]Sobre las 5:30 abrimos el ojo, quieras o no, porque el despertador natural nos llama, todos los pajaros uno a uno no quieren que nos durmamos y con sus gorgoritos nos dan los buenos días. Mejor despertador imposible! En la noche hemos oído también unas pisadas al lado de la tienda, algún animal de visita! Pero tranquilos, porque aquí la tienda se cierra enganchando las cremalleras con un candado. Pero nos sentimos segurísimos en todo momento. Ningún problema, los masais vigilan siempre. Preparamos todos los achiperres y a las 7 estamos desayunando. También servido en mesa. Patata con judías, salchichas, crepes, tortilla, tostadas, zumo, café…todo muy rico. A las 7:30 cruzamos el puente y alla vamos!
Nada más salir, nos topamos con las hienas acabando su jornada nocturna.llevan un pequeño botín, los últimos restos de un pequeño ñu
Pasamos por donde ayer por la tarde estaba nuestro amigo el leopardo por si seguía por allí. Y premio! Allí seguía, un piso por encima en su casa del árbol pero allí repanchingado.
Y con los restos de su botin al lado
Y una pobre hiena, se acercó al coche a mirarnos porque la llegaba el olor de la pieza que había en el árbol, pero tras un rato olisqueando decidió que le tocaría esperar a que el leopardo diese cuenta de ella y se marcho.
Continuamos y a lo lejos vemos unos cuantos coches. Aquí, donde se ven mas de 3 coches juntos, algo hay. Y en efecto, otro guepardo atravesando la hierba. Todo tranquilo. Y como no, Kasimba nos plantó en primera fila para el espectáculo. Tranquilo pasó por delante de nosotros y siguió su camino.
mientras, un pequeño chacalito espera agazapado
Te choca un poco ver al guepardo caminando tan tranquilote, ya que siempre le asociamos a la rapidez y la velocidad. Pero nada, el con su paseo matutino tan pichi! Más adelante, parada técnica para vaciar y estirar piernas y pisar por primera vez la tierra del mara. Y para hacer un poco el tonto con nuestros chicos!
Seguimos y de nuevo mas elefantes, una manada cerca de unos matorrales. Solos para nosotros.
Y a continuación uno de los momentos mejores del dia, un grupo de leonas y sus cachorros en mitad de la hierba disfrutando de su almuerzo, un ñu.
Allí pegados a ellos, en el silencio, el oir sus respiraciones, como sonaban los huesos al quebrarse, el olor de la carne….fue un momento increíble! Difícil de explicar con palabras! Tras un buen rato disfrutando de un momento, no fácil de ver, seguimos por las verdes praderas viendo un monton de manadas de ñus y de cebras que tuvimos la suerte de ver porque la migración desde el Serengueti ya había empezado a entrar hacia unos días.
Y entre todos ellos una familia de guepardos también con su almuerzo,
Mientras los buitres volvían a esperar su turno, hasta que los gatitos se alejaron y los buitres empezaron tímidamente a aterrizar para comenzar su festín.
Continuamos por praderas llenos de animales
Hasta subir a una loma por la que bajaremos hasta el rio mara. Desde lo alto, unas impresionantes vistas de las llanuras con el rio mara al fondo.
Nos cruzamos con unas grullas coronadas
una garza
Hasta que llegamos al rio
Allí nos esperan tumbados en la arena o retozando en el agua, un montón de hipos
Y más alla cocos al sol
También por aquí ronda una familia de paquidermos
Después de un rato bordeando el rio y disfrutando de las vistas
Nos disponemos a buscar una acacia solitaria donde poder comer. Todas están llenas! Pero nuestros guias no cejan y al final una acacia enorme en la que hay tres coches en grupo se marchan y ocupamos nuestro sitio en la mesa. Eso es un picnic y lo demás son tonterías! Sentados en el suelo de la sabana africana comiendo un refrigerio y solo escuchando el sonido del aire! Experiencia increíble!
El picnic no estuvo mal, agua, zumo, sándwich, pollo, fruta y bollo. Para ser un picnic, estuvo bastante decente. Comenzamos a desandar nuestros pasos que queda mucho camino de vuelta al camp. Al para por donde estaban las leonas con los cachorros por la mañana, vemos que se han llevado la comida a cobijo bajo un arbusto, pero allí siguen con sus mini simbas.
Seguimos y a lo lejos, podemos ver a un elefante enoooooorme, un macho alfa de al menos cuatro metros. Nos acercamos y nos paramos.
Justo pasa por el camino, pero justo al pasar, se para en mitad y mirándonos empieza a menear la cabeza y la trompa, como diciendo, os quitáis u os quito! Coño que acojone cuando empieza a andar hacia nosotros! Que susto! Kasimba arrancó el coche y marcha atrás a toda leche! Se nos pusieron de corbata!
Según cruzamos uno de los muchos arroyuelos que hay, una grulla que estaba bañándose arranca su vuelo.
Y justo antes de llegar al hotel, divisamos muy cerca una familia de jirafas, la jirafa masai. Es graciosísimo verlas con lo altas que son espatarradas comiendo del suelo.
Después de un dia muy largo y muy intenso, en el que hemos visto muchas cosas, llegamos al camp sobre las 17:30.
Aprovechamos lo que queda de luz, para dar una vuelta por el recinto. Y asomarnos a un mirador que hay por encima de un árbol con vistas al mara, escuchando de fondo a los ñus.
Según volvemos hacia nuestro tent, nos cruzamos con una pandilla de mangostas que parecen querer jugar al escondite con nosotros.
Aprovechamos las ultimas horas desde la terraza del tent, más bonitas imposible!
Y después de una ducha y una buenísima cena, nos vamos a pasar nuestra ultima noche en este maravilloso camp que tanto nos gustó!