Y llegó el día tan esperado!!! Nos íbamos a Borneo, a ver los orangutanes. Durante la planificación del viaje tuve muchas dudas entre ir a Sumatra o a Borneo. Ir a Sumatra habría salido más barato, pero era una experiencia diferente ya que tenías que ir caminando por la selva. El año pasado ya hicimos un trekking bastante intenso por la selva en Corcovado (Costa Rica), con lo que esta vez nos hacía más gracia vivir la experiencia de viajar en Klotok a través del río Sekonyer e ir bajando a verlos en las plataformas de alimentación. Habíamos leído tan buenas experiencias en otros blogs, que no queríamos perderlo por nada del mundo!
A parte de los vuelos y hoteles, esto es lo único que ya teníamos reservado desde BCN. Tras una larga búsqueda de agencias que se dedicaban a realizar estos tour, contacté con varias de ellas pero me decanté Orangutan Applause. Tenía muy buenas críticas en tripadvisor y fue la que mejor precio nos dio. Pactamos 5.6 millones por un klotok compartido con otra pareja, pero al llegar allí nos devolvieron 600K porque querían que pagáramos lo mismo que la otra pareja. Este gesto nos impresionó la verdad. Así que al final fueron 5 Millones unos 335€ los dos. Después comparando precios con otras parejas que vimos durante el camino comprobamos que el precio al que todos habían llegado era lo mismo o muy parecido, con lo que es algo bastante estándar. Había klotoks de diferentes medidas y calidad. El nuestro era de los grandecitos, y estaba bastante bien. Teníamos ducha, lo cual lo agradecimos bastante ya que la humedad te hace acabar pegajoso pegajoso.
Nuestro vuelo a Pangkalan bun salía a las 8.30 con Kal Star y tardaba una hora. Escogimos un vuelo bastante temprano porque habíamos oído que solía haber muchos retrasos y cancelaciones en los trayectos a Borneo y no queríamos perdernos ver cómo alimentan a los orangutanes en la primera plataforma de alimentación. Dessy, la chica con la que contactamos para el tour nos había dicho que nos vendrían a recoger al aeropuerto. Ocurrió que Kal Star nos informó justo la noche anterior que el vuelo se adelantaba media hora, aunque finalmente acabó saliendo a la hora inicial. El vuelo muy bien, nada de turbulencias y además nos dieron un bollo y agua. Estaba un poco preocupada por esto de que estubiera en la lista negra de la UE, pero nada...mejor incluso que el vuelo con Air Asia. Se trataba de un avión muy pequeñito, que como curiosidad no tenía asientos B ni E. Pasaba de la A a la C y de la E a la F. Tampoco tenía fila 13. Al bajar cogimos nuestras maletas y las verificaron mediante una pegatina que te enganchan en la tarjeta de embarque. Esto es para comprobar que no te llevas la de otra persona, la verdad lo vi muy útil. Claro que también es el aeropuerto más pequeño que he visto en toda mi vida, no creo que en el de BCN fuera muy factible.
Allí nos estaba esperando Bayu, el hermano de Dessy, que nos metió en un taxi mientras él iba detrás con su moto. Fuimos hasta Kumai, donde está el puerto desde donde salen los klotoks. Dessy nos atendió y llevó hasta el klotok, donde nos dieron agua nada más llegar. Al poco rato vino la pareja con la que íbamos a compartir el klotok. Se llamaban Carlos y Manon. Él era catalán y ella holandesa pero hablaba un español perfecto, así que no tuvimos problemas de comunicación en todo el viaje. Vivían también en BCN. Pasamos una aventura muy amena con ellos dos.

Nuestro Klotok y los compis de viaje
La tripulación contaba con el guía, la cocinera, el conductor del barco y un ayudante. Nos trataron super bien, como reyes, y la comida estaba deliciosa!!! Nos daban 5 comidas al día, sin repetir ningún plato (sólo el arroz blanco, claro jajaja) y estaba todo muy muy bueno. Vaya, que nos metimos unos bueno menús degustación, además de que había mucha cantidad en los platos, era imposible de acabar.
Tuvimos problemas con una pieza del motor del klotok y nos quedamos tirados de camino a la primera estación. Por suerte otro barco de la misma agencia nos remolcó hasta la estación, así que no nos perdimos nada. Trajeron una pieza de recambio y lo estuvieron arreglando, aunque dio algún problemilla más durante los días de viaje, pero bueno, nada que nos impediera disfrutar de la aventura.
El primer día parábamos en la primera estación, dónde a las 3 de la tarde se alimentaba a los orangutanes. No tenemos palabras para describir lo que vimos... fue una pasada!! Vimos a unos 12 orangutanes aproximadamente ir a comer los plátanos que les traían. Había de muy muy pequeñitos, siempre agarrados a sus mamás. Alguno bajaba, se llevaba un plátano y cuando se lo acababa bajaba a por otro, y luego estaban los más ansiosos que se llenaban los pies y manos de bananos y luego intentaban llevárselos todos a la vez para no tener que volver (perdiendo, claro está, muchos bananos por el camino jajaja). Fue genial verlos tan de cerca.


