Llegábamos al final de nuestras vacaciones en Mallorca, y como nuestro avión salía a las 14:20 h. en la práctica el día nos quedaba en nada, teniendo en cuenta la antelación con la que había que estar en el aeropuerto y que antes debíamos devolver el coche de alquiler.
A las ocho y media ya estábamos en pie y antes de desayunar aprovechamos para ir haciendo poco a poco las maletas, organizando documentación y cosas que habíamos comprado, etc. Y sobre las nueve y poco ya estábamos entrando en el comedor a desayunar con toda la calma del mundo. Es decir, en mi caso con la tostada de rigor, la tortita con chocolate y trozos de fruta (piña y sandía) que había por allí.
Como dije en el caso de la cena, se aplica lo mismo en el desayuno: no ha sido el mejor buffet en el que he estado pero era más que suficiente. Lo que había estaba bien pero escaseaba en variedad.
ÚLTIMO BAÑO EN LA PLAYA Y DESPEDIDA DEL HOTEL
Como íbamos bien de tiempo, decidimos que iríamos a darnos el último baño a la playa.
Nos pusimos de límite entre las 11 y las 11 y cuarto de la mañana para ir bien de tiempo a devolver el coche y al aeropuerto.
Así pues, después de desayunar subimos a la habitación a terminar de hacer las maletas y dejarlo todo listo para irnos en cuanto regresásemos. Nos cambiamos y bajamos por las escaleras que dan acceso del hotel directamente a la playa... Eran sobre las diez de la mañana y ni decir tiene que a esas horas no había practicamente nadie sobre la arena (ni siquiera socorristas) y estuvimos bastante a nuestro aire.
Como el agua allí está muy caliente, es cómo si te estuvieses dando una ducha en tu casa y no existe el riesgo de "corte de digestión"
para los que más respeto tengáis a meteros después de comer. Por la tanto no tardamos en meternos en el agua de forma totalmente tranquila, y aprovechar para jugar con las palas. En resumen, algo que habíamos hecho por todas las calas y playas de la isla por donde habiamos estado.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Estaríamos sobre una hora por allí, más que suficiente, y a las once ya estábamos subiendo por las escaleras a nuestro hotel, a ducharnos rápidamente y cambiarnos. Todo fue bastante ágil, ya que teníamos todo preparado para irnos. En cualquier caso, no estaba de más una última revisión a la habitación y comprobamos que no nos dejábamos nada.
Llegaba la hora de irnos. Bajamos a recepción a devolver las tarjetas-llave de la habitación y pagar y llevarnos las ensaimadas que habíamos encargado la noche anterior (tres por cada uno de nosotros). Y estando todo correcto ya abandonamos el hotel y nos fuimos a por el coche, comprobando que al menos esa noche estaba como lo habíamos dejado, sin espejos movidos ni nada raro. También nos aseguramos de que el Fiat Punto estuviese en perfectas condiciones para que no nos pudiesen decir nada cuando lo devolviésemos.
DISCUSIÓN ENTRE EMPLEADAS DE "HIPER RENT A CAR", EL COCHE DEVUELTO SIN PROBLEMAS Y TRASLADO INMEDIATO AL AEROPUERTO
Arrancamos ya en dirección a devolver el coche, recordando que la oficina de "Hiper Rent a Car", el concesionario con el que habíamos alquilado el coche, estaba en Can Pastilla y allí era donde teníamos que ir a dejarlo, antes de que nos llevasen en un microbús hasta el aeropuerto (que está prácticamente al lado).
Última vez que hacíamos un recorrido que nos habíamos hartado a hacer en esta semana, ya que era por donde teníamos que pasar obligatoriamente casi para ir a cualquier punto de Mallorca. Cogimos la autovía Ma-1 en dirección a Palma y posteriormente la circunvalación Ma-20, que volvía a estar muy transitada de coches, y nosotros fuimos con calma, ya que pensábamos que íbamos bien de tiempo y no era plan tener un disgusto el último día de vacaciones y encima arriesgarnos a perder el vuelo por un accidente, por muy tonto que fuese.
Justo al final de esta ronda, ya llegamos a la autovía Ma-19, una carretera por la que habíamos ido el día anterior a Es Trenc, pero que en esta ocasión el recorrido sería bastante más corto, ya que estábamos justo al lado del aeropuerto de Son Sant Joan, e incluso antes estaba la salida de Can Pastilla.
