Como comentaba en la etapa anterior, en Seminyak contratamos a un chófer con el que pasaríamos todo el día recorriendo un poco el Sur de Bali para acabar finalmente en Ubud.
En un principio, no queríamos estar en el Sur de Bali por todo lo que se comenta de que es muy turístico y caro. Pero finalmente, cómo queríamos ver Uluwatu, decidimos pasar un día viendo un poco las playas de allí.
El chófer nos pareció idéntico al chico con el que habíamos hablado la noche anterior. Al preguntarle, se trataba de su hermano. Comentamos el hecho de que llevábamos nuestras mochilas grandes porque acabaríamos en Ubud y que por favor las guardara a salvo con vigilancia y no hubo ningún problema; se quedó todo el día al lado del coche (al menos eso creemos!).
Empezamos yendo a playas de Nusa Dua. Allí te suelen llevar para que hagas algún tipo de deporte acuático (parasailing, banana, jet ski, etc). Cuando el conductor nos comentó que los precios iban de 25 USD para arriba decidimos pasar del tema, y que nos llevase a las playas. Se trataba de playas que estaban dentro de un complejo de lujo. Eran bonitas y calmadas, apetecía el baño. En la zona que estuvimos nosotros había un poco de sombra por unos árboles, pero también era el sitio donde los locales a hacer ofrendas a una pequeña estatua y por ese motivo estaba un poco más sucio. En el agua me di un pequeño susto al notar un pellizco en mi barriga, se trataba de un cangrejillo que iba nadando por ahí.
Tuvimos seguridad al dejar nuestras cosas en la arena ya que apenas había gente, pero sí que había un policia en la misma arena de la playa.

Playa de Nusa Dua
Tras una horita refrescándonos por ahí fuimos al parking y nuestro conductor nos llevó al siguiente punto: dreamland beach.
Durante el camino nos preguntó si queríamos ver la típica eco granja donde te explican cómo hacen el café que sale de los excrementos de un animal llamado civeta y que está considerado el mejor y más caro café del mundo. Nosotros pasamos de ver eso..a mi personalmente no me gusta el café y no me apetecía ver a un animalillo encerrado en una jaula. Durante todos los días de Bali nos lo ofrecieron insistentemente y todos obtuvieron la misma respuesta. Tampoco nos interesaba mucho las fábricas de batik, así que también las descartamos; en eso ya para gustos los colores.
El chófer nos dejó en el parking de Dreamland Beach. Desde aquí se coge un shuttle gratuito que en 5 minutos te deja en unas escaleritas que bajan a la playa. La playa es muy bonita, pero nada apta para el baño. Había unas olas inmensas, las mayores que hemos visto en nuestra vida. Nos acercamos al agua, metiéndonos hasta las rodillas y el mar se nos llevaba. Roger entró un poco más y una ola le dio un revolcón... hasta él se asustó porque decía que el mar le había tirado muy fuerte hacia abajo. Lo más divertido era ver como las chicas iban entrando en el agua y a cada cual salía más en pelotas que la anterior...una con las tetas fuera, otra con la braga por las rodillas
... cada vez que una chica se acercaba un poco al agua apostábamos cuánto iba a tardar en salir despelotada. Fué muy curiosa la experiencia. 
Las impactantes olas de Dreamland Beach

Dreamland Beach
No había mucha sombra, y la poca que había estaba toda ocupada. Tras poco más de una hora por allí volvimos al parking.
Después el chófer nos llevó a Padang Padang Beach. En esta playa tienes que pagar para entrar (no recuerdo cuánto era pero no más de 20K por persona). Para llegar a la playa tienes que bajar por unas escaleras que están en una grieta entre dos montañas. Es estrecho, pero para nada complicado, y tiene su encanto. Luego llegas a una calita pequeña similar a las de la costa brava.

Camino de acceso a Padang Padang Beach
Hay gente vendiendo maiz asado, mujeres vendiendo sarongs y pulseritas, pero no eran tan molestos como en otros sitios que visitamos en Lombok. El paisaje era muy bonito. Lo único malo de esta playa es que la arena era bastante gruesa y que una vez te metías en el agua todo eran rocas, con lo que mejor llevar escarpines. Bastante al fondo se podían ver olas y varios surfistas disfrutando de ellas.