De vuelta al klotok teníamos nuestra merienda preparada. De camino por el río fuimos viendo muchos monos Proboscis, endémicos de Borneo. Eran muy graciosos. He de decir que la broma de ver a los Proboscis me salió cara... Estaba en una punta del barco haciendo fotos con mi cámara cuando de golpe el guía, desde la otra punta empezó a chillar que fuéramos corriendo para enseñarnos algo. Yo salí corriendo hacía allí llena de emoción... Pues bien, no llegué muy lejos. Justo a mi lado había un pequeño murito de unos 40 centímetros que se tenía que pasar para cruzar a la otra parte del barco. Al tener justo ese murito al lado de mis piernas y mirar para adelanté no lo vi. Todo el mundo que me conoce sabe que soy bastante torpe... así que zas...de repente vi el suelo en toda mi cara
. Los que estaban en el barco se quedaron parados, asustados porque no me movía. Yo sin embargo estaba mirando mi cámara... destrozada. Cuando me puse de pie todo el mundo me empezó preguntarme si estaba bien y yo respondía sí sí...pero por dentro me moría de dolor, aunque lo que más me dolía era ver mi cámara así en ese momento. Pero no paraban de dar mucho énfasis a si mi cara estaba bien..y a ver, me dolía el golpe en la nariz pero fuera de eso no me notaba sangre ni nada..así que me preocupé pensando "ay madre cómo me debe haber quedado la cara". La cosa es que se pensaban que me habría roto algún diente, pero no, seguían todos ahí. Eso sí, me acordé del talegazo tooodo el viaje. La rodilla se me puso negra a los 30 minutos de la caída, y flexionarla me dolía horrores. El dedo pulgar de la mano izquierda aún me duele... así que para coger la mochila durante el viaje fue bastante molesto. Y la nariz bueno...al inflarse un poco me costaba respirar y luego en el futuro al ponerme las gafas de snorkel me dolía... pero sí, romperse un diente en medio de la selva habría sido peor. Por la cámara no se pudo hacer nada más...la podía encender pero el objetivo no funcionaba, así que tiramos de móvil todo el resto del viaje.. una pena. Por suerte no nos llevamos la reflex, ni otra cámara digital más buena que me había ofrecido mi madre. Yo, que ya me conozco, la dije a mi madre que no me la quería llevar por si se me rompía... si es que qué previsora soy...
Mono Proboscis
Por las noches nos preparaban las dos camas de matrimonio en la cubierta, con mosquitera, y una mesa para cenar con velitas. Muy cuco todo.

Nuestra cenita a la luz de las velas
He de decir que nos llevamos Malarone porque habíamos leído que tanto en Borneo como en Lombok había riesgo pero a mi no me picó ni un mosquito en todo el viaje y a Roger sólo le picó algo (no sabemos el qué, pero le dejó el cuerpo lleno de marcas) en Gili Trawangan. Con lo que no seguimos con el tratamiento.
Al día siguiente fuimos a dos plataformas más "Camp Leakey I" y "Camp Leakey II". En el primero daban de comer a las 9 y en el segundo a las 14. Durante el trayecto el paisaje también tuvo un cambio bastante pintoresco. El primer tramo de río es más ancho y el agua tiene apariencia marrón. En cambio, a partir de un punto el río se empieza a estrechar y el agua se ve negra. Según el guía a esta parte del río le llaman "Río Coca Cola". El cielo se reflejaba perfectamente en esta parte del río y provocaba un efecto visual muy muy chulo. Se hacía difícil diferenciar el cielo del agua.

Primera parte del río

Segunda parte del río - "Río Coca-cola"
Vimos muchos más orangutanes en el primero que en el segundo. También aparecieron por allí unos cuantos jabalíes (bastante curiosos) y un gibón grisáceo. La verdad que el gibón nos hizo muchísima gracia, se movía con un flow...jajaja son díficiles de ver así que tuvimos suerte.



Mono Gibón huyendo con su manjar

Uno de los jabalíes más raros que hemos visto nunca...
De lo que no tuvimos suerte fue que no vimos a TOM, el macho alfa, una lástima. Nos pareció muy curioso el hecho de que los orangutanes crezcan en volumen (sobre todo su cara) cuando ganan una pelea y se hagan pequeños cuando la pierden.
También nos contaron varios guías que había un orangután que se llamaba Roger, pero que no lo veríamos porque estaba en el hospital debido a una pelea que tuvo recientemente y en la que le habían dado pal pelo. Roger se quedó con las ganas de ver a su tocayo.
También vimos los típicos macacos de pelo gris y cola larga que luego vimos en muchos sitios como el Monkey Forest de Ubud.
Cuando estábamos a punto de volver al bote tras visitar el último punto de alimentación vimos al orangután "Marco" debajo de una caseta de madera. Apoyándose en una baranda en plan relax. Nos pusimos bastante cerca, haciéndonos fotos con él. En una de estas fotos le dio por tirarse al suelo. Acto seguido se puso "disimuladamente" a hacer la croqueta aproximándose a nosotros. Yo empecé a correr y todos dimos voz de alarma. Varios guías se acercaron corriendo y Marco se fue hacia otra zona. Menudo susto nos metió el amigo!!

