DOMINGO 1 NOVIEMBRE 2015
Nos levantamos sobre las 7 de la mañana y desayunamos en el cuarto: galletas, leche de soja, zumo y yogures.
A las 7:40 pasaron a recogernos en una cómoda furgoneta para trasladarnos al PARQUE NACIONAL DE DOI INTHANON, a 90 km de Chiang Mai, con el fin de hacer una caminata por el mismo. El pico Doi Inthanon, dentro del parque, se trata del punto más alto de Tailandia, con 2565 metros de altitud. Forma parte de una cadena montañosa que separa este país de Myanmar.
La empresa con la que fuimos es WONDERFUL ECO TOURS, y pagamos 1500B-35€/persona (incluyendo traslado, comida, entradas y guías); seguramente por vuestra cuenta, alquilando un coche, os salga más barato pero nosotros por no perder el tiempo decidimos contratarlo ya todo hecho. El guía se llamaba Kiao y el conductor Anan. Recogieron posteriormente a dos chicas holandesas, una pareja formada por chica francesa y chico italiano (Anabel y Andrea, que eran de Grenoble y Milán respectivamente pero vivían en Londres).
Anan condujo durante casi dos horas que aprovechamos para dormir y contemplar el paisaje a partes iguales. Kiao iba dando botellas de agua y conversación, era muy agradable. Hicimos una parada en una estación de servicio en donde vendían comida (como no), souvenirs, etc, en donde aprovechamos todos para ir al baño antes de la caminata.
Llegamos finalmente al punto más alto de Tailandia, marcado por un cartel. En cuanto bajamos de la furgoneta empezamos a ver a los nacionales abrigados hasta los dientes, con bufandas, guantes y pasamontañas; hacía 10 ºC, lo cual es muy extremo para ellos, pero para nosotros no y con una chaqueta nos llegó.
Visitamos la tumba en donde reposan las cenizas del REY INTHANON, que gobernó Chiang Mai durante el siglo XIX,quien nació por la zona. Volvimos a coger la van y nos llevaron al punto en donde empezaba la caminata, que se trataba de una ruta circular de unos 3 kilómetros. El paseo fue a través del “cloud forest”, atravesando varios afluentes del río Mekong.
Al parecer cada grupo que entra en el Parque Natural debe de ir acompañado de un local que marca la ruta. En nuestro caso se trataba de un niño de 14 años que no hablaba inglés así que no pudimos comunicarnos con él más que por gestos.
A continuación nos llevaron hasta las PAGODAS DEL REY Y LA REINA, construidas por el Ejército del Aire tailandés. Están rodeadas de unos cuidados jardines y hay bonitas vistas desde lo alto. No os preocupéis por la altura porque hay escaleras mecánicas para subir a ellas. La entrada para adultos, si vais por libre, son 40B/1€.
Comimos en un comedor que había dentro del Parque Nacional. Estaba todo muy rico, siempre acompañado por arroz blanco:
-sopa de leche de coco (Tom kha kai)
-cerdo con verduras
-verduras salteadas con soja
-nuggets con salsa agridulce
-pollo con boletus, miel y salsa picante.
-sandía de postre
Iniciamos, tras la agradable, comida la segunda parte de la ruta, que fue preciosa. Atravesamos varios impresionantes arrozales, cataratas, cafetales, plantaciones de verduras y flores, etc.
Acabamos en la humilde casa de una familia de la etnia KAREN, que se dedican a la elaboración del café. Nos invitaron a pasar y probarlo. Estaba buenísimo, nada que ver con lo que bebemos en España, y mucho mejor que el que bebimos el año pasado en Costa Rica. Un chaval nos hizo un vaso a cada uno de los visitantes con tallos de bambú que recogió por la zona, todo un detalle.
Atravesamos el pequeños pueblo de BAN MAE KLANG LUANG, que era muy genuino. Vimos pequeños locales donde tostaban y servían café, locales trabajando y transportando mercancía, típicas construcciones, etc. Al final del mismo nos esperaba Anan con la furgoneta.
De ahí nos llevaron a las CASCADAS DE WACHIRATHAN, cuyo nombre se acuñó en honor al hijo del Rey. La catarata era impresionante así que hicimos un buen book fotográfico.
Finalmente nos fueron dejando a cada uno en su hotel, no sin antes despedirnos y agradecer a todo el mundo el buen día que pasamos juntos.
Una vez en el hotel nos duchamos y salimos a dar una vuelta por el SUNDAY MARKET, lo que nos llevó un pequeño paseo. Los puestos se colocan a lo largo de una calle larga llamada Rachadamnoen Road que sale de la puerta de la muralla Tha Phae Gate. Además en los recintos de los dos o tres templos que hay en la calle había puestos de comida que rápidamente visitamos, pidiendo:
-un calamar a la parrilla con salsa isan (muy picante): 80B
-2 rollitos de jamón con setas:40B
-5 gyozas vegetarianas: 30B
-2 cangrejos al vapor rellenos: 50B
-rollitos de verdura y tofu: 30B
-sticky rice con mango: 50B
-dos refrescos (pues no encontramos cervezas): 40B
Por lo tanto cenamos los dos por 320B/8€.
Además en un puesto muy chulo que estaba justo enfrente de la puerta arriba de la muralla cogimos unas galletas de arroz frito para desayunar y unos tamales rellenos de:
-habas y picante
-calabaza
-banana
-melón
Lo que nos salió por 48B, todo para desayunar al día siguiente. Antes de volver al hotel tomamos algo en el Black Canyon Coffe, justo enfrente de este último puesto. Pelayo pidió un café expreso, que sirvieron acompañado de unas galletas y un chupito de té, además de un frappé de mocha; yo pedí un frappé de limón y miel. Pagamos 210B. Volvimos caminando al hotel y a dormir.
