Martes 21 de octubre. Mi cuarto día completo en el Noroeste de EEUU, y el día después de la catástrofe.
Ayer, tras la visita a Mt St Helens, me pegué una paliza de 200km para llegar hasta la costa, casi en la frontera entre los estados de Washington y Oregón. El motivo principal era recorrer parte de la costa de Oregón para visitar dos parques que había visto recomendados: Cannon Beach y Ecola State Park.
Pero lo cierto es que el desastre de ayer me hizo pensar bastante sobre si no habré abarcado demasiado y apretado poco. El éxito de mi viaje anterior hizo que los 4200km que había recorrido entonces en coche en solo 11 días se me hubiesen pasado volando; pues disfrutaba de un tiempo estupendo ( a pesar de los -20ºC y alguna nevada que otra) y había podido ver todo lo que me había planeado.
Pero cuando el tiempo no acompaña o surgen imprevistos que no te dejan ver como había previsto, surgen las dudas y temores.
El tiempo hoy sigue sin mejorar de todo y temo que se pueda torcer como ayer, así que tomo la decisión de prescindir de la ruta por la costa y vuelvo al interior, a la siguiente etapa. Lo reconozco. No fue una buena idea hacer tantos kilómetros desde el interior hacia la costa para después volver al interior. una pérdida de tiempo. Una mala decisión. Pero hay que continuar.
Tras abandonar la ruta costera, vuelvo al interior y tengo que rodear la capital del estado de Oregón. Ya solo espero que no me pase como en Seattle.
Afortunadamente, la circunvalación de Portland está despejada y rodeo la ciudad sin problemas. Me dirijo al este en paralelo al río Columbia hacia la zona de foresta del Monte Hood, pero de camino haré una parada en Multnomah Falls.
Multnomah Falls es la mayor cascada del estado de Oregón con 620 pies de caída. Además de su espectacularidad, existe un trail que sube la montaña por lo que puedes disfrutar de la vista tanto desde su base como desde la parte más alta. La verdad es que después de varios días en los que apenas caminaba, ya me estaba apeteciendo hacer un poco de ejercicio al aire libre.
El lugar no tiene pérdida porque está al lado de la autovía que discurre paralela al río Columbia; bien señalizada y con un montón de gente a todas horas. Hay un amplio aparcamiento en la entrada y tras las fotos de rigor desde la base, toca hacer pie por un camino que sube en zig-zag por un acantilado. lo cierto es que estuve a punto de abandonar a mitad de trayecto, pero mi orgullo no me lo permitía. Ya había abandonado suficientes veces en este viaje, así que poco a poco conseguí llegar a la cima. También me animaría ver las caras de los sufridores caminantes que subirán mientras yo haré el camino de bajada...




La cascada desde abajo. El camino pasa por ese puente intermedio entre los dos tramos de la cascada, después sube por la izquierda. En el centro, el camino por el bosque húmedo en torno a la cascada. A la derecha: la vista desde arriba, en una plataforma construida al uso.
La caminata me ha recargado las pilas a pesar del cansancio que me ha producido. Pero me ha animado a seguir adelante. De nuevo en el coche, Sigo hacia el este junto al río Columbia hasta el condado de Hood River, donde tomo rumbo sur hacia el Monte Hood.
El paisaje es bonito, aunque quizás un poco repetitivo, pues todo son granjas y montes de pinos. La carretera principal, la Hwy 35, rodea el monte por el este y el sur. Precisamente en la ladera sur se encuentra la Timberline Lodge Ski Area. Si el día estuviese despejado (que no lo está) tendría una amplia vista de medio estado de Oregón, pues la cumbre del Mt Hood es la más alta del estado (3426m). En el área recreativa, a 1800m, hace un frío que pela y hay bastante niebla; con lo que de vistas, nada. Es un poco frustrante. Las ganas de matar van aumentando, pero espero que no sea porque el Timberline Lodge se usó para las escenas exteriores del Hotel Overlook de la película "El Resplandor"...
Casi mejor me bajo antes de que aparezca Jack Nicholson con el hacha...
Esta zona de América debe ser muy fotogénica, y me estoy encontrando referencias a cada paso, pues en la zona de Vancouver se rodó gran parte de Expediente X y Snoqualmie fue elegido para dar vida al pequeño pueblo de Twin Peaks.
Continuo la ruta hacia el sur, y mi última parada de hoy será un parque estatal denominado Smith Rock, así que espero que la roca de ese tal señor (o señora) Smith sea interesante.
Smith rock se considera el lugar de nacimiento de la escalada deportiva moderna, y como no, también ha sido escenario de varias películas, incluyendo westerns.
El tiempo ha mejorado de manera clara y el atardecer promete ser como el de ayer. Smith rock es un parque pequeñito, con una serie de formaciones rocosas ideales para la escalada, y un río que serpentea entre ellas. Hay varios caminos para realizar trails; y realmente este parque gana puntos si se visita al atardecer, pues la luz del sol transforma esas rocas en fuego ardiente de color brillante.



Varias vistas del pequeño pero resultón Smith Rock State Park
Tras este bello atardecer, me quedan cerca de 150km hasta Chemult, que viene siendo como el último pueblo perdido en el culo de Oregón en pleno High Desert, y cuya existencia posiblemente se deba en exclusiva al ferrocarril primero y a la parada y fonda de camioneros en la actualidad. El caso es que dispone de un pequeño supermercado y un par de establecimientos "hoteleros" de los cuales yo he elegido el más barato y que está regentado por un pakistaní o hindú o algo parecido. Es un motel de carretera, pero está limpio y la habitación es espaciosa.
Cuando ya estaba instalado, oigo en la lejanía el pitido inconfundible de un tren de mercancías americano. En mi anterior viaje me había quedado con las ganas de grabar en vídeo (friki que es uno) el paso de uno de estos interminables convoyes de mercancías, así que en cuanto oí aquel lejano bocinazo no me lo pensé dos veces, salí de la habitación corriendo con mi móvil, crucé el aparcamiento del motel, después atravesé la carretera con cuidado de que no me atropellase ningún camión, me metí por la calle de la estación, atravesé dos manzanas (realmente cutre-manzanas porque el pueblo parece un decorado de película western) y tras pasar el aparcamiento de la estación pude subir al andén mientras todavía el tren seguía pitando a casi un kilómetro de allí. Se ve que la velocidad punta de estos trenes no es su fuerte. A pesar de que me faltaba el aliento y tuve que apoyarme en una farola para mantenerme quieto, me salió un vídeo de ¡¡¡tres minutos!!! bastante majo. Una lástima que no pueda colgarlo aquí...
Esta es mi única noche en Oregón. Mañana ya habré alcanzado California.