Tan sólo un par de kilómetros después ya encontramos este desvío y desde allí ya todo era muy sencillo. Como medio kilómetro a la izquierda estaba el concesionario, pero antes debíamos ir en dirección contraria (a la derecha) a repostar en la gasolinera más próxima. Cuando recogimos el coche, nos recomendaron que así lo hiciésemos para devolver el tanque lleno y no nos metiesen ningún sobre cargo.
Como el depósito lo teníamos prácticamente seco
nos dejamos casi unos sesenta euros en volver a llenarlo, pero bueno, a lo largo de esta semana habíamos gastado dos tanques enteros para recorrer toda la isla varias veces, con lo cual la opción del Fiat Punto no había sido en absoluto una mala opción en cuanto a consumo se refiere.
Y con todo ya preparado y listo, pegamos la vuelta y nos dirigimos directamente a "Hiper Rent a Car". En la ida ya habíamos tenido la incomodidad de tener que esperar una hora a que llegase el microbús al aeropuerto, y para ese momento aún tendríamos otra situación cómica-surrealista que menos mal que se solventó rápido, porque si no, no habría sido tan "cómica".
Eran sobre las doce del mediodía, con lo cual el avión despegaba en algo más de dos horas y fuimos algo sobrados de tiempo... Y menos mal, porque lo primero que nos encontramos cuando aparcamos el coche fue una cola de otras tres o cuatro parejas y el microbús de traslado al aeropuerto con el motor ya arrancado.
Es decir, ya empezaba a temer que nos tuviesen un rato en la cola antes de revisar el coche para ver que estaba todo bien, y si encima se iba en ese momento el microbús, a saber cuánto tardaría en volver. Encima, esa cola estaba atendida sólo por una señora alemana (o al menos tenía el identificativo de hablar en alemán y español) y era extranjera.
Y lo más esperpéntico es que en la misma sala y en un rincón había otras dos empleadas tomándose un café y de risas, con lo que la única persona que estaba atendiendo acabó por enfadarse y reclamarle a una de ellas que le ayudase que se había formado una cola tremenda.
Esa otra chica se le rebotó y le metió algunas voces, como que estaba en su momento de descanso, pero al final se puso a atender también la cola con bastante mala cara. Y yo mientras, estando en la cola, diciéndole al del microbús que al menos esperase a que los que estábamos allí fuésemos atendidos, cosa a la que el hombre accedió (el chófer era bastante amable).
Lo cierto es que la cola se movió rápido desde ese momento y nos tocó la empleada que estaba tomándose el café y a la que le recriminaron que no estuviese ayudando. Nos atendió con cara de perros, revisó rápido el coche, comprobó que el depósito estaba lleno y nos dijo que estaba todo correcto, con lo que ya nos pudimos ir.
El microbús nos estaba esperando y el traslado fue bastante rápido, en menos de cinco minutos, a la terminal de salidas del aeropuerto de Son Sant Joan. Ahora sí que nuestras vacaciones en Mallorca habían finalizado.
¿SÓLO DOS ENSAIMADAS?
Y COMIDA EN EL BURGER KING MIENTRAS ESPERÁBAMOS PARA EMBARCAR
Estábamos en el aeropuerto y nuestro vuelo a Salamanca era el de Air Europa UX7252, que despegaba a las 14:20 h. Son Sant Joan durante años ha sido el que más tráfico aéreo tenía en España pero a la hora de la verdad era muy sencillo orientarse por allí, ya que sólo tiene una terminal y no es tanto jaleo como por ejemplo Barajas.
Lo primero que hicimos fue ir al mostrador de Air Europa a facturar el equipaje, ya que el Check In lo habíamos realizado la tarde anterior por internet y ya teníamos nuestras tarjetas de embarque. Y en ese momento tuvimos una sorpresa desagradable... Nos dio por preguntar y la chica del mostrador nos dijo que sólo podíamos subir al avión dos ensaimadas por persona
¿Pero qué pasa aquí, si en el hotel nos habían asegurado que eran tres y por eso fue la cantidad que compramos? Bueno, al menos todavía había remedio, porque acabamos metiendo en una de las maletas dos de las ensaimadas (las más pequeñas), aunque existía el temor de saber cómo llegarían a Salamanca. Afortunadamente, las maletas llegaron en buen estado y las ensaimadas también.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Ahora bien, el enfado llegó cuando comprobamos que había gente en nuestro vuelo con tres ensaimadas... ¿Pero qué cachondeo es el que se trae el personal de Air Europa?
Bueno, el caso es que ya teníamos el equipaje facturado y había que pasar el arco de seguridad antes de ir a los locales comerciales y hacer tiempo antes de despegar. A esta zona se accedía por unas escaleras que daba a un gran pasillo que daba a dos accesos al arco. Nosotros fuimos al de la izquierda, pero cuando llevábamos un rato andando, nos encontramos con personal del aeropuerto diciendo que estába cerrado y que fuésemos al otro... Pues nada, media vuelta.
