Nos levantamos, desayunamos y nos fuimos directos a Horseshoe Bend. Es un meandro del río Colorado a su paso por Page. Hay que hacer una pequeña ruta para llegar hasta él. El día estaba nublado y la hicimos bien, pero la gente recomendaba llevar agua bastante agua si es un día de calor porque no hay ninguna sombra.
Las vistas son espectaculares, un punto imprescindible si se pasa por Page.
Si os asomáis al borde tened cuidado ya que no existe ningún tipo de protección y en días con aire puede ser peligroso, yo que soy un poco temeraria ahí me planté de pie en todo el borde, incluso me senté con las piernas colgando, mientras mi marido se ponía malo de verme jajaja. Tengo que decir en mi favor que no hacia ni gota de viento
Después de esto teníamos reserva a las 11 en el Antilope Canyon, un parque gestionado por los indios navajos, por lo que no vale el pase anual de parques nacionales. Tuvimos que pagar 48 dolares por cabeza. Teníamos la reserva desde hacía meses, en la hora más cara (es la más espectacular para ver el cañón), el sol está arriba y la luz que entra lo hace impresionante… y se hacen unas fotos increíbles…, pero nosotros, de nuevo, tuvimos muy mala suerte y estaba nublado, incluso nos llovió en algún tramo del recorrido, y no pudimos verlo en todo su esplendor.
De verdad que hemos tenido muy mala suerte con el tiempo, cuando preparamos el viaje leímos que Julio es el mes más seco y con más calor de toda la Costa Oeste (a excepción de San Francisco, que tiene su propio micro-clima). Pues bien, a nosotros nos llovió en LA, el Gran Cañón, Monument Valley, Antílope Canyon, Bryce Canyon, SF y en algún que otro punto del viaje; ¡para que veáis que no os podéis fiar! De todas formas, a pesar de la lluvia, disfrutamos del viaje muchísimo.
Nosotros visitamos en Upper Antelope Canyon. El Cañón nos pareció precioso, a pesar de que la luz no era la idónea. Es muy estrecho y alto. Como punto negativo decir que había muchísima gente para lo pequeño que es el cañón.
Cuando llegas te suben junto a tu grupo en una camioneta (unas 10 personas) y te llevan a la entrada del cañón, que esta como a unos 5 minutos. El trayecto es agitado, la camioneta va a través de arena de desierto y vas botando todo el tiempo.
Cada grupito lleva su guía, que va explicando todo e indicando como sacar las mejores fotos en todo momento.
Después de esto dejamos Page, y nos dirigimos a Bryce Canyon. Dormimos en el Best Western Plus Ruby's Inn, un hotel muy bonito y acogedor (fue uno de los que más me gustó) el lobby era de película, y la cena y el desayuno estuvieron riquísimos.
De camino a Bryce me encanto la zona de Red Canyon, una lástima la escased de tiempo para poder visitarlo
Durante el camino comenzó a llover, y cuando llegamos a Bryce diluviaba y no tenia pinta de abrir. Así que decidimos tomarnos la tarde de descanso. Dejamos las maletas y fuimos a relajarnos a la piscina y jacuzzi del hotel. Cuando salimos de la piscina había dejado de llover, así que pese a que seguía amenazando tormenta fuimos a ver un poco del parque y a hacer fotos mientras atardecía.
Este parque fue una gran sorpresa, no pensé que me fuese a gustar tanto pero la verdad es que es impresionante, casi es más bonito que el Gran Cañón. Desde luego que este viaje estaba superando todas mis expectativas!
Cenamos en el hotel y nos fuimos pronto a dormir, la mañana siguiente habría que madrugar más de lo previsto si queríamos terminar de ver el parque y conocer Zion.