A las 7:15 reservamos el taxi que nos llevaría al aeropuerto de Krabi en el Sleep Whale Express, la guest house en la que pasamos la noche, nos costó 350THB tras rechazar la primera oferta por 400THB. Volamos de nuevo con Thai Lion Air hasta el aeropuerto de Don Mueang y al llegar a Bangkok esta vez no tuvimos malos entendidos con el taxista, nos puso el taxímetro, le dimos la dirección del hotel y le dijimos que tirase por el peaje en total pagamos 450THB.
Esta iba a ser nuestra última noche en Tailandia y había reservado un hotel muy chulo para darle una sorpresa a Vanesa, nos quedamos en el Mode Sathorn Hotel. Llegamos sobre las 11:30 y nos dijeron que la habitación no estaría lista hasta las 14:00, así que dejamos las mochilas allí y nos fuimos en metro a dar una vuelta por el Parque Lumpini.
La calor que hacía era aplastante, estuvimos viendo los varanos acuáticos que campan a sus anchas por el lugar y dando un paseo. Junto a la valla del parque comenzaba un mercado de comida en el que terminamos comiendo un par de noodles soup que no fuimos capaces de comernos, no nos gustó mucho aunque intentamos terminarnos el cuenco nos fue imposible.
Volvimos al hotel a que nos dieran las llaves de la habitación con la enorme suerte de que a la recepcionista le caímos en gracia, bien sabe dios por qué, pero decidió hacernos un upgrade de la habitación, yo había reservado una de las normalitas y ya me parecía de lujo y la recepcionista nos dio las llaves de una business executive en la planta 20 del rascacielos, no le pusimos ninguna pega. La habitación era una pasada.
Estuvimos en la piscina del hotel hasta el atardecer y luego nos fuimos a cenar por la zona de Silom Road que nos gustó mucho, había mucha variedad de bares y restaurantes de todos los precios. Nosotros cenamos en Siam House Cafe y estuvo muy bien.
Para rematar la noche nos tomamos unas copas en la terraza de la planta 38 de nuestro hotel desde la que se veían todos los rascacielos.
Esta iba a ser nuestra última noche en Tailandia y había reservado un hotel muy chulo para darle una sorpresa a Vanesa, nos quedamos en el Mode Sathorn Hotel. Llegamos sobre las 11:30 y nos dijeron que la habitación no estaría lista hasta las 14:00, así que dejamos las mochilas allí y nos fuimos en metro a dar una vuelta por el Parque Lumpini.
La calor que hacía era aplastante, estuvimos viendo los varanos acuáticos que campan a sus anchas por el lugar y dando un paseo. Junto a la valla del parque comenzaba un mercado de comida en el que terminamos comiendo un par de noodles soup que no fuimos capaces de comernos, no nos gustó mucho aunque intentamos terminarnos el cuenco nos fue imposible.
Volvimos al hotel a que nos dieran las llaves de la habitación con la enorme suerte de que a la recepcionista le caímos en gracia, bien sabe dios por qué, pero decidió hacernos un upgrade de la habitación, yo había reservado una de las normalitas y ya me parecía de lujo y la recepcionista nos dio las llaves de una business executive en la planta 20 del rascacielos, no le pusimos ninguna pega. La habitación era una pasada.
Estuvimos en la piscina del hotel hasta el atardecer y luego nos fuimos a cenar por la zona de Silom Road que nos gustó mucho, había mucha variedad de bares y restaurantes de todos los precios. Nosotros cenamos en Siam House Cafe y estuvo muy bien.
Para rematar la noche nos tomamos unas copas en la terraza de la planta 38 de nuestro hotel desde la que se veían todos los rascacielos.