Una vez allí, pasar por el arco fue rápido, ya que había bastante gente atendiendo. Y así ya sólo quedaba esperar y encontrar algún sitio para comer. Nada más pasar el control, nos encontramos con el Burger King, donde había mucha gente haciendo cola y alguna tienda "Duty Free" de esas habituales en los aeropuertos con unos precios desproporcionados.
Avanzamos un poco por los pasillos de la terminal a ver si encontrábamos alguna opción más para comer, pero los restaurantes y cafeterías eran caros, así que acabamos por regresar y hacer cola en el "Burger King".
Encargamos dos menús, uno de ellos con patatas y otro con aros de cebolla, pero lo curioso del sitio es que cada uno de estos menús costaban unos dos euros más del precio habitual, pero bueno, es lo que había si querías comer.
Lo pedimos todo para llevar y nos dirigimos ya a la puerta de embarque a esperar tranquilamente. Hay que señalar que en el aeropuerto de Mallorca la zona de llegadas y salidas es la misma, y el mismo pasillo largo que por donde habíamos llegado una semana antes, alternándose los turistas que llegaban y los que nos íbamos.
Cuando localizamos la puerta que nos correspondía, nos sentamos y nos pusimos a comer nuestras hamburguesas, patatas y aros de cebolla. Y la sorpresa fue que justo al lado de la puerta de embarque que nos correspondía había otro Burger King. Así que cuando acabamos de comer, nos pedimos unos helados BK Fusión.
DESPEGUE PUNTUAL Y LLEGADA A SALAMANCA ANTES DE TIEMPO. NUESTRAS VACACIONES HABÍAN CONCLUÍDO
Al tiempo que estábamos comiendo, iba llegando el resto de pasajeros a Salamanca y mientras nos llamaban para embarcar fuimos entreteniendo el tiempo con las tablets, internet y mandando whatsapps.
No hubo que esperar mucho tiempo, y el vuelo despegó incluso a lo mejor unos cinco minutos antes de la hora prevista. Tiempo para ver por la ventanilla las últimas panorámicas aéreas de la catedral de Palma y la bahía con Magalluf y el hotel donde habíamos estado alojados mientras íbamos ganando altura.
Hacía buen tiempo y el viaje fue completamente relajado. Y en apenas una hora, justo el tiempo que dio para ojear alguna revista y poco más, estábamos aterrizando en el aeropuerto de Matacán.
Efectivamente, las tres y media, media hora antes de lo previsto, estábamos bajando las escaleras del avión y yendo hacia la terminal. Lógicamente ese aeródromo no es Barajas
y todo fue muy rápido. En unos diez minutos ya teníamos nuestras maletas y fuimos rápidamente a por nuestro coche en dirección a Salamanca.
Finalmente, a las cuatro de la tarde ya estábamos en nuestra casa, con lo que "colorín colorado", esto se ha acabado.
A las ocho y media ya estábamos en pie y antes de desayunar aprovechamos para ir haciendo poco a poco las maletas, organizando documentación y cosas que habíamos comprado, etc. Y sobre las nueve y poco ya estábamos entrando en el comedor a desayunar con toda la calma del mundo. Es decir, en mi caso con la tostada de rigor, la tortita con chocolate y trozos de fruta (piña y sandía) que había por allí.
Como dije en el caso de la cena, se aplica lo mismo en el desayuno: no ha sido el mejor buffet en el que he estado pero era más que suficiente. Lo que había estaba bien pero escaseaba en variedad.
ÚLTIMO BAÑO EN LA PLAYA Y DESPEDIDA DEL HOTEL
Como íbamos bien de tiempo, decidimos que iríamos a darnos el último baño a la playa.
Nos pusimos de límite entre las 11 y las 11 y cuarto de la mañana para ir bien de tiempo a devolver el coche y al aeropuerto.Así pues, después de desayunar subimos a la habitación a terminar de hacer las maletas y dejarlo todo listo para irnos en cuanto regresásemos. Nos cambiamos y bajamos por las escaleras que dan acceso del hotel directamente a la playa... Eran sobre las diez de la mañana y ni decir tiene que a esas horas no había practicamente nadie sobre la arena (ni siquiera socorristas) y estuvimos bastante a nuestro aire.
