Este día desayunamos en el hotel, dejamos allí las mochilas y fuimos al Torii, donde se celebraba la fiesta “Tamatori-sai”. Este festival consiste en que dos grupos de hombres naturales dela isla se suben unos encima de otros formando una mini torre para intentar coger una pelota que está colgando de una estructura de madera mientras unos simpáticos monjes la zarandean para complicárselo al máximo.
Además, e imaginamos que a modo de aperitivo, estuvieron tocando dos bandas de percusión que imaginamos son típicas de allí. Qué pasada!



Había bastante público pero como era temprano se estaba a gusto y fue muy curioso y divertido ver la competición. Todos iban con los taparrabos típicos de sumo y se escurrían y se caían al agua cada dos por tres! Nos partíamosde risa viendo como se subían y se caían continuamente! Quizá sea como los anuncios de Fairy que echaban antes por la tele de Villaarriba contra Villaabajo. No sabemos cual de los dos equipos usó Fairy




Cuando terminó hicimos la ruta de senderismo en la que subes al monte Misen. www.japan-guide.com/e/e3456.html Es muy recomendable ir bien provistos de agua porque arriba no hay agua potable y está el típico puesto que se hace de oro. Nosotros uno por otro al final la casa sin barrer. Pensábamos que era el otro el que la llevaba y a mitad de camino nos dimos cuenta de que el agua se había quedado abajo.




También se puede subir con el teleférico pero nosotros preferimos disfrutar del paisaje. Además el teleférico te deja en un punto en el que igualmente tienes que andar con el calorcito apretando. Como podéis ver, somos unos machacas! De todas formas compensan las vistas arriba del todo. Empezamos a las 10.00 y terminamos sobre las 13.00. Una ruta muy bonita con unos paisajes muy chulos, para echar la mañana bien a gusto.


Cogimos las mochilas que habíamos dejado en nuestro alojamient. De vuelta, que pena ver como se iba haciendo cada vez más pequeño el Torii en esta isla tan maravillosa.
Esa noche ya dormíamos en Kioto pero paramos en Hiroshima para conocer el Memorial Park. Para llegar tenéis que coger el tranvía 2 o el 6, cualquiera sirve. No os llevará mucho más de dos horas, tres siendo generoso… Lo malo es que había tanta gente que era difícil acercarse a leer los cartelitos o ver los trozos de ropa de los que allí por desgracia estaban cuando explotó la bomba, los restos calcinados de utensilios incluso juguetes, o hasta la sombra dejada por una persona en una fachada debido a la radiación.
La verdad es que el parque es bonito, y el museo… bueno… es algo que hay que ver…aunque salgas con el ánimo un poco por los suelos. Luego fuimos al punto exacto donde explotó.




Y ya rompiendo totalmente con el pasado entramos en una de las calles comerciales (Hondori Street) llenas de luz, color, música y gente que hace que olvides un poco la visita.