Nos levantamos sobre las 7 de la mañana y desayunamos en el cuarto: galletas, leche de soja, zumo y yogures.
A las 7:40 pasaron a recogernos en una cómoda furgoneta para trasladarnos al PARQUE NACIONAL DE DOI INTHANON, a 90 km de Chiang Mai, con el fin de hacer una caminata por el mismo. El pico Doi Inthanon, dentro del parque, se trata del punto más alto de Tailandia, con 2565 metros de altitud. Forma parte de una cadena montañosa que separa este país de Myanmar.
La empresa con la que fuimos es WONDERFUL ECO TOURS, y pagamos 1500B-35€/persona (incluyendo traslado, comida, entradas y guías); seguramente por vuestra cuenta, alquilando un coche, os salga más barato pero nosotros por no perder el tiempo decidimos contratarlo ya todo hecho. El guía se llamaba Kiao y el conductor Anan. Recogieron posteriormente a dos chicas holandesas, una pareja formada por chica francesa y chico italiano (Anabel y Andrea, que eran de Grenoble y Milán respectivamente pero vivían en Londres).
Anan condujo durante casi dos horas que aprovechamos para dormir y contemplar el paisaje a partes iguales. Kiao iba dando botellas de agua y conversación, era muy agradable. Hicimos una parada en una estación de servicio en donde vendían comida (como no), souvenirs, etc, en donde aprovechamos todos para ir al baño antes de la caminata.
Llegamos finalmente al punto más alto de Tailandia, marcado por un cartel. En cuanto bajamos de la furgoneta empezamos a ver a los nacionales abrigados hasta los dientes, con bufandas, guantes y pasamontañas; hacía 10 ºC, lo cual es muy extremo para ellos, pero para nosotros no y con una chaqueta nos llegó.
Visitamos la tumba en donde reposan las cenizas del REY INTHANON, que gobernó Chiang Mai durante el siglo XIX,quien nació por la zona. Volvimos a coger la van y nos llevaron al punto en donde empezaba la caminata, que se trataba de una ruta circular de unos 3 kilómetros. El paseo fue a través del “cloud forest”, atravesando varios afluentes del río Mekong.
Al parecer cada grupo que entra en el Parque Natural debe de ir acompañado de un local que marca la ruta. En nuestro caso se trataba de un niño de 14 años que no hablaba inglés así que no pudimos comunicarnos con él más que por gestos.
A continuación nos llevaron hasta las PAGODAS DEL REY Y LA REINA, construidas por el Ejército del Aire tailandés. Están rodeadas de unos cuidados jardines y hay bonitas vistas desde lo alto. No os preocupéis por la altura porque hay escaleras mecánicas para subir a ellas. La entrada para adultos, si vais por libre, son 40B/1€.
Comimos en un comedor que había dentro del Parque Nacional. Estaba todo muy rico, siempre acompañado por arroz blanco:
-sopa de leche de coco (Tom kha kai)
-cerdo con verduras
-verduras salteadas con soja
-nuggets con salsa agridulce
-pollo con boletus, miel y salsa picante.
-sandía de postre
Iniciamos, tras la agradable, comida la segunda parte de la ruta, que fue preciosa. Atravesamos varios impresionantes arrozales, cataratas, cafetales, plantaciones de verduras y flores, etc.
Acabamos en la humilde casa de una familia de la etnia KAREN, que se dedican a la elaboración del café. Nos invitaron a pasar y probarlo. Estaba buenísimo, nada que ver con lo que bebemos en España, y mucho mejor que el que bebimos el año pasado en Costa Rica. Un chaval nos hizo un vaso a cada uno de los visitantes con tallos de bambú que recogió por la zona, todo un detalle.
Atravesamos el pequeños pueblo de BAN MAE KLANG LUANG, que era muy genuino. Vimos pequeños locales donde tostaban y servían café, locales trabajando y transportando mercancía, típicas construcciones, etc. Al final del mismo nos esperaba Anan con la furgoneta.
De ahí nos llevaron a las CASCADAS DE WACHIRATHAN, cuyo nombre se acuñó en honor al hijo del Rey. La catarata era impresionante así que hicimos un buen book fotográfico.
Finalmente nos fueron dejando a cada uno en su hotel, no sin antes despedirnos y agradecer a todo el mundo el buen día que pasamos juntos.
Una vez en el hotel nos duchamos y salimos a dar una vuelta por el SUNDAY MARKET, lo que nos llevó un pequeño paseo. Los puestos se colocan a lo largo de una calle larga llamada Rachadamnoen Road que sale de la puerta de la muralla Tha Phae Gate. Además en los recintos de los dos o tres templos que hay en la calle había puestos de comida que rápidamente visitamos, pidiendo:
-un calamar a la parrilla con salsa isan (muy picante): 80B
-2 rollitos de jamón con setas:40B
-5 gyozas vegetarianas: 30B
-2 cangrejos al vapor rellenos: 50B
-rollitos de verdura y tofu: 30B
-sticky rice con mango: 50B
-dos refrescos (pues no encontramos cervezas): 40B
Por lo tanto cenamos los dos por 320B/8€.
Además en un puesto muy chulo que estaba justo enfrente de la puerta arriba de la muralla cogimos unas galletas de arroz frito para desayunar y unos tamales rellenos de:
-habas y picante
-calabaza
-banana
-melón
Lo que nos salió por 48B, todo para desayunar al día siguiente. Antes de volver al hotel tomamos algo en el Black Canyon Coffe, justo enfrente de este último puesto. Pelayo pidió un café expreso, que sirvieron acompañado de unas galletas y un chupito de té, además de un frappé de mocha; yo pedí un frappé de limón y miel. Pagamos 210B. Volvimos caminando al hotel y a dormir.