Como el agua allí está muy caliente, es cómo si te estuvieses dando una ducha en tu casa y no existe el riesgo de "corte de digestión"
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Estaríamos sobre una hora por allí, más que suficiente, y a las once ya estábamos subiendo por las escaleras a nuestro hotel, a ducharnos rápidamente y cambiarnos. Todo fue bastante ágil, ya que teníamos todo preparado para irnos. En cualquier caso, no estaba de más una última revisión a la habitación y comprobamos que no nos dejábamos nada.
Llegaba la hora de irnos. Bajamos a recepción a devolver las tarjetas-llave de la habitación y pagar y llevarnos las ensaimadas que habíamos encargado la noche anterior (tres por cada uno de nosotros). Y estando todo correcto ya abandonamos el hotel y nos fuimos a por el coche, comprobando que al menos esa noche estaba como lo habíamos dejado, sin espejos movidos ni nada raro. También nos aseguramos de que el Fiat Punto estuviese en perfectas condiciones para que no nos pudiesen decir nada cuando lo devolviésemos.
DISCUSIÓN ENTRE EMPLEADAS DE "HIPER RENT A CAR", EL COCHE DEVUELTO SIN PROBLEMAS Y TRASLADO INMEDIATO AL AEROPUERTO
Arrancamos ya en dirección a devolver el coche, recordando que la oficina de "Hiper Rent a Car", el concesionario con el que habíamos alquilado el coche, estaba en Can Pastilla y allí era donde teníamos que ir a dejarlo, antes de que nos llevasen en un microbús hasta el aeropuerto (que está prácticamente al lado).
Última vez que hacíamos un recorrido que nos habíamos hartado a hacer en esta semana, ya que era por donde teníamos que pasar obligatoriamente casi para ir a cualquier punto de Mallorca. Cogimos la autovía Ma-1 en dirección a Palma y posteriormente la circunvalación Ma-20, que volvía a estar muy transitada de coches, y nosotros fuimos con calma, ya que pensábamos que íbamos bien de tiempo y no era plan tener un disgusto el último día de vacaciones y encima arriesgarnos a perder el vuelo por un accidente, por muy tonto que fuese.
Justo al final de esta ronda, ya llegamos a la autovía Ma-19, una carretera por la que habíamos ido el día anterior a Es Trenc, pero que en esta ocasión el recorrido sería bastante más corto, ya que estábamos justo al lado del aeropuerto de Son Sant Joan, e incluso antes estaba la salida de Can Pastilla.
Tan sólo un par de kilómetros después ya encontramos este desvío y desde allí ya todo era muy sencillo. Como medio kilómetro a la izquierda estaba el concesionario, pero antes debíamos ir en dirección contraria (a la derecha) a repostar en la gasolinera más próxima. Cuando recogimos el coche, nos recomendaron que así lo hiciésemos para devolver el tanque lleno y no nos metiesen ningún sobre cargo.
Como el depósito lo teníamos prácticamente seco
Y con todo ya preparado y listo, pegamos la vuelta y nos dirigimos directamente a "Hiper Rent a Car". En la ida ya habíamos tenido la incomodidad de tener que esperar una hora a que llegase el microbús al aeropuerto, y para ese momento aún tendríamos otra situación cómica-surrealista que menos mal que se solventó rápido, porque si no, no habría sido tan "cómica".
Eran sobre las doce del mediodía, con lo cual el avión despegaba en algo más de dos horas y fuimos algo sobrados de tiempo... Y menos mal, porque lo primero que nos encontramos cuando aparcamos el coche fue una cola de otras tres o cuatro parejas y el microbús de traslado al aeropuerto con el motor ya arrancado.
Es decir, ya empezaba a temer que nos tuviesen un rato en la cola antes de revisar el coche para ver que estaba todo bien, y si encima se iba en ese momento el microbús, a saber cuánto tardaría en volver. Encima, esa cola estaba atendida sólo por una señora alemana (o al menos tenía el identificativo de hablar en alemán y español) y era extranjera.
Y lo más esperpéntico es que en la misma sala y en un rincón había otras dos empleadas tomándose un café y de risas, con lo que la única persona que estaba atendiendo acabó por enfadarse y reclamarle a una de ellas que le ayudase que se había formado una cola tremenda.
Esa otra chica se le rebotó y le metió algunas voces, como que estaba en su momento de descanso, pero al final se puso a atender también la cola con bastante mala cara. Y yo mientras, estando en la cola, diciéndole al del microbús que al menos esperase a que los que estábamos allí fuésemos atendidos, cosa a la que el hombre accedió (el chófer era bastante amable).
