Salimos temprano, parando en Thun, en el centro, con parquímetro. Bien conservado, con dos puentes con tejado, y muy bonita la subida hasta el castillo. Hicimos el pequeño recorrido que circula por el foro.




Seguimos por Interlaken, hacia Lauterbrunen, donde aparcamos, de nuevo con parquímetro en un gran parking cercano a la cascada que caracteriza al pueblo, típico de montaña, mucha madera y los clásicos paisajes Suizos, campos verdes y picos nevados, con su iglesia de tejado puntiagudo. La cascada, impresionante, pero el paseo hasta pasar por la parte de atrás, estaba cerrado.



Seguimos a las cascadas de Trummelbach, que están muy cerca. El aparcamiento no se paga, pero la entrada, 11 CHF por persona, y en efectivo. Se sube un ascensor inclinado hasta el sexto “piso”, y de aquí, hasta el décimo, por escaleras, y luego bajar todo. Es un torrente de agua, que cae, casi vertical, por entre la montaña. Muy llamativo, especialmente por el ruido y la velocidad con que baja el agua. Hay que llevar chubasquero.



Seguimos camino hacia Lucerna. Atravesamos bonitos paisajes, en los que de vez en cuando se ven las viñas en terrazas, muy curiosas. Parecen cuidadas como si fueran jardines. En la zona entre Lausana y Montreux están declaradas Patrimonio de la Humanidad.
En Lucerna dejamos el coche en un parking céntrico (2CHF la hora o fracción, en efectivo), porque necesitábamos más de las dos horas que te suelen dejar en la zona azul o los parquímetros. Comimos junto al puente de la Torre (aquí es donde nos ofrecieron pagar en euros). 55€ una ensalada de pollo y una hamburguesa, todo muy competo, y las cervezas. Caro, pero son los precios que se manejan por allí.
Hicimos el recorrido por los puentes, catedral y zona antigua, llegada hasta el León, y subida por la muralla del castillo. De nuevo, el recorrido que se propone en el foro para Oruxmaps







De camino a Lausana, teníamos previsto parar en Biel/Bienne y Neuchatel, pero se nos había hecho tarde y nos limitamos a pasar con el coche por el centro. Neuchatel nos pareció que merecía una parada, pero quedó para otro viaje.
Llegamos a Lausanne ya sobre las siete, con el hotel alejado del centro, así que en lugar de coger el Bus, fuimos en coche; nos costó aparcar un poco, y lo hicimos en la zona baja, ya sin pagar, por la hora, pero con unas cuestas tremendas hasta la Catedral. Nos pareció muy bonita la parte antigua de la ciudad, con una catedral preciosa, escaleras cubiertas por tejados, y una zona peatonal bastante amplia. El ambiente, muy bueno (era viernes) con terrazas a tope y mucha chavalería, hasta que echó un buen chaparrón, corto, 10 minutos, pero intenso, que dejó las calles vacías. Nos gustó mucho, y se nos quedó la zona del puerto, pero no había tiempo para más.
Quinto Día. Regreso
El avión salía a las 11:40, así que dejamos Lausanne, para poder dar un paseíto por la zona de Naciones Unidas, Cruz Roja… de Ginebra. Aparcamos en zona azul, con el disco. Estaba todo cerrado, y no había mucho movimiento, supongo que por ser sábado.
Rellenamos el depósito de gasolina. Habíamos visto diésel a 1.35CHF, pero en Ginebra era más caro, 1.55CHF. Con 58€ dejamos más de lo que había cuando lo cogimos. Pero se lo merecieron. Entregamos el coche, y al bus que te lleva desde la zona de coches de alquiler hasta el aeropuerto.
Una hora de retraso, que, como siempre, era culpa de otros, y a casita.