Nos levantamos a las 4:30 de la mañana para ver amanecer desde Yaki Point, un punto de la línea amarilla de autobús, pero cuando llegamos a la parada nos dijeron que el autobús no saldría hasta dentro de 30-40min. ¡¡¡Oh Noooo!!!¿¿¿ Pero como podía ser esto??? con todo lo que habíamos madrugado!!!¡¡Si esperábamos para entonces nos lo perderíamos, ya habría amanecido!!
Así que decidimos ir en coche, llegamos, y vimos que la entrada hacia Yaki Point estaba prohibida. En verano por la afluencia de gente tiene el acceso restringido y solo dejan pasar minusvalidos, pero esto lo supimos después.
Pero bueno ¿y ahora que? Nos quedamos parados decidiendo que hacer, cuando vimos que un coche pasaba delante de nosotros dirigiéndose a Yaki… pues detrás que él que fuimos…
La verdad que fue una locura!! porque nos podían haber multado, se nos podía haber llevado el coche la grúa, a saber… pero en ese momento no pensábamos, teníamos tantas ganas de ver amanecer desde este punto que no pensamos en las consecuencias, solo en disfrutar del momento.
La señora del coche al que seguimos nos dijo que aparcáramos detrás de ella para dejar espacio al bus y eso hicimos, y por suerte 1.5h después cuando regresamos el coche seguía ahí y sin multas!!
Desde este punto el amanecer es espectacular. Ver como poco a poco el cañón se va iluminando y tiñendo de un color rojizo es precioso. Hicimos bien en madrugar (y en saltarnos la prohibición de aparcar, aunque esto no os lo recomiendo, ya os digo que tuvimos demasiada suerte), se ven unas vistas impresionantes desde aquí.
Después de ver amanecer fuimos a desayunar y a recorrer algunas zonas del parque que nos faltaban. Como el día anterior no nos había dado tiempo a acabar la ruta roja terminamos de ver los miradores que nos faltaban.
A las 10.15 teníamos cita con la empresa Papillon para sobrevolar el GC en helicóptero. Y nuevamente fue una experiencia magnífica, ver el Gran Cañón desde las alturas es indescriptible, no hay palabras, para mi es una obligación si visitas este parque.
He de reconocer que me daba un poco de miedo, pero una vez en el aire no se siente nada, y de verdad que vale la pena. El trayecto es cruzar el cañón y volver, pero es impresionante verlo desde esta perspectiva. Ves puntos que desde los miradores es imposible ver y te das cuenta de lo realmente grande y profundo que es.
Yo tuve la suerte de ir junto al piloto, o mejor dicho pilota
Después volvimos a entrar al parque para terminar de ver los miradores de la ruta amarilla y, mas tarde, salir por Desert View Drive.
En la Desert View fuimos parando en todos los miradores y vimos varios ciervos en libertad atravesando la carretera, así que cuidado con ir rápido. Según te ibas alejando la altura del cañón iba siendo menor y se podía ver el cauce del colorado.
El último punto de la Desert View, el navajo point, es uno de los mas visitados. Aquí se encuentra la Torre Vigia Navaja, que es visitable, y una de las mejores vistas del río Colorado en el Cañón.
Nos despedimos del Gran Cañón entonces, y nos dirigimos a Monument Valley.
Habíamos reservado en el hotel The View por las vistas que tiene, para ver amanecer al día siguiente, pero finalmente esto no fue posible.
Cuando estábamos llegando nos cayó el diluvio universal, y no tenía pinta de abrir.
Cuando llegamos al hotel, desde la habitación veíamos como se habían formado ríos por todo el parque, muchos de los coches que visitaban el parque en ese momento quedaron atrapados.
Como poco había que hacer descansamos, cenamos prontito en el restaurante del hotel y nos fuimos a dormir.
Sobre la cena decir que nos gustó mucho y las cantidades son enormes, a nosotros nos sobró un plato completo que pedimos para llevar. Además fue una cena especial por las vistas de las que pudimos disfrutar. Despues de la tormenta salio el arcoiris y pudimos disfrutar de una estampa preciosa, hasta los trabajadores del hotel salieron a hacer fotos.