Lo cierto es que la cola se movió rápido desde ese momento y nos tocó la empleada que estaba tomándose el café y a la que le recriminaron que no estuviese ayudando. Nos atendió con cara de perros, revisó rápido el coche, comprobó que el depósito estaba lleno y nos dijo que estaba todo correcto, con lo que ya nos pudimos ir.
El microbús nos estaba esperando y el traslado fue bastante rápido, en menos de cinco minutos, a la terminal de salidas del aeropuerto de Son Sant Joan. Ahora sí que nuestras vacaciones en Mallorca habían finalizado.
¿SÓLO DOS ENSAIMADAS?
Estábamos en el aeropuerto y nuestro vuelo a Salamanca era el de Air Europa UX7252, que despegaba a las 14:20 h. Son Sant Joan durante años ha sido el que más tráfico aéreo tenía en España pero a la hora de la verdad era muy sencillo orientarse por allí, ya que sólo tiene una terminal y no es tanto jaleo como por ejemplo Barajas.
Lo primero que hicimos fue ir al mostrador de Air Europa a facturar el equipaje, ya que el Check In lo habíamos realizado la tarde anterior por internet y ya teníamos nuestras tarjetas de embarque. Y en ese momento tuvimos una sorpresa desagradable... Nos dio por preguntar y la chica del mostrador nos dijo que sólo podíamos subir al avión dos ensaimadas por persona
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Ahora bien, el enfado llegó cuando comprobamos que había gente en nuestro vuelo con tres ensaimadas... ¿Pero qué cachondeo es el que se trae el personal de Air Europa?
Bueno, el caso es que ya teníamos el equipaje facturado y había que pasar el arco de seguridad antes de ir a los locales comerciales y hacer tiempo antes de despegar. A esta zona se accedía por unas escaleras que daba a un gran pasillo que daba a dos accesos al arco. Nosotros fuimos al de la izquierda, pero cuando llevábamos un rato andando, nos encontramos con personal del aeropuerto diciendo que estába cerrado y que fuésemos al otro... Pues nada, media vuelta.
Una vez allí, pasar por el arco fue rápido, ya que había bastante gente atendiendo. Y así ya sólo quedaba esperar y encontrar algún sitio para comer. Nada más pasar el control, nos encontramos con el Burger King, donde había mucha gente haciendo cola y alguna tienda "Duty Free" de esas habituales en los aeropuertos con unos precios desproporcionados.
Avanzamos un poco por los pasillos de la terminal a ver si encontrábamos alguna opción más para comer, pero los restaurantes y cafeterías eran caros, así que acabamos por regresar y hacer cola en el "Burger King".
Encargamos dos menús, uno de ellos con patatas y otro con aros de cebolla, pero lo curioso del sitio es que cada uno de estos menús costaban unos dos euros más del precio habitual, pero bueno, es lo que había si querías comer.
Lo pedimos todo para llevar y nos dirigimos ya a la puerta de embarque a esperar tranquilamente. Hay que señalar que en el aeropuerto de Mallorca la zona de llegadas y salidas es la misma, y el mismo pasillo largo que por donde habíamos llegado una semana antes, alternándose los turistas que llegaban y los que nos íbamos.
Cuando localizamos la puerta que nos correspondía, nos sentamos y nos pusimos a comer nuestras hamburguesas, patatas y aros de cebolla. Y la sorpresa fue que justo al lado de la puerta de embarque que nos correspondía había otro Burger King. Así que cuando acabamos de comer, nos pedimos unos helados BK Fusión.
DESPEGUE PUNTUAL Y LLEGADA A SALAMANCA ANTES DE TIEMPO. NUESTRAS VACACIONES HABÍAN CONCLUÍDO
Al tiempo que estábamos comiendo, iba llegando el resto de pasajeros a Salamanca y mientras nos llamaban para embarcar fuimos entreteniendo el tiempo con las tablets, internet y mandando whatsapps.
No hubo que esperar mucho tiempo, y el vuelo despegó incluso a lo mejor unos cinco minutos antes de la hora prevista. Tiempo para ver por la ventanilla las últimas panorámicas aéreas de la catedral de Palma y la bahía con Magalluf y el hotel donde habíamos estado alojados mientras íbamos ganando altura.
Hacía buen tiempo y el viaje fue completamente relajado. Y en apenas una hora, justo el tiempo que dio para ojear alguna revista y poco más, estábamos aterrizando en el aeropuerto de Matacán.
Efectivamente, las tres y media, media hora antes de lo previsto, estábamos bajando las escaleras del avión y yendo hacia la terminal. Lógicamente ese aeródromo no es Barajas
Finalmente, a las cuatro de la tarde ya estábamos en nuestra casa, con lo que "colorín colorado", esto se ha acabado.