Con nuestro amigo Marco, antes de que nos diera el sustito
Por el camino fuimos conociendo a otras parejas que estaban haciendo el mismo recorrido que nosotros. Sobre todo coincidimos varias veces después con una pareja, él madrileño y ella cordobesa).
La segunda noche yo pensaba que íbamos a dormir en un sitio iluminado por luciérnagas, como había leído en varios blogs...pero no fue así. No tuvo nada de especial. Vimos algún cocodrilo pequeño por la noche, iluminándolo con la linterna. En el río está prohibido bañarse a causa de los cocodrilos, ha habido un par de muertos en el pasado a causa de esto. Menos mal que cuando me caí no me fui al agua patos!
Finalmente el tercer día nos dejaron pronto en el aeropuerto ya que la pareja con la que compartimos klotok tenía un vuelo a las 11. El nuestro era a las 13.25 con Kal Star de nuevo. Volábamos a Surabaya para luego coger otro avión, esta vez de Citilink, a Bali. Dessy se vino a despedir de nosotros al puerto y nos dio unos regalos de recuerdo que la verdad nos pareción un detalle muy bonito. Eran postales de orangutanes, rupias en billetes del año 1992 y un llavero. En el aeropuerto aprovechamos para ver un poco la ruta que queríamos hacer los siguientes días por Bali, ya que todavía no teníamos nada muy definido; sólo que el primer día visitaríamos un poco el sur y el resto de días haríamos excursiones de un día desde Ubud.
El vuelo de Surabaya a Bali salía a las 18 y tardaba una hora, pero como en Bali hay que adelantar el reloj otra hora, llegamos a las 20 hora local de Bali. Algo curioso que nos pasó es que ese día era festivo por ser el Día de la independencia de Indonesia (17 agosto) y en la cola del check in los trabajadores dejaron de hacer todo lo que estaban haciendo y se pusieron a hacerse fotos con nosotros y la pareja de madrileño y cordobesa, eso sí, mientras no paraban de darnos banderitas de Indonesia para que posáramos
Al llegar cogimos un taxi de los oficiales del aeropuerto que nos llevó a nuestro hotel de Seminyak por 150K. Lo vimos muy caro, pensábamos que sería la mitad, pero eran los precios oficiales que aparecían en la pared. Al parecer salir del aeropuerto de Denpasar es más caro que entrar... En nuestro hotel nos habían dicho que venir a recogernos costaba 350K por ser tarifa de medianoche... en serio la habitación me cuesta 300K y el taxi 350K por considerar las 8 de la tarde tarifa de medianoche??? bueno, ya os podéis imaginar dónde les mandé.
Llegamos al hotel, dejamos las cosas y nos fuimos a cenar algo por la zona de la playa, que quedaba bastante cerca. De camino vimos un puestecido donde se ofrecían excursiones. Le comentamos al chico nuestra idea: ir al día siguiente por algunas playas del sur, ver uluwatu, subir hacia tanah lot para ver el atardecer y acabar en Ubud. Decía que lo de tanah lot era un poco imposible teniendo en cuenta lo que queríamos hacer y acabar en Ubud, pero nos modificó un poco la ruta y pactamos ver el atardecer en uluwatu mientras veíamos la danza Kechak. El hecho de dejarnos en Ubud sería un tute importante, pero nos rebajó el precio inicial de 800K a 700K. Visto todo lo que hicimos al día siguiente, la verdad que el precio estaba muy muy bien. Quedamos en que empezaríamos el día siguiente a las 9.
La zona de la playa nos sorprendió mucho. Me dices que es Lloret y me lo creo... todo lleno de discotecas, hoteles y garitos con la música a tope, gente con la palabra Taxi taxi en la boca... menos mal que sólo íbamos a estar ahí una noche para ver el contraste. Nos fuimos a unos puffs de la playa a tomarnos unos cócteles con unos nachos mientras veíamos como pinchaba una DJ. La verdad que acostumbrados a los precios de Yogya, nos dolió un poco la cartera... con lo pagamos por dos cócteles y unos nachos (algo más de 200K) podríamos haber comido muchos días en Yogya!!! Pero bueno, allí todos los precios eran similares.

Garito de la playa de Seminyak
Nos fuimos a dormir para prepararnos para el que fue el día de más tute de todo el viaje!!