Despertamos bastante temprano, desayunamos y nos ponemos en marcha para hacer la etapa más dura del trekking, muchas escaleras de piedra, mas de 3000, y una subida consistente a la que se le une el bochorno, la humedad. El agua podemos tomarla usando pastillas potabilizadoras, una por cada litro de agua, dejándola reposar aproximadamente media hora y funciona fenomenal. Se disfruta con los paisajes, con la soledad del camino, que en estas fechas hay que agradecer.
Posiblemente a partir de septiembre estos trayectos estén muy concurridos, pero ahora puedes encontrarte en una soledad sobrecogedora en más de una ocasión, es la ventaja de viajar en la época del monzón. Hoy ha empezado a llover antes, a eso de las dos, y por suerte nos ha cogido en la parada de la comida, por lo que nos hemos librado casi todos en buena medida. A estas alturas del viaje comenzamos a encontrarnos con las sanguijuelas, que aparecen cuando hay tanta humedad, y se van subiendo sin que nos demos cuenta hacia donde ellas desean,..cuando muerden puedes notarlo, y en ese momento basta con echar una poca de sal para que rápidamente se desprendan de la piel,..así de fácil.
La comida igual en todos los sitios y los precios los mismos, aproximadamente las 300 rupias o algo mas el plato y la cerveza a parte, que es lo que más cuesta con diferencia, ya que lo usual es que valga como el plato, o incluso algo más.
Tras la comida nos queda un pequeño repecho aun, pero ya se hace más cómodo sabiendo que estamos llegando a nuestra meta. En Gorepani debemos de nuevo mostrar nuestro permiso de teking, y alli nos alojamos quizás en el mejor sitio de la montaña, el superview lodge, que como su nombre indica tiene unas supervistas, a pesar de que el dia está nublado y apenas se ve.
Nos tomamos un ginger lemon honey mientras hacemos tiempo para la cena, jugando al ajedrez o hablando.
La idea al dia siguiente es ir a las 5.30 de la mañana a ver el amanecer en poon hill, el punto mas alto de nuestro recorrido. Pero nuestro guia, sudip, nos dice que es muy posible que llueva, por lo que en ese caso no merece la pena, peor proponemos que de todas formas podemos ir más tarde, ya que es posible que esas vistas no las tengamos más. Así haremos finalmente