Padang Padang Beach
Tras esto le pedimos el chófer que nos llevara a algún sitio para comer. Nos dejó en un warung bastante mono con precios más altos de los que habíamos visto anteriormente pero aún así asequibles. En Bali fue el lugar dónde más caro comimos, pero por caro hablamos de unos 6-8 euros por persona, con lo que sigue siendo barato. El Mie Goreng que comí en ese sitio creo que fue el más bueno de todo el viaje, así que estuve muy contenta con la elección del guía.
Cuando acabamos ya fuimos rumbo a Uluwatu. Aquí el chófer sí que nos acompañó un rato para enseñarnos el lugar, explicarnos cosas y hacer fotos, muuchas fotos. Se estaba ganando la propina

Vistas a Uluwatu

Acantilado de Uluwatu desde la otra perspectiva
El guía nos compró las entradas para vez la danza kechak en el amfiteatro (100K cada una) y nos acompañó hasta la puerta. Suerte que fuimos pronto, porque aquello se empezó a llenar y llenar de gente, y ya era imposible meterla en ningún lado. Hasta metieron gente dentro del escenario, sentados a e menos de 20 cm de los artistas!! Y por el pasillo dónde tenían que entrar igual..bueno, un caos.
La danza kechak fue curiosa... teníamos un papelito traducido en castellano que te explicaba de qué iba la obra. El caso es que el papelito parecía que lo había traducido Belén Esteban...madre mía no se entendía una sola línea. Además, al lado tenía una pareja inglesa y cuando leí de reojo su papel no tenía nada que ver lo que ponía en un papel con el otro...se pueden decir que eran casi historias diferentes!! Pero bueno nos quedamos un poco con lo que decía la historia y luego fue fácil de relacionar.

Danza Kechak

Escena "pirotécnica" de la danza Kechak
A Roger le encantó la obra y no paró de hacer fotos y vídeos sobre ello... a mi no me apasionó, me esperaba algo diferente, pero pese a eso fue peculiar y no me arrepiento de haberlo visto. Quizás lo que menos me gustó fue que durante los 60 minutos que duraba la obra, 55 de ellos estaban cantando constantemente "kchak kchak kchak" sin parar y acabé con la cabeza como un bombo. Hubo muchísima gente que se iba yendo en mitad del número (algunos incluso cuando sólo hacía 5 minutos que había empezado la obra). No nos pareció muy educado por su parte porque además, como apenas había espacio, alguno se tuvo que meter hasta entre medio de los actores. Hubo algún actor que incluso interactuó con ellos.
Cuando acabó la actuación eran las 7 de la tarde y fuimos en busca del chófer. Había mucha gente y nos desubicamos al principio, con lo que yo me asusté un poco porque pensaba que no lo íbamos a encontrar y tenía nuestras mochilas! Tras 20 minutos de agobio por fin encontramos el sitio donde habíamos aparcado y ahí estaba nuestro chófer esperando. Nos esperaba una hora y media hasta Ubud (que se transformó en 2 por la retención que había a la salida de Uluwatu).
Cuando llegamos a Ubud estábamos rebentados de tanto tute. Hicimos el check in en el hotel donde pasaríamos 4 noches. Se llama Sayong House y nos salió por 99€ las 4 noches. Tiene piscina exterior abierta 24h y las habitaciones estaban decoradas estilo balinés. La ubicación es muy buena, al lado del Palacio de Ubud. Dejamos nuestras cosas, nos duchamos y salimos a cenar por la zona.
Hay muchos sitios con comida internacional y música en directo, así que tienes donde elegir. Los sitios no son tan baratos cómo pensábamos pero como he comentado antes, sigue sin ser caro.
Aquí fue donde ya empezamos a comer comida más internacional (pizzas, hamburguesas, ensaladas, etc) para descansar un poco al estómago de tanto arroz y noodle frito.