciones en las 10 horas que dura el vuelo, bebidas y snacks segun quieras y el surtido de películas es inmenso. En el avión te entregan un simple formulario con las tipicas preguntas para realizar la visa de entrada. Llegamos ya oscurecido, sobre las 7 de la tarde, con una hora de diferencia con España, de mas. Nada mas salir del avión ya nos envuelve el aire de Africa, un olor acre, amargo pero agradable, como una mezcla de estiercol y especias . Ese será el olor caracteristico, aunque ya no lo notas en cuanto te habituas. Pagamos la visa, 50 $ por persona, recogemos el equipaje y ya salimos hacia fuera. Nos estan esperando. Se presenta nuestro guía Idy y luego nos presenta al chófer. La primera impresión de lo que vemos es buena, las instalaciones estan bien, un tipico aeropuerto no muy grande, como el de cualquier ciudad pequeña de España. La carretera que nos lleva hasta Arusha esta bien, asfaltada, el tiempo es bueno, de ir casi en manga corta. Llegamos a nuestro hotel, el New Arusha, que esta bien, una buen hall y la habitación amplia, con mosquitero. Bajamos a cenar y aqui ya notamos que si bien la comida es internacional, los sabores no son los mismos, los ingredientes no saben igual, pero todo muy bien. Cenamos, que esta incluido, menos las bebidas que se pagan aparte. Aqui, como no habiamos cambiado moneda ya empiezan los problemas con las vueltas, que no teniamos billetes pequeños en dolares, pero al final se soluciono. Asi acaba nuestro primer dia de viaje, muy cansados, pero muy ilusionados con la misteriosa Africa.