Hoy salimos de Pingyao dirección a Xi’an, otro de los destinos más ansiados del viaje porque podríamos ver los Guerreros de Terracota. Desayunamos en el hotel, el mismo desayuno que el día de ayer. A las 08:00 nos esperaba Joahana para trasladarnos a la estación de tren. Hoy montaríamos en un tren bala que en tan sólo tres horas nos dejaría en nuestro destino.
El tren súper cómodo, nada que ver con los dos anteriores, asientos muy espacioso y sobre todo muy límpio. Llegamos de forma puntual a nuestra estación de Xi’an North.
OJO, a la salida del andén ya hay gente preguntándote si quieres que te lleven a tu hotel. Tened cuidado ya que te ofrecen precios muy altos, te engañan diciendo que tu hotel está muy lejos. Menos mal que esto ya lo había leído en este foro y me informé de las distancias de los hoteles a las estaciones de tren o aeropuertos.
En la estación buscamos la parada de taxis y allí tomamos uno, nos costó hasta nuestro hotel 51 yuanes. El hotel era el Golden Flower Sangri-La, un hotel bastante bueno con piscina. Llegamos al hotel y primera sorpresa (agradable), allí nos esperaba una persona de recepción que se llamaba Caroline, hablaba un perfecto inglés y nos ayudó a hacer el check-in y nos acompañó hasta nuestra habitación. Nos dio información sobre la ciudad y de cómo movernos por ella, muy agradable.
Cuando llegamos a la habitación, pensábamos que era una cámara oculta, nuestra segunda sorpresa. La habitación era como un piso, medía más de 100 metros cuadrados, pensábamos que se habían equivocado nosotros reservamos una habitación estándar con cama de matrimonio y ésta tenía hasta cocina!!! Estábamos encantados. La habitación era la 791.
Era hora de comer, cruzamos la calle y nos metimos en un centro comercial que había en frente del hotel, se llamaba algo así como “The Town of Te”. Allí nos metimos en un restaurante, intentamos pedir una mesa con señas, con el libro y nada, ningún camarero nos entendía. No sé que se pensarían que íbamos a hacer en un restaurante a la hora de comer…
Después nos fuimos al hotel. Como íbamos a estar dos días más en Xi’an y llevábamos una tralla considerable en nuestro cuerpo, decidimos tomarnos este día de relax. Hicimos un poco de colada y nos fuimos a la piscina del hotel a disfrutarla un poco. Probamos hasta la sauna.
Ya relajados, nos arreglamos y nos fuimos a cenar. Volvimos a probar el mismo centro comercial, pero esta vez otro restaurante. La cena nos salió por 50 yuanes. Una vez terminamos nos fuimos al hotel